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Día 4 - Segunda Parte


DÍA 4 (SEGUNDA PARTE)
15 de mayo de 2012





“En los setenta hubo un gran robo, robo de sueños, robo de ilusiones, teníamos 17, 18 años. Lo único que queríamos era un país de verdad un país sin miserias estructurales” 


Con estas palabras comenzó su testimonio el siguiente testigo en una clara muestra del pensar de una época. Este testigo fue secuestrado en tres oportunidades. En junio del 75 es detenido en la estación de La Banda. Lo llevaron a la DIP donde, tras el interrogatorio de Musa Azar y Garbi, lo tienen parado y sin dormir contra una pared durante toda la noche. Declara haber estado con el Negrito López y Pedro Ramírez que venían del penal. Al liberarlo Musa le dice “volvete y estudia si no te vamos a tener de vuelta aquí“, amenaza que se cumpliría en Febrero del 76. Este secuestro fue igual que el anterior, en democracia. Esta vez sus captores fueron Roberto Díaz y Rubén Gonzales quienes lo subieron a un auto donde esperaban Ramiro López y Garbi. El testigo dice desconocer donde estuvo ya que no era la DIP. Allí estaban el Negrito López y escuchó muchos gritos entre los que reconoce el de Magui Urtubey.

Mario Giribaldi
Finalmente, en el 76, se entrega en la Policía Federal por recomendación de su padre quién creyó que era lo mejor porque, como le dijo “si te llevan en Córdoba te van a matar, en Santiago yo voy a estar cerca y podré protegerte”. 


Queda detenido a pesar de que no había nada de qué acusarlo. En ese momento, en el DIP el testigo vio a Galloso, More, Santillán, Lugones, Rudy Herrera, Giribaldi y Kamentzky. Relató que Mario Giribaldi tenía un gran deterioro físico y que, como él era médico, le realizó curaciones. 


Aseguró que Giribaldi nunca pudo haberse escapado porque “tenía demasiado deterioro psíquico, no coordinaba”. El testigo recuerda que los oficiales de turno cambiaban cada 24 horas  y que la noche del asesinato de Kamenetzky y Giribaldi estaban Arias y Obey. “A las 11 nos dormimos, tipo 3 escuchamos tremendo tiroteo, silencio, ruido de camillas, militares, botas. A la mañana siguiente nos enteramos  que supuestamente en un intento de fuga Kamentzky había muerto y que Giribaldi había logrado escapar. “Como les dije jamás se podría haber fugado” afirmó el testigo.


“A la cárcel de Devoto llegaban de todo el país, algunas parecían fantasmas… comprendí que había un plan de aniquilación”.


Cárcel de Devoto, Buenos Aires


La próxima testigo es la madre de una adolescente que fue secuestrada a los 16 años en febrero de 1976 en su casa y frente a ella. “Se la llevó Ramiro López, apenas permitió que se vistiera”. Dijo que en el penal de mujeres donde fue finalmente alojada la joven, había un grupo de menores, ninguna mayor a los 19 años. “Estaba allí la mujer de Azar, Marta Cejas, que era la encargada de informar a Musa todo lo que ocurría allí, y producto de estos informes solicitaba a las detenidas y las torturaba en la SIDE”, relató.

Ramiro López Veloso


A pesar de que su hija nunca estuvo estado a disposición del poder ejecutivo, había sido injustamente condenada por el juez Liendo Roca a 3 años de prisión. La mujer reclamó castigo para los civiles que colaboraron con la dictadura.

A su madre, le sucedió el testimonio de la hija, que fue secuestrada el 6 de febrero de 1976 al otro día del secuestro de su padre, un piloto de aviones que luego de 56 días fue encontrado en el monte tucumano, muy torturado.

A la mañana siguiente del secuestro de su padre, un grupo de tareas de la DIP la secuestra de su casa. Entre sus captores reconoce a Ramiro López y ya en la SIDE identifica en el interrogatorio la voz de Garbi, que impartía órdenes del DIP.  En un lugar que identifica como la Escuela de Policía ve a Félix López Sarraco con el que eran compañeros. “Lo vi claramente, lo escuche claramente”, dijo la testigo. De regreso a la DIP es golpeada y amenazada con armas de fuego y la tienen todo el tiempo atada.


Tomás Garbi (Archivo IEM)

Cuando la trasladaron a la cárcel de mujeres pudo recibir visitas hasta el golpe de marzo del 76. “Cuando llego el golpe los militares entraron al penal e hicieron revisación, bastante violenta”. Los militares dispusieron que las detenidas quedaran incomunicadas, situación que se prolongó por 9 meses. Ella tenía solo dos horas de luz por día y la mantuvieron totalmente aislada de las demás detenidas. “Podría  haber llegado a una situación de locura”, dijo.

“Nuestras vidas no valían un céntimo y la incertidumbre sobre nuestras vidas era cada vez mayor”


La testigo recordó que Badesich trataba a las detenidas como si fueran de su propiedad y contó cómo comenzaron a llevarse compañeras a la DIP para torturarlas. “Nuestras vidas no valían un céntimo y la incertidumbre sobre nuestras vidas era cada vez mayor”. A medida que avanzaba el tiempo, la cárcel fue llenándose de presas políticas, jóvenes y adolescentes.  

La testigo fue trasladada con el resto de las presas políticas (exceptuando a las menores), al penal de Devoto en avión donde la amenazaron con tirarlas al rio, y las golpearon en retiradas ocasiones. Relata que vio cómo desmayaban a Gladys Domínguez de un culatazo. Ellas fueron las primeras en llegar a Devoto, ocupando todo un pabellón, “llegaban de todo el país algunas parecían fantasmas, comprendí que había un plan de aniquilación”.

Como con varios testigos, el Fiscal Santiago Olmedo le solicitó tres años de condena y el abogado defensor Sogga no presentó ni un escrito en su defensa. Fue condenada entonces por el Juez Liendo Roca. En el 77 salió en una lista de liberados y la llevaron a coordinación con varias compañeras. Todas ellas serian liberadas con excepción de “Teresa”, desaparecida hasta el día de la fecha.

Ya en libertad, al querer continuar sus estudios en su escuela no la aceptaron. Tampoco en la UNSE, donde a pesar de ganar un concurso en 1981, no la dejaron entrar.

Así terminó un duro día de audiencia donde se develaron más detalles sobre la connivencia entre el sistema represivo y judicial, en dictadura y democracia y donde pudo demostrarse la secuela de la dictadura en la vida de las víctimas.




Día 4 - Primera Parte


Día 4 (Primera Parte)

15 de mayo de 2012


Jorge A. D`amico (Archivo IEM)

Durante casi 12 horas de audiencia, en las que declararon víctimas del terrorismo de estado, un ex policía y una investigadora del CONICET, continuó develándose el accionar represivo: torturas para lograr la autoincriminación de los jóvenes secuestrados, la presencia habitual de jueces y del militar D´Amico en el centro clandestino de detención de la DIP y los nombres de quiénes formaban parte del grupo de tareas local.


“La impunidad era reinante…Yo era inocente y pensaba que si veía a un juez estaría salvada”


La jornada comenzó cuando el Secretario del Tribunal leyó un descargo del ex juez de la dictadura, Santiago Olmedo -que había sido mencionado por el represor Bustamante y por varias víctimas en sus testimonios- en el que pide ser eximido  de declarar  argumentando que un juez no puede ser testigo en causas donde actuó precisamente como juez. Adujo además, que la citación era improcedente y se amparó en su derecho, como parte acusada, de no prestar declaración.

“Tengo interés que se haga justicia” fueron las palabras con que inició su relato la primera testigo de la jornada: una abogada que en aquella época era estudiante de la Universidad Católica de Santiago del Estero. “Creía que los abogados podíamos hacer la diferencia, con nuestro saber de la ley,  ayudando con ella a los más necesitados”, explicó. La testigo además, militaba en la agrupación estudiantil ALE (Agrupación de Lucha Estudiantil).

El General Ochoa saluda al nuevo rector de la UNSE, a un
costado observa el Coronel Correa Aldana (Archivo IEM)


Musa Azar en 1976 ( izq.), y ahora (der.)
[Archivo-IEM]

En el año 1975 fue detenida por  Noly García, Ramiro López y Juan Bustamante. La fueron a buscar a su lugar de trabajo en la UNSE y la trasladaron a la DIP, donde fue encerrada en una pieza oscura sin recibir ninguna explicación. Empezó así una presión sicológica que se iría acrecentando día a día. Contó que en la DIP la metieron en un baño y allí se dio cuenta de que le estaban mostrando la sala de tortura “a alguien le estaban metiendo la cabeza en el agua”, relató. “La experiencia de esperar ser torturada era algo terrible”, dijo la testigo que contó que Musa Azar la sometía a interrogatorios buscando que ella reconociera que pertenecía al PRT, organización en la que ella nunca militó. En una oportunidad fue llevada a una habitación donde estaba Marino – custodio personal de su padrino, Carlos Juárez – quien la indujo a confesar que era militante para ser dejada en libertad, cosa que no ocurrió sino años después.

“La impunidad era  reinante… Yo era inocente y pensaba que si veía a un juez estaría salvada”, recuerda. Sin embargo, sus esperanzas desvanecieron cuando el Juez Grand se hizo presente junto a Musa en la DIP, y contempló a los detenidos torturados y atormentados por perros sin siquiera intentar hablar con ninguno de ellos.  La testigo volvería a ver, al Juez Grand y a los doctores Liendo Roca y Sogga.

Durante su detención en la DIP, la testigo narró las torturas a la que fue sometida por Noly García, quien la tuvo durante muchas horas sentada en una silla en el patio de la DIP apuntándole a la cabeza y gritándole que si se dormía, la mataba. “El objetivo fundamental de la tortura es quebrar el espíritu del condenado”, dijo. 

Después fue trasladada al Penal de Mujeres. Estando allí, pudo obtener un permiso para rendir una materia pendiente. En medio de un gran operativo policial y con la universidad completamente cerrada, rindió y aprobó la materia. Cuenta que en el aula se encontraban el jefe y el subjefe de la  policía federal y que le habían dicho “si cometes una tontería o te quieren  rescatar te pegamos un tiro“. En esa oportunidad, las autoridades le ofrecen ser informante,  lo mismo que más adelante haría el Padre Marozzi, a lo que ella se niega. Por estar detenida la UNSE la despide por resolución interna.

"...las autoridades le ofrecen ser informante,  lo mismo que más adelante haría el Padre Marozzi, a lo que ella se niega. " 


1976. El Padre Marozzi en acto del Batallón de Ing. 141
(Archivo IEM)  

Luego de pasar por la SIDE y el Penal de Mujeres, la trasladaron a la cárcel de Devoto donde fue visitada por el Juez Santiago Olmedo en compañía de Lorna Hernández. El juez le dijo que sabía de su inocencia  y de los tormentos vividos, pero como ya había estado tres años y dos meses presa la condenaría por ese tiempo para que saliera en libertad. Fue liberada en febrero de 1980. Luego de un largo exilio, ya en plena democracia al volver al país, tuvo que revivir sus miedos al ser retenida por la policía federal, por estar la causa aún abierta. 

“Me enferme 6 años, nunca me olvidaré de las caras de mis torturadores, nunca me olvidaré de sus nombres, nunca me olvidaré lo que me hicieron” concluyó. 


“Hoy le están haciendo frente a una justicia que yo no tuve, a un tribunal que yo no tuve, con un abogado que yo no tuve”

Los imputados y sus abogados defensores

La audiencia continuó con la declaración del esposo de la testigo anterior, un hombre de rasgos fuertes y voz orgullosa, en los años setenta era militante del centro estudiantil ALE y relató haber visto a Bustamante armado en el patio de la UCSE.

Fue detenido en junio del 75 por Ramiro López  y Noly García y llevado a la SIDE. En sala de interrogatorio, Garbi le preguntó sobre su lucha estudiantil, si su novia leía  El Combatiente y La Estrella Roja y si era miembro del PRT. El testigo contó que, ante su negativa, comenzaron los golpes y las torturas que duraron dos días. Luego de una sesión de tortura dejaron que su padre lo viera  en ese estado por lo que tuvo que ver a su padre llorando mientras todo el cuerpo le dolía.

Cuando fue llevado ante el Juez Grand, Olmedo y Sogga, recuerda que le dijeron “Hijo en este estado de cosas no podemos reparar en esas cosas”, al referirse entre otras cuestiones a que la imputación que se le hacía, era legal en esa época. “Con el paso del tiempo yo estaba luchando por mi vida. ellos por plata y poder sacrificaron sus vidas y las de sus familias”, dijo.

Ya en la cárcel de varones, vio a Mario Giribaldi y Kameneztky quienes le relataron las torturas sufridas, dándose cuenta que los nombre en la SIDE seguían siendo los mismos. Dijo que apenas podían caminar y que es increíble la acusación de fuga. “Giribaldi tenía planes para la vida”.

Cecilio Kamenetzky junto a su novia, y un poema de su autoría
 (Foto: Periódico "Presentes")

Fue trasladado a
La Plata donde lo visitó el juez Santiago Olmedo junto a Lorna Hernández, quién lo condenó por tres años y dos meses que era el tiempo que había estado detenido.

El testigo señaló que se acabó allí el confinamiento pero no la tortura. Quedaron en él durante años, miedos latentes que fueron transmitidos a sus hijos. Sufrió un ataque al corazón y tiene dos by pass.

“Basuras de la historia, hoy le están haciendo frente a una justicia que yo no tuve, a un tribunal que yo no tuve, con un abogado que yo no tuve”, concluyó.

Testigo de concepto: la investigadora Inés Izaguirre


La Dra. Inés Izaguirre, socióloga investigadora del Conicet, testigo concepto de la causa y co-vicepresidenta electa de la APDH ilustró al tribunal con su gran saber sobre nuestra historia reciente.



Operativo Independencia
“El operativo independencia fue un ensayo general de la dictadura, siendo Tucumán y Santiago una zona arrasada”, dijo marcando la cantidad de casos de desapariciones y torturas antes de la dictadura. “Se fue barriendo el país de norte a sur”, afirmó.

Izaguirre destacó que fue muy claro que las clases a reprimir eran los pobres, obreros, artistas y estudiantes ya que representan en su conjunto el noventa y nueve por ciento de los secuestros y desapariciones.

La investigadora afirmó que Santiago se diferenció en que,  antes del golpe de 1976,  la mayoría de los secuestrados y desaparecidos pertenecían al PRT, mientras que en el resto del país la mayoría pertenecía al partido peronista.


Testimonio de ex agente de la DIP

Miguel González, policía y ex Agente de la DIP, a la que dice haber ingresado por Robín Zaiek, relata la vida en el D2. Según su testimonio, allí solo hacía tareas menores como recepción de sobres desde los diversos poderes, Jefatura, poder legislativo, lavar autos, guardia de la casa del jefe Musa Azar, etc.


Avellaneda 440. Primer edificio donde funcionó
la Policía política origen de la D.I.P.
1952-1970. 
"La misión siempre se cumplirá"
Inscripción que podía leerse
en una de sus paredes
En ese marco dice haber participado como chofer del operativo  donde se secuestra a  Walter Bellido. González dice que había concurrido por pedido del oficial Corbalán e identificó como partícipes del secuestro a Roberto Díaz y a Ramiro López.



Rolando Salvatierra
El testigo confirma además, lo dicho por otro testigo en relación a que Marino, guardaespaldas de Juárez, vivía en la DIP con su familia. También reafirmó la presencia de militares en el D2, reconociendo entre ellos a D´Amico.


González reveló que las personas que pertenecían a la DIP era Musa Azar, Garbi, Barbieri,  Bustamante, Andrada, Ramiro López, Baudano, Brao, Salvatierra, Roberto Díaz, Lorenzo Sayago y Sayah Correa.


Dijo también haber visto varios detenidos, y recordó a dos jóvenes de unos 25 años.

(Continúa en Día 4 - Segunda Parte) 






Día 3: "Y un día hablaron..."


Día 3
Jueves 10 de Mayo de 2012

De izquierda a derecha: Bustamante, López Veloso, Garbi y D´Amico 

Coincidencias entre las declaraciones de Bustamante, López Veloso y Garbi hacen pensar en una estrategia en común de defensa para minimizar la acción policial en los crímenes de lesa humanidad. D`Amico refuta a los policías.

En la entrada a la sala, las medidas cambiaron radicalmente: no dejan entrar a las personas que testificarán durante el juicio, no se permite la entrada con celulares y la prensa solo podrá tomar registro antes del comienzo e intervalo de cada audiencia.

Empieza la recolección de pruebas con la declaración de los imputados y cuando parecía que ninguno lo haría, Bustamante se despacha. “Apoyo a  el doctor Santucho, acá no están todos los que tenemos que estar, había una persona que era la dueña de la vida y la muerte de los santiagueños. Esa persona era Leopoldo Sánchez”, dice Bustamante capturando la atención de todos los presentes. Aclara que no quería agraviar a nadie, y que su función en aquella época era la de agente de calle encargado de obtener información. El policía conocido con el apodo de “Sérpico” asevera que le armaron la causa, que Vásquez declaro por venganza ya que él le había sacado unas ambulancias por mal manejo de las mismas.

Juan Felipe
Bustamante
“Que sea un juicio histórico pero con la verdad”, dice Bustamante en su declaración y  afirma que la policía estaba supeditada al ejército. Además declara que el Suboficial Sánchez, como secretario de Bussi, tomaba todas las decisiones estando por encima incluso de Correa Aldana Jefe del batallón 141, no respetando así –extrañamente- el escalafón militar. “Traía de Tucumán el listado de las personas que debían secuestrar y procedía a su traslado”, juntamente con los entonces militares Llavier, Arce, Julián, Correa Aldana, Tomo y D’Amico en dos falcón verdes.


“Si estabas de guardia ibas, todos los vecinos nos veían, así se nos quemaba, entonces  el ejército hacía el trabajo sucio. El que iba al batallón en horario nocturno era para traslado a Tucumán”.


 Bustamante dice que la policía era usada para marcar casas, no había grupo de tareas, “si estabas de guardia ibas, todos los vecinos nos veían, así se nos quemaba, entonces  el ejército hacía el trabajo sucio. El que iba al batallón en horario nocturno era para traslado a Tucumán”.

Año 1977. Batallón de Ingenieros de Combate 141 (Archivo IEM) 


Dirigiéndose al abogado Héctor Carabajal, dice “el ejército mandó a marcar la casa de su padre, llevándoselos ellos a Tucumán”. Más adelante agregaría que el destino fue la Quinta Brigada Batallón De Inteligencia.

Al ser consultado por  las querellas comenta. El juzgado federal no era ajeno a nada, los Doctores Eduardo López, Arturo Liendo Roca, Santiago Grand, Santiago Olmedo y Lorna Hernández estaban presentes inclusos en los interrogatorios. “Mi vida, mi familia corre peligro por esto, pidió resguardo” repitió varias veces durante su declaración.


El Juez Liendo Roca (de blanco) en un acto en el Batallón de Ing. de Combate 141.

Así mismo reveló que el Comisario Medina, jefe de la Regional 1, cuerpo donde él dice pertenecer, y no a la DIP como muchos testigos afirman, desconfiaba de los movimientos del ejército, por lo que mandaba veedores a los diferentes operativos siendo él así, testigo presencial del secuestro de Mario Giribaldi por parte de Julián.

Dr. Abdala Auad
Diferencia la desaparición del Dr. Abdala Auad, afirmando que "no tenía nada que ver con cuestiones políticas, sino meramente económicas". Auat era parte de un grupo de accionistas del Nuevo Banco de Santiago del Estero, fue secuestrado por un sector empresarial contrario. Se aprovechó el aparato represivo ya montado haciéndolo pasar como parte de su accionar. "Pregúntenle a un señor Loccisano", dijo Bustamante, "y averigüen si el cuerpo del Dr. Abdala Auat fue quemado en los hornos de la FACA".

Bustamante dice que sólo sabía de la DIP lo que veía por ingresar esporádicamente, donde veía a los prisioneros “sentados en ronda sin esposas en el patio”, y que los interrogatorios realizados por los militares se hacían en el despacho de Muza Azar, que salía de él y quedaba a un costado cuando estos se realizaban. Esto en un claro intento de quitar responsabilidad a Musa y a su gente.

Producto de varias contradicciones -donde cada vez que volvía a nombrar un hecho le agregaba un dato nuevo-, daba la clara impresión de saber mucho más de lo que decía. Resumió este pensar, el abogado Rodríguez  diciéndole “si usted era el confidente de Sánchez, sabe más…, si sabe diga”. También lo hizo el Abogado Santucho “si te acuerdas del destino de los desparecidos decilo”.

A la vuelta del cuarto intermedio, aunque antes dijo desconocer  la existencia centros clandestinos de detención, revela la existencia de  Santo Domingo, lugar donde concurrían al menos dos veces por año Menéndez y Bussi, y los militares llevaban nafta y cal. Dijo también que el revoque de las paredes estaba llenos de nombres de desaparecidos.

Santo Domingo - Campo militar utilizado como Centro Clandestino de Detención




Ramiro López Veloso
A su turno, López Veloso declara que encuentra “beneficioso”  lo realizado por Bustamante y agrega que si la prensa no los hubiera segregado consultándolos antes, se hubiera llegado más cerca de la verdad, de los verdaderos culpables. López pidió respeto para su familia, y dijo que está dispuesto a pagar el precio que sea, quedando a disposición de la querella para más adelante.

Luego fue el turno de Garbi. “Caímos en una trampa del ejercito” declara Garbi, “primero nos pedían información de gente, y después cada vez más, casi tomaron la DIP, nombrando Sánchez a un Militar Retirado para manejarla”.

1977. El Gral. Bussi junto al Ministro
de Economía Martinez de Hoz
de visita en Santiago.
(Archivo IEM)
Afirmó que “existió una reunión de Juárez con Bussi de la cual debió haber sabido Musa Azar”, donde Bussi le reclamó  a Juárez la falta de colaboración de la policía en la lucha contra la subversión, discutieron y al salir dijo “Este Gobernador ya me va a conocer”. A los pocos días un helicóptero tiraría en Pozo Hondo un cuerpo desde el aire, a la semana siguiente aparecería el cadáver de un ciudadano tucumano en el parque Aguirre, cerrando estos acontecimientos  la aparición de una persona envuelta  en explosivos en el busto del Parque Aguirre. Esto desató una lucha política ya que hasta la justicia tucumana intervino pidiendo la devolución del prisionero y “aunque a Juárez no se lo llevaba así nomas” la policía luego de estos actos quedaría  definitivamente bajo la esfera militar.

Los testimonios de los policías implicaron a altos nombres del poder judicial, político y militar, aunque se esforzaban por involucrar lo menos posible a D’ Amico y minimizar el accionar y las responsabilidades del cuerpo policial, definiéndose como meros recopiladores de información. Parecía una clara estrategia de defensa, hasta que se escuchó el testimonio de D’Amico.

Jorge A. D`amico
 D`amico arrancó negando todos los delitos que se le imputan y detalla que en la mayoría de las fechas de éstos ni siquiera estaba en la provincia, que no se lo podía hacer cargo de los hechos de todo un batallón y que en su formación aún no poseía ninguna capacitación para ser miembro del cuerpo de inteligencia.

Su declaración cambia de rumbo  cuando declara que el rango de Musa equivalía al de Comandante en el cuerpo Militar, por lo que nunca, él o Sánchez podrían haber tenido trato con él. Asevera que está siendo víctima de una operación revanchista de Musa y su grupo, por diferencias que surgen desde fines de los setenta donde en una de las frecuentes visitas de Musa al batallón, su superior Niza le pide que lo eche del mismo. Dicha enemistad se acrecentó cuando el ex Gobernador Carlos Juárez lo nombrara ya en época de democracia en el cargo de Jefe de Seguridad quedando así como superior de Musa. Desde ese cargo ordenó la investigación por el tráfico ilegal de fauna cometido por un grupo al mando de Musa.

Así cerró el cuarto intermedio, con D Amico contradiciendo lo que venían diciendo los demás imputados.

El sentir se estremece con la primer testigo Blanca Saracco de López, que sin decir palabras rompe en llanto, ni bien ingresa a la sala, apenas a un metro la observan los represores.

Blanca dice que “está aquí para representar a las madres de los desaparecidos” y relata la infructuosa búsqueda de su hijo Félix Daniel López Saracco, y aunque su salud se hizo trizas dejó todo con tal de encontrarlo…

Félix Daniel López Saracco
Expresa, muy emocionada, que su hijo era muy humilde y estudioso. Tenía 18 años y que su secuestro fue horrible. Que se encontraba en Santiago y salió a comprar cigarrillos cuando lo llevaron. Que con su esposo fueron de un lado a otro buscando saber dónde lo tenían, que supieron que estuvo en Santiago y luego en Tucumán. Que como consecuencia de ello enfermó y que su esposo tuvo que seguir buscando sólo. Que en una oportunidad sí tuvo que ir ella a Sta. Fé porque necesitaban constatar un listado en el que supuestamente figuraba su hijo. Para poder acceder a dicho listado debió cruzar un patio donde una fuerte guardia armada amenazaba con dispararle. Pero que no tuvo miedo y así pudo confirmar que allí no figuraba su hijo. No recuerda si su marido pudo saber quiénes eran sus secuestradores-

Ramona Elvira Vizgarra quien trabajaba en la casa  de la familia López Saracco, nos relata como una noche ocho hombres armados le patearon la puerta exigiéndole entrar, y mientras revolvían toda la casa separando libros que se llevarían en tres cajas, ella con la ayuda de un vecino logra llamar a la policía solo para que cuando llegaran le dijeran que esos civiles que daban vuelta todo, y que dijeran ya haberse llevado a Félix López Saracco, también eran policías…



Megacausa: Segundo día


Día 2
9 de Mayo de 2012


Un cuantioso operativo de gendarmería vuelve a resguardar el palacio de tribunales no puedo evitar preguntarme si será todos los días así.




Esta vez los gendarmes y policía superan  ampliamente al público presente, la historia hoy está adentro donde se realizarán las lecturas de las defensas.

Somos menos que ayer… por ende hay menos gendarmes en el interior de la Sala. Antes de empezar cambian el ordenamiento del sector de las defensas, hoy los imputados no se sentaran todos juntos, si no divididos en tres mesas cada uno separados con sus respectivos abogados.

A las  diez y cuarenta ingresa el tribunal seguido de los imputados.

Superior Tribunal de Justicia


Dr. Héctor Carabajal
Producto de lo solicitado en la primera audiencia por el Abogado de la querella el Dr. Héctor Carbajal sobre el pedido de prisión de los imputados que gozan de libertad,   la presidenta por resolución informa nuevamente que no hace lugar al pedido del fiscal por no considerarlo necesario,  para asegurar la presencia de los imputados la policía los buscara de sus domicilios  trayéndolos a tribunales asegurando la custodia de la las mismas mientras los imputados se encuentren ausentes.  Al parecer  lo de Roberto Díaz  no es suficiente para prevenir comportamiento similar.



Posteriormente fue el tiempo de las defensas de los imputados, quienes haciendo uso de una acostumbrada estrategia dilatoria plantearon cientos de impugnaciones y nulidades, las que por caer en consabidos “lugares comunes” fueron rechazadas por el Tribunal previo cuarto intermedio, sin más trámite, con lo que se dejó el campo allanado para la persecución del juicio que continuará mañana.

Mientras por Segundo día  en las sillas vacías  las fotos de los que no están,  los que nos faltan, los observan  y se hacen sentir,  Francisco Laitán  no pudo evitar  observarlas en reiteradas ocasiones y lo seguirá haciendo  durante el resto del juicio.




Quedó flotando la impresión de un común reclamo hecho por todos los imputados que se hizo voz en las palabras de uno de los abogados defensores aduciendo a notables ausencias entre los imputados, ausencias que hacen referencia no solo a los militares imputados, sino a la complicidad civil de los jueces y funcionarios judiciales y políticos de aquella época.

No están todos los que son…aunque si son todos los que están…



Termina la jornada citando la tercera para el siguiente día a las 10 de la mañana.






Megacausa Primer Día

Día 1
8 de mayo de 2012

El colectivo venia lleno de estudiantes con cara de sueño  y hambre de futuro, hoy comenzamos la  búsqueda de verdades, albergadas en la memoria, por los que no están, y por una justicia tan postergada…



Al llegar en la puerta de Tribunales ya se encuentran los primeros miembros de organismos, Gilda Roldan, militante de larga data en Derechos Humanos, comenta “me dijeron que esté a esta hora, y aquí estoy” son las 7.45 de la mañana…36 años esperando este momento.
Gendarmería es la encargada del vallado que va de la Alvear a la Chacabuco partiendo a la Irigoyen en dos.



Cerca de las ocho se corta el ingreso al público, quedando los gendarmes  listos en posición, expectantes. Los primeros familiares  de desaparecidos  y ex presos logran ingresar por la Absalón y comienza el reparto de credenciales,  aclarando cuantos lugares les corresponde  a cada organización en  la sala, la prioridad… los familiares de testigos y desaparecidos.
Vienen llegando por la Irigoyen llegan los integrantes de los primeros organismos, sobre las vallas se van colocando las banderas Colectivo Juicio y Castigo, H.I.J.O.S., Andamio, entre otros. Pidiendo gendarmería que se deje libre una valla para el libre acceso al Tribunal. La ansiedad y expectativa esta en los rostros de todos, se palpita en el ambiente,  8.30 se ingresa  al tribunal.



Pasadas las nueve se habilita  la sala. Ingresan primero los familiares de imputados, la prensa, luego los familiares de  victimas y demás publico,  todos por el mismo ingreso,  la tensión se nota, diferencia de ideologías, y un pasado que en el presente empieza a cambiar.
(En la Sala)

El cuarto esta separado por un cordón de 5 gendarmes, los imputados y sus familiares de un lado el resto del otro. La prensa no ocupa su lugar detrás  de los familiares de imputados y queda entre el publico en general.

A las nueve y cuarenta con la llegada del tribunal empieza lo que se a dado a llamar la MEGACAUSA donde se juzgaran a 10 represores  por  44 casos  de delitos de lesa humanidad, seis desapariciones  de ciudadanos santiagueños, secuestro y tormentos de otros veintiséis  durante el gobierno de Carlos Juárez previo al golpe  militar, y  doce desapariciones  forzadas durante el curso del mismo. 

Por estos hechos y el de asociación ilícita es que se juzgan a: Musa Azar, Miguel Garbi,  Ramiro del valle López Veloso, Francisco Antonio Laitán, Juan Felipe Bustamante, Jorge Alberto D’Amico, Eduardo Bautista Baudano,  Carlos Héctor Capella, Rolando Doroteo Salvatierra y José Gregorio Brao, más el prófugo de la justicia Roberto Díaz Cura.  

La presidenta del  tribunal solicita la lectura  de las dos resoluciones del tribunal  declarando en rebeldía al prófugo Roberto Díaz y declarando inadmisible la  recusación a la Dra. Ma. Alicia Noli, integrante del Tribunal.

La defensa plantea  recusaciones que son rechazadas  rápidamente pasando a la presentación de los abogados. Constituyen la querella los abogados: Luis Horacio Santucho, en representación de Ángela del Rosario Pérez de Arias; Antenor Ferreyra, por Dardo Ezequiel Arias, Andrés Dichiara, Mauro Dichiara, Ricardo Abdala Auad, Edgardo Elías Nazar y Luis Garay; y Leticia Bravo por Emma Elena Giménez de Giribaldi. Asimismo, Romina Paula Lema, Lorenza Gómez de Salomón, Sara Noemí Sahide de Salomón y Rubén Salomón estarán representados por los doctores Leticia Bravo y Luis Santucho. 

En el caso de la querella colectiva, se encuentra conformada por la Asociación por la Memoria, Verdad y la Justicia, representada por Julia Aignasse e Inés del Valle Lugones; por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, los abogados Héctor Carabajal y Bárbara Llinás; Luis Horacio Santucho por la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos y las doctoras Julia Aignasse y Liliana Molinari hacen lo propio por el Comité para la Defensa de la Salud, la Ética Profesional y los Derechos Humanos (Codeseh).   

Abogados querellantes

En el caso de los imputados, Musa Azar Curi se encuentra representado por el defensor público oficial Pablo Lauthier; Ramiro López Veloso por Nelly Llado; y Tomás Garbi por Silvia Abalovich de Montesinos. 

El abogado Juan José Saín representa a Francisco Laitán; María Angelina Bosini a Juan Felipe Bustamante; María Eugenia Arce a Eduardo Baudano; Emiliano Aguirre a José Gregorio Brao; Silvia Abalovich de Montesinos a Héctor Capella; Luisa Suárez y Juan José Saín a Jorge D’Amico; y Silvia Abalovich de Ferreyra  Lesié a Rolando Salvatierra.

Llegan rumores  de un incidente en la calle, miembros  de Fuerza Patriótica  -movimiento de tendencia ultra derechista- habrían  provocado gestualmente  a familiares y ex presos  políticos... siendo luego increpados por  los miembros de organismos de derechos humanos y partidos políticos presentes.

Después de estas presentaciones, se procedió a la lectura de la elevación a juicio, que consiste en la investigación y aportes probatorios de la fiscalía, casos de desaparición forzada, tormentos, persecuciones,  testimonios que resuenan visiblemente  en los familiares de desaparecidos y militantes de derechos humanos presentes. Se mezclan en el ambiente el dolor por las heridas que no cicatrizaron y las risas inoportunas de algunos.

La jornada durara aproximadamente ocho horas con tres cuartos intermedios.

Los casos se ejemplifican en:

FELIX DANIEL LOPEZ SARACCO tenía 18 años, era estudiante de abogacía y vivía en La Banda. Fue secuestrado en dos oportunidades. La primera, el 15 de julio de 1975 por personal de la S.I.D.E., donde permaneció 11 días. Le imputaban el “delito” de reunirse con un grupo de jóvenes a leer la revista “La estrella roja” en la Plaza Independencia. El segundo secuestro fue unos meses después, el 7 de febrero de 1976 por la noche en Yrigoyen y Alvear cuando iba a comprar cigarrillos. El automóvil utilizado para secuestrarlo era secundado por el policía Miguel Garbi; quien lo llevó a la Escuela de Policía, y una vez allí, junto a otras personas, lo torturó.
Entre los meses de febrero y marzo lo llevaron a la conocida “Escuelita de Famaillá”, uno de los campos de concentración que funcionaba en Tucumán. Aún hoy permanece desparecido. [GRUPO 1]



EMILIO ALBERTO ABDALA, tenía 41 años. Era concejal de la ciudad de Clodomira por una fracción del justicialismo que se oponía al entonces gobernador Carlos Arturo Juárez.


El 29 de noviembre de 1975 un grupo de civiles que portaban armas largas allanó su domicilio cuándo él se encontraba de viaje. El 3 de diciembre de 1975, Emilio Abdala y su amigo el Dr. Jaime, se presentaron en el despacho del Ministro de Gobierno Robin Zaiek para pedir explicaciones por este allanamiento. En el despacho de Zaiek estaba Musa Azar y el subjefe, Miguel Garbi. Allí, Zaiek les dice que el Ejército lo acusaba de tener relaciones con los “subversivos”. Musa Azar ofreció su despacho para albergar a Abdala hasta al día siguiente, momento en que sería entrevistado por personal del ejército. Abdala se retiró en una camioneta rumbo al local del Departamento de Informaciones acompañado por Musa Azar, Garbi y el Dr. Jaime quien se trasladó en su vehículo particular. Jaime vió como era ingresado el concejal Abdala al local de la DIP. Allí fue torturado, golpeado y posteriormente entregado al Teniente Coronel Aldana, el Mayor Blanco y el Teniente Primero D´Amico en el Batallón 141 donde siguió sufriendo tormentos. Días después, el Dr. Zaeik recibió un llamado a su despacho de parte del Teniente Primero D´Amico donde le comunicó que Adbala se había fugado. Sin embargo, desde entonces Emilio Abdala está desaparecido. [GRUPO 1]


ALCIRA CHAVEZ tenía 16 años cuando fue secuestrada de la puerta de su casa por Laitán, Díaz y Ramiro, el 21 de enero de 1975 en un gran operativo. La trasladaron a la SIDE donde se encontraban Marino -custodio personal del Gobernador Juárez- y Ramiro López, quienes la interrogaron bajo torturas, lo que hizo Musa posteriormente. También fue atormentada por Laitán y Noli García. Fue trasladada al penal de mujeres y recién a los 20 días la llevaron al Juzgado Federal, donde declaró en presencia de Juez Grand, mientras entraban y salían de la oficina Musa Azar, Ramiro López Veloso y Garbi.
En Noviembre de 1976 fue trasladada – junto a otras detenidas- al aeropuerto donde estaba el teniente Badesich y había un gran despliegue de fuerzas militares. Allí fue vendada y subida al avión donde la tiraron arriba de otras personas. La esposaron al avión y amenazaban con tirarla a ella y a las demás personas desde el aire y arrojarles aceite caliente. Una vez en Buenos Aires la trasladaron al penal de Villa Devoto donde permaneció detenida hasta fines de 1981. Fue dejada en libertad ese año, y como condición, debía presentarse cada tres días en la SIDE. [GRUPO 2]


RAÚL OSVALDO CORONEL era conscripto en el Batallón de Ingenieros 141. El 14 de febrero de 1975 una comisión encabezada por Garbi secuestró y allanó su domicilio donde le secuestraron libros.
Fue trasladado a las dependencias de la SIDE acusado de formar parte de una organización que estaba preparando un atentado contra Juárez. Fue torturado durante dos días por el Teniente Colinos, el mayor Blanco, Garbi y Musa Azar. Luego de varios días, lo fueron a buscar y lo llevaron a una oficina frente al edificio de la SIDE donde estaba Musa Azar, Garbi, el Juez Federal Grand y el Dr. López – que era el secretario del juez-.Allí le leyeron una declaración donde se decía que él asumía haber tenido una gran cantidad de material subversivo. Coronel se negó a firmar tal declaración lo que motivó a que el Juez Grand autorizara a que lo golpearan mientras éste estaba esposado. Sufrió varios traslados a distintos centros de detención hasta que fue llevado al Juzgado Federal donde el Juez Grand le notificó que le habían dictado falta de mérito. Sin embargo, continuó detenido a disposición del PEN. A fines de 1976 fue llevado al penal de La Plata. En 1981 lo llevaron al Penal de Encausados de Córdoba, donde fue sometido a Tribunal Militar por el Tercer Cuerpo y condenado a 5 años de prisión. De allí, al penal de Caseros y luego nuevamente a La Plata, donde el 23 de junio de 1982 recuperó su libertad. [GRUPO 2]


MARGARITA URTUBEY y su padre GUSTAVO EMILIO URTUBEY fueron detenidos ilegalmente el 6 y 7 de febrero de 1976. Gustavo era piloto de la Gobernación de Santiago del Estero. Se encontraba con un piloto amigo, Mario Avancini, cuando irrumpieron en su casa cuatro personas, con armas cortas y largas (45 mm y ametralladoras), a cara descubierta, vestidos de civil que lo introdujeron en el auto, y luego, en medio de la ruta, lo obligan a entrar en el baúl. Después de unas horas de viaje se da cuenta que estaba en Tucumán. Allí lo esposan y le vendan los ojos. Es torturado con picana eléctrica. Posteriormente fue trasladado a otro lugar que estima que era la Escuelita de Famaillá. En ese lugar estuvo detenido cerca de 20 días pudiendo advertir que había mucha gente detenida junto con él, por los gritos y las torturas. Es dejado en libertad en las proximidades del dique El Cadillal, atado a un alambre perimetral de una torre de gas del estado, en un estado físico lamentable. En la mañana del 7 de febrero de 1976, personal de la SIDE, entre quienes se encontraba Ramiro López Veloso, ingresó al domicilio de MARGARITA URTUBEY, estudiante secundaria, de 16 años de edad, ubicado en la calle Alsina de esta ciudad. Urtubey fue trasladada a la SIDE y dejada en el sótano, atada y con sus ojos vendados. En dicho lugar fue interrogada y golpeada, reconociendo a Garbi como uno de los torturadores. Luego fue trasladada a la Escuela de Policía donde también fue interrogada y sometida a torturas. El 27 de febrero de 1976 fue puesta a disposición del P.E.N. y llevada al Penal de mujeres, posteriormente en noviembre de 1976 fue trasladada al Penal de Villa Devoto, en Capital Federal, y liberada en diciembre de 1977. [GRUPO 2]


MARTA AZUCENA CASTILLO era socióloga, trabajaba en el Instituto Provincial de la Vivienda y Urbanismo. En el año 1975 fue cesanteada por el Gobernador Carlos Juárez pero siguió trabajando como docente, prestando servicios en la Escuela del Aibal, Departamento Figueroa, hasta diciembre de 1976.
La Policía de la Provincia señalaba a Marta Castillo como presunto “correo” de un grupo extremista.
Durante algunos días, vecinos de la familia Castillo, pudieron ver a personas merodeando su casa. El 7 de febrero de 1977, con 29 años, Azucena fue secuestrada. En abril del mismo año estuvo detenida en el CCD Arsenal Miguel de Azcuénaga, de la provincia de Tucumán. Y a fin de 1977 estuvo alojada en el Penal de Mujeres de Santiago del Estero. Hasta la fecha, permanece desaperciba. [GRUPO 3]




HUGO MILCIADES CONCHA. En el año 1975, Hugo estaba estudiando Ingeniería en Computación en la Universidad Católica, y trabajaba en la Dirección de Cooperativas de la Provincia. No tenía militancia política. Ese año es convocado al servicio militar obligatorio en el Batallón de Ingenieros de Combate 141 con asiento en Santiago del Estero. Se desempeñaba como furriel y posteriormente como asistente de los oficiales Juan Carlos López y Jorge D’Amico. Fue llevado a Tucumán al Operativo Independencia, por  aproximadamente dos meses y, por orden de sus superiores, trazaba la linea de ruta por donde se hacían los operativos a cargo del entonces general Bussi.
El joven Concha, comentó con su familia y amigos que sus superiores le habían propuesto integrar un grupo de inteligencia en la lucha contra la subversión, cosa a la que se negó porque estaba interesado en continuar con sus estudios.
Fue secuestrado, a los 22 años el 17 de mayo de 1976, cuando se dirigía al batallón para presentarse a trabajar. En el mes de octubre de 1976, fue visto en un centro clandestino de Tucumán. Hasta la fecha, permanece desaprecido. [GRUPO 3]



Por citar solo algunos de los tantos que componen la megacausa.

A su fin el abogado de la querella Dr. Héctor Carabajal  solicita resolución sobre el pedido de prisión de los imputados que gozan de libertad, solicitado por fiscalía con el objeto de evitar repetición de casos como el del prófugo Roberto Díaz. La presidenta del tribunal informó que efectivamente no se había hecho lugar a dicha petición.

En su momento intervino la abogada de la querella Dra. Julia Aignasse advirtiendo sobre la necesidad de tener presente en este juicio también la comisión de los delitos sexuales como delitos de lesa humanidad.

Silvia Abalovich solicita si se puede autorizar a su defendido el señor Garbi  a llegar el día siguiente en el horario de las 10am aduciendo problemas de salud.




Afuera una nutrida manifestación  Integrada por Movimientos sociales, organismos  de DDHH, centro de estudiantes, partidos políticos, celebran este día histórico, expresando su apoyo a lo que todos esperamos  por tan largo tiempo,  al fin Justicia…