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Día 7 - Segunda Parte

Día 7 (parte 2)
22 de mayo

“Mi pensamiento es distinto de los que me detuvieron e hicieron lo que hicieron”


1976. Batallón 141 Ingenieros de Combate. entrega de armas. (Archivo IEM)


“Mi interés es que se haga justicia en cuanto a lo que yo sé o pueda aportar” diría el ex conscripto Guido Barrionuevo,  quien realizó el servicio militar en el año `74 destino  Batallón 141 Ingenieros de Combate.

“En febrero del `75 empezamos a tener ejercicios militares bastante intensos”, son llevados  primero a Santo Domingo, luego al Ingenio Fronterita,  teniendo como destino final el monte tucumano donde realizan operativos,  rastrillajes, aprensiones.

"...empezamos a tener ejercicios militares bastante intensos"

Julio 1976. Ejercicios de combate del Batallón 141
(Archivo Fotográfico del IEM)

“Mi pensamiento es distinto de los que me detuvieron e hicieron lo que hicieron”
Pensando ir a un operativo es detenido, con Aguilar y llevado al centro clandestino de detención “la Escuelita de Famailla”, llevados luego al Batallón 141, en el trayecto empezarían las torturas psicológicas “Bájense a mear les dirían, corran hijos de puta.., pensé nos dan, por suerte no fue”.  Pateados, golpeados son  metidos al calabozo, al llegar pedirían hablar con el cura Marozzi que les diría “Yo con extremistas hijos puta no hablo”,  “Le digo al Negro (Aguilar, con quien me trajeron): ¡Sonamos!”

Al llegar pedirían hablar con el cura Marozzi que les diría “Yo con extremistas
hijos puta no hablo”

Algunos miembros de la Iglesia Católica fueron cómplices de la Dictadura.
(Archivo IEM)

Trasladados a la SIDE por Trejo, Garbi, Díaz y una persona alta que no recuerda el nombre, parado contra una pared los tienen toda la noche custodiados por guardias armados. Al día siguiente fueron alojados en el sótano lugar muy oscuro repleto de afiches, papeles, y del que vieron salir, un día estando en el patio, a un chico de unos 18 años muy golpeado “Hasta el día de hoy no puedo dormir con la luz apagada”.

La tortura e interrogatorios seguirán, piñas, golpes en los oídos, culatazos “no sabia porque tanta saña. Sin explicarnos porque.”

La tortura e interrogatorios seguirán, piñas, golpes en los oídos, culatazos “no sabia porque tanta saña. Sin explicarnos porque.”  Le preguntaban por el Tigre, a cual él no conocía, al menos por ese nombre, ya que era Carlos López , novio de su hermana por esa época, su verdadero nombre.  Y por su militancia, que en ese momento era en el Partido Demócrata Cristiano, en la fracción que después fue Partido Revolucionario Cristiano.  

1976. Así se preparaban los soldados del Batallón 141. (Archivo IEM)

(Archivo IEM)

Un día lo mandan a barrer, la verdad “no tenían nada que esconder,… pienso sos boleta”. 
En la SIDE perdió la noción del tiempo aunque estima haber estado al menos cuatro semanas, en ese transcurso pudo ver a Barraza.

Al volver al Batallón los trataban como leprosos nadie les hablaba,  pasa el tiempo  y les dicen “Bueno se pueden ir nosotros los vamos a citar” cuando el Consejo de Guerra que les formaron  los cita en la sala no les hacen ninguna pregunta y les dan su libertad.

“Hasta el día de hoy no se porque estuve allí,… nunca me visitó un  juez,  ni un abogado, y esto fue en democracia”

La querella le pide que vea a los imputados y reconozca si alguno estuvo implicado en los hechos narrados, reconociendo así a Garbi al cual ve en el Batallón, a Bustamante, a Musa  y a Brao al cual vió en la DIP, pero dice no haber sufrido nada de parte de él.

“Quede tan afectado que no quería recordar, una sensación de negación,  era para defenderme”

...“era más flaco que ahora, metía miedo, Su mirada era como ahora,  tengo mejor memoria que él..." (El testigo hace referencia a Bustamante)


A la izquierda, Bustamante hace unos años atrás. A la derecha, Bustamante
en la actualidad.


La abogada de Bustamante, a pedido de este, le pide que lo describa físicamente en esa época, “era más flaco que ahora, metía miedo, Su mirada era como ahora,  tengo mejor memoria que él,  una vez en libertad me siguieron, me escapé, no me fui, me escapé… era él”

Terminó así su testimonio, y fue aplaudido por primera vez un testigo. 


“Estoy aquí porque tengo memoria  y quiero justicia… que se haga justicia para con todos."

El otro afectado de esta historia lo seguiría “He sido victima,he sido detenido” serían las primeras palabras de Ramón Aguilar, quien también ingresó al servicio militar en el año `74, siendo su destino la Oficina de Inteligencia del Batallón 141, donde en enero del `75 le hacen preparar el equipo de guerra completo. El 5 de febrero, al igual que Barrionuevo,  es llevado a Santo Domingo, al Ingenio Fronterita en Tucumán, donde piensa que recibían comida con fármacos ya que  todos se durmieron, y son trasladados a los cerros tucumanos donde estarían alrededor de 45 días. No puede precisar  bien en que parte de los  cerros estuvieron,  pero recuerda un operativo donde detienen a una persona  que caminaba por la ruta, Lucero les dice “que no lo tratemos así,  que lo caguemos a patadas.”

La Escuela de Famaillá en Tucumán fue ocupada en 1974 por la Policía,
y en Febrero de 1975 pasa al control de la V Brigada de Infantería. Fue
utilizada como centro clandestino de detención,
aquí permanecieron secuestrados numerosos santiagueños.
(Fuente: Grupo de Investigaciones sobre el Genocidio en Tucumán)

Escuela de Famaillá. Las aulas eran utilizadas como celdas.


Escuela de Famaillá. Este era el lugar designado para la tortura

Numerosos testimonios muestran la conexión
durante la dictadura entre las fuerzas armadas de
Tucumán y Santiago del Estero. Ambas provincias se
encontraban en la "zona militar 3" comandada
por el Jefe del III Cuerpo del Ejército el General
Luciano Benjamín Menéndez.

Con la excusa de que gente de Salta solicitaba información de él y Barrionuevo, son detenidos y llevados primero a la escuela de Famaillá,  y luego al Batallón 141 donde serían recibidos a las puteadas por Julián.

“trataba de no mirar,... uno intuye cosas,… el miedo siempre está”

En la  DIP, donde es trasladado, ve a Ramón Ramírez, compañero del Batallón y al matrimonio Barraza. Siendo confinados con Barrionuevo a dormir en un sótano muy oscuro “trataba de no mirar,... uno intuye cosas,… el miedo siempre está”

Carlos Héctor Capella, ocupó el cargo de
agente de la DIP. (Foto: El Liberal)


Nombra como personal de la DIP en ese entonces a Musa Azar, Nizk, Capella, López, Garbi, Bustamante, Laitan, Leguizamón y Barbieri. “Obviamente hemos visto gente allí” Sabe que a Barrionuevo le metieron picana, a él le  pega un flaco que le decían “Piporé”, era inspector de colectivos.  Y recuerda haber visto al menos a una persona muy maltratada, “en la DIP se escuchaban gritos”.

Pese a existir oficios donde se los menciona como alojados en la DIP nunca lo entrevistó ningún juez, a los 36 días Musa les decía “Van a volver al Batallón, nunca han visto ni oído nada, sino regresan para acá”

Recordaba a Ramírez, de una reunión en el Batallón, en la que al pedir opiniones el teniente coronel Castelli, éste se había atrevido a preguntar porque tenían que combatir a los guerrilleros, recibiendo de Castelli una respuesta contundente “A usted lo voy a tener muy en cuenta “.
“
Nunca más lo vi al soldado Ramírez, que rompió el diploma el día de la baja…”

“A mí todo esto me afectó porque no pude desarrollar nada de lo que hubiera querido ser…Una vez, cuando yo andaba en bicicleta cerca de Tala Pozo, Bustamante se me acerca y me saca una carpeta de antecedentes y me dice “¿Qué haces por aquí, negro de mierda?”.


En el Batallón permanecieron hasta la baja. No tenían contacto con los demás soldados. “Al segundo día  después de la baja me presento con mi DNI y  el Tte. Botargues me dice que “se van a quedar con mi DNI hasta que se expida el juez militar”. Justicia que le daría la libertad sin hacerle pregunta alguna.

“A mí me conocían porque integraba un grupo folclórico, pero como se decía que integraba un grupo guerrillero, estos rumores  me impidieron retomar mis estudios en la Escuela Industrial. El Rector, que era vecino, un señor de apellido Limón, me dijo que no podía inscribirme.”  Lo único que podía hacer era salir a cantar con el conjunto y siempre tenía alguien vigilándome. Por todo esto, decide irse a Buenos Aires, donde integraría el grupo musical “Los Hermanos Toledo”. Una vez, un tal Juan Carlos González, que yo lo conocía porque era representante artístico, me dice: “Quédate tranquilo Negro, vos ya estás limpio. Yo te caminaba a vos…”

“A mí todo esto me afectó porque no pude desarrollar nada de lo que hubiera querido ser…Una vez, cuando yo andaba en bicicleta cerca de Tala Pozo, Bustamante se me acerca y me saca una carpeta de antecedentes y me dice “¿Qué haces por aquí, negro de mierda?”.

Aporta que Barrionuevo realizó la instrucción del servicio militar “en la Guarida” lugar que el abogado Ferreyra menciona como posible centro clandestino de detención. Dice no haber podido hablar aún con él de la detención que compartieron,  ya  que se ponía mal cada vez que quería hablar, no queriendo  por esto insistirle más.

“Estoy aquí porque tengo memoria  y quiero justicia,… que se haga justicia para con todos" finalizó diciendo Aguilar.


Día 7 - Primera Parte


Día 7 (Parte 1)
 22 de mayo

Ana María Mrad de Medina en la pancarta de atrás,
adelante Armando Archetti y Guillermo Molinillo, los 3 se encuentran
desaparecidos. (Foto: Archivo IEM)

El sistema represivo  llevaba su accionar mas allá de las fronteras provinciales, actuaban coordinadamente a nivel nacional eso se ve en el caso de  Ana María Mrad buscada  en Tucumán y desaparecida en Santiago. También las embarazadas eran secuestradas. Ser madre en prisión.


En la entrada de tribunales se escucha el pedido de justicia, familiares y amigos de  Ana María Mrad vinieron de Tucumán a contarnos su historia, buscando en sus recuerdos,  aportes  para la construcción de verdad.


“Soy hermana de la víctima, me considero víctima también”


En el cuarto piso D`amico y Ramiro López  bien cuidados por la policía, entran con esposas y chalecos  antibalas al complejo de salas que hacen de tribunal, donde en la sala principal esperan entre familiares, militantes, periodistas y curiosos, por primera vez estudiantes.


“Soy hermana de la víctima, me considero víctima también” nos diría Alba Mrad, hermana de Ana María quien fue secuestrada el 21 de noviembre del `75, a los 26 años, “por testigos sabemos que fue en esta provincia”. Una de ellos fue Graciela Lescano, secuestrada con Ana María en las cercanías de la vieja terminal,  por ella supieron que Ana  al ser torturada se responsabilizaba de todo para que liberen a Graciela, a quien al ser liberada le entregarían por error el bolso de Ana el cual devolvería  a la familia.

“Papá si no nos volvemos a ver a donde haya un rancho o un pobre estará mi grito"

“Se vivía con anormalidad”, pocos meses antes, el esposo de Ana María fue interceptado en la ruta rumbo a Tucumán, secuestrado muere en la tortura…  “mi padre le ofrece irse del país” a lo que ella se negaría por ser este su lugar.  Ana María militaba en la juventud peronista,  siendo una gran estudiante y apasionada por la lectura “sentía mucha admiración por su capacidad intelectual”. Reflejando sus ideales en  su ultima carta, “papá si no nos volvemos a ver a donde haya un rancho o un pobre estará mi grito"

En su desesperación, por encontrarla el padre y  hermanos, presentaron numerosos habeas corpus, recurrieron a su vez a amigos, contactos políticos, al clero y el poder judicial,   recibiendo en su mayoría datos falsos que solo buscaban sacarle plata a los desesperados familiares “esta bien su hija le manda saludos, podía llegar a salirle 10 mil pesos a mi padre”. Tenían esperanza de encontrarla todavía en el `81 cuando liberan a un conocido “la realidad era contundente no la volveríamos a ver”, “Ana  no estaba ya”, “muchos años la esperamos hasta que tomamos conciencia de que no iba a regresar”.

“Muchos años la esperamos  hasta que tomamos conciencia de que no iba a regresar”.








 Ana María ha sido de esa gente que tiene una luz propia, sumamente inteligente, sumamente sensible, siempre la recuerdo sonriendo.”



Rosa Mrad completaría los datos brindados por su hermana. Por testigos la familia pudo saber que Ana María estuvo en el batallón 141, en Santo Domingo donde es torturada por López Cooke,  es trasladada  al hospital Regional donde según Graciela Lescano,  fallece.

Antes que desparezca  Ana María era amenazada por la triple A, amenazas de bombas y allanamientos a la casa familiar eran recurrentes cesando estos el 21 de noviembre del 75… 
Ana María había sido secuestrada, “mi padre cayó enfermo, mi madre nunca más tuvo buena salud...Yo iba a la facultad y varios amigos me dieron la espalda”, Vivían frente al aeropuerto,  y al ver los jeep del ejército el padre no podía evitar esconderse, “en la casa familiar no hubo nunca más alegría”.


“Ana María ha sido de esa gente que tiene una luz propia, sumamente inteligente, sumamente sensible, siempre la recuerdo sonriendo.” A ese tipo de gente fue la que sesgaron la vida.



”Uno no entiende como se pudo ser tan cruel en este exterminio” nos diría al terminar siendo abrazada por su familia y amigos presentes.





No pensaba en mi detención pensaba en el parto”


En el `75 a Gladys Loys  le sucedieron dos detenciones, el  24 de enero estando en el último mes de su embarazo, un policía se presenta en su casa y se la lleva detenida a la comisaría primera, y luego a la escuela de policía, situada en Av. Colón y Lavalle. Recuerda que era un salón grande había muchos detenidos, todos mirando a la pared por lo que solo reconoce a su esposo. Cerutti le saca foto y la traslada a la DIP donde en interrogatorio Musa le diría “si desmientes esta solicitada te doy la libertad” Pese a negarse a realizarlo es liberada.

...Era un salón grande (la Escuela de Policías) había muchos detenidos, todos mirando a la pared por lo que solo reconoce a su esposo.

A la izquierda, instalaciones de la Escuela de Policía, centro clandestino de detención.
A la derecha, en la actualidad el cuerpo de bomberos.

Al  presentarse en una lista de estudiantes formada enteramente por mujeres (1972)  y ganar  las elecciones, empiezan las persecuciones, de los estudiantes juaristas que pierden las elecciones y, posteriormente, es seguida las 24 horas del día por policías, su familia también comienza a ser se vigilada, a tal punto que un día llegó a sorprenderse cuando encontró a una mujer policía dentro de su domicilio.

"Sin Palabras" de Marisel Carotti
(Artistas x la Memoria 2)
El 2 de febrero cuando le faltaban días para parir, Noly García la detiene con su marido y los traslada a la DIP donde Andrada le quiere tomar declaración y ella se niega a realizarla. 

En el Hospital Regional donde es trasladada por su estado, es vigilada las 24 horas.  Era la guerrillera presa, haciéndole sentir el “algo habrás hecho” todo el personal hospitalario y personal del juzgado federal que la visitaba en dicho hospital. A pesar de todo esto “no pensaba en mi detención pensaba en el parto”.



El 20 de febrero nace su hijo cuatro días después la trasladan al penal de mujeres, tenía una infección, para que sea tratada su suegro tuvo que increpar a Robin Zaieck (Ministro de Gobierno). Producto de esta infección antes de los cuarenta años perdería el útero.




Robin Zaiek (recuadro rojo), ex Ministro de Gobierno
de la dictadura, en un acto de la, por entonces
presidenta Ma. Estela Martinez de Perón.

En el penal en una celda diminuta la encierran con su hijo  todo los días de 7 de la tarde hasta el otro día, “las compañeras me ayudaron un montón” al ser consultada por la querella confirma que había otra interna  en el mismo estado en otro pabellón.

“Me preocupaba como construía su subjetividad un niño que nació en cautiverio, hijo de una mujer estigmatizada. Mis hijos son seres honorables, y de buen trato. Mis hijos son personas sanas. No pudiendo decir lo mismo de los familiares de mi represor"

“Me preocupaba como construía su subjetividad un niño que nació en cautiverio, hijo de una mujer estigmatizada. Mis hijos son seres honorables, y de buen trato. Mis hijos son personas sanas. No pudiendo decir lo mismo de los familiares de mi represor" que hasta el día de hoy la siguen hostigando.

A partir de octubre del ’75 se modifican las condiciones de vida dentro del penal. Estas condiciones se vuelven atroces, lo que hacía imposible tener un niñito ahí adentro por lo que entrega su hijo de nueve meses, por  ese entonces, a su familia… lo volvería a ver  ya con siete años cumplidos.

1977. El Cura Marozzi oficia el acto
del Día de la Bandera en el Batallón 141.

El cura Marozzi le comentaría un día de visita en el pabellón, donde estaban incomunicadas y aisladas, que estaban permitido tener con ellas hijos hasta los 6 años para desdecirse al día siguiente diciendo que era  solo hasta los 6 meses. “Con cada una de nosotras jugaban con lo que les dolía mas”.

“Con cada una de nosotras jugaban con lo que les dolía mas”.

Gladys cuenta que estuvieron con ella en el penal Cristina Torres, Mary Acosta, Alcira Chávez, Sara Ponce, Graciela Ninich, Mercedes Yocca, Ines Fornés, Susana Muxi, Silvia Gardella, Maria Eugenia Ruiz Taboada, Susana Mignani, Carmen Morales,Gladys Domínguez, Graciela Aran,  Rosario Bezara ,Kuki Salim y Susana Habra, entre otras. Tras de estar varios días en la DIP vuelve una compañera, recuerda el relato de ella, de lo que le había sucedido, y el estado físico y anímico, lo que hacía indudable que había sido torturada. Se lo plantean a Badesich el cual responde  “ustedes si no es de esa forma no hablan”.


Buscaban datos,  inculpar a menores, a familiares. Crear realidades a su conveniencia por medio de torturas y golpes,  que se confiesen cosas que no existían... y silenciar ideales, pensamientos  e ideologías. “La tortura lo que busca es el silenciamiento, lo que buscan es hacernos callar”.

A cambio de su libertad Muza Azar le ofrece a sus tíos que hagan campaña
por Carlos Juárez. 

Dibujo. Musa Azar por Pablo Maldonado


A cambio de su libertad Muza Azar le ofrece a sus tíos que hagan campaña por Carlos Juárez. En Devoto, en el ’79, la entrevista una junta interdisciplinaria y le pide que firme una declaración autoincriminatoria. Que no firma.  Le dicen, que así saldría en libertad, ya que tenia un hijo chico y había muerto su madre quien lo cuidaba, “el sentido de canje por la libertad era permanente, ese canje era por sometimiento… nos querían hacer sentir que no valíamos nada”.

“El sentido de canje por la libertad era permanente, ese canje era por sometimiento… nos querían hacer sentir que no valíamos nada”

Trasladada a Devoto de manera sorpresiva pudo observar nuevamente desde el móvil la ciudad “atrocidades pasaban y la gente seguía caminando”.

“Atrocidades pasaban y la gente seguía caminando”



Como a tantos el sistema judicial  deja bastante que desear en su accionar, al ser detenida nunca la fue a visitar el Juez Grand, acudiendo en su lugar al Hospital Regional el Secretario López cuando llevaba una semana incomunicada que le dice si ratificaba lo que   dijo en la policía (en la policía se había negado a declarar).Y sin presencia de abogado defensor le toma declaración. Teniendo mucho tiempo después, en Devoto la visita del Juez Santiago Olmedo quien acompañado de una mujer demostrando los conceptos de justicia manejados en aquella época le diría “te vamos a dar tres años, ya que llevas mas.” 

El fiscal pide que se incorpore su testimonio como prueba en otras causas. “deseo que mi nieta no se tenga que ocupar de buscar justicia, que la terminemos  de construir nosotros”.



Día 5 - Primera Parte


Día 5 (Primera Parte)
16 de mayo de 2012

El abogado de D`amico y Laitán, el Dr. Zaín


Durante esta jornada, miembros del ejército que fueron apresados y sometidos a torturas por negarse a participar de la represión ilegal revelan como actuaba la estructura militar e identifican a D´Amico como un oficial con poder que dirigía los operativos. Además,  el ex agente de la DIP, Laitán, fue acusado como autor de abusos sexuales contra las detenidas.


Es miércoles, el comienzo de la audiencia demoró unos veinte minutos y finalmente comenzó con la solicitud del defensor de D´Amico y Laitán, el abogado Zaín, pidiendo al tribunal que excluya el testimonio del ex policía Miguel Gonzales realizado el día de ayer. El argumento es que, al haber formado parte del  DIP y al haber reconocido su participación en al menos un operativo de secuestro por el que tendría que estar imputado, no puede ser testigo. El ex policía había identificado a D´Amico como un asiduo visitante de la DIP. El Tribunal dispuso que evaluaría a su debido tiempo el testimonio del Gonzales.


 “No quería  recordar nada porque no iba a poder vivir”.


El primer testigo fue  detenido en su pueblo natal,  Lugones, en enero de 1977. En ese momento era un joven estudiante de Ingeniería Forestal. Cuando se lo llevaron le informaron que la orden de detenerlo venía de la SIDE y, aunque jamás vio esa orden lo llevaron allí donde fue salvajemente torturado. “Al llegar, sin explicarme nada me golpean, me aplicaban corriente… prefería la muerte antes de eso… prefería morir”. Su estómago había quedado negro de tantos golpes. “Quién te engancha, qué lees, con quién te reúnes” eran las preguntas que repetían una  y otra vez durante las torturas. El testigo dijo no poder precisar cuántos días estuvo en esa situación por estar vendado todo el tiempo. Recordó que lo común era que, cuando prendían el equipo de música, estaban torturando. “Lo peor era cuando torturaban a mujeres” dijo el testigo que pensaba en todo momento que podía ser su novia la que estuviera en la sala de tortura. Reconoció como los que atormentaban a los detenidos a López, Garbi, Azar, Corbalán, Guevara, Díaz, Brao y Laitán e identificó como a uno de los peores a Roberto Díaz quien “los sacaba desnudos al patio por puro gusto”.

Roberto Díaz se encuentra
prófugo de la Justicia

En otro tramo de su relato, recordó a un joven abogado que visitaba habitualmente la DIP, al que todos llamaban “Maco” Martin.

El testigo estuvo detenido en este centro clandestino por más de una y medio en una pequeña celda que compartía con otros tres presos políticos.

Estando allí contó que, Bussi concurrió  a la DIP que estaba en la Belgrano a investigar la identidad de un militar que se encontraba detenido, que era conocido de vista por el testigo porque vivía en la zona de Lugones. Decía llamarse “Eduardo”, y según sus dichos había trabajado en el Operativo Independencia. Esta persona había sido capturada y encerrada en la DIP donde fue torturado en reiteradas oportunidades. Según cuenta el testigo, fue tal la desesperación de este hombre que terminó cortándose las venas con una lata de gaseosa, por lo que fue llevado al Hospital Regional y nunca más se supo nada de él.

En la época del Mundial, la SIDE fue trasladada  a la calle Libertad. El testigo declara que allí trajeron detenidos a un matrimonio que era de la zona de Selva y que vio al acusado Laitán entrar al cuarto donde se encontraba la mujer y luego salir vanagloriándose de haber abusado de ella.

A mediados de 1978 la SIDE fue trasladada a
la calle Libertad 732, donde funcionó hasta finales de 1983. 

Cuando el testigo recuperó su libertad, ya había muerto su padre. Por último expresa que después de ese clavario “no quería  recordar nada porque no iba a poder vivir”.  




“Los militares Vargas, Colinos, Arce, Lucero, Marchant, Gonzales y Cisterna, entre otros actuaron en el operativo de detención junto a civiles”


Banda de música del Batallón 141 (Archivo IEM)


“El único interés es que se haga justicia y que se sepa la verdad” comenzó el segundo testigo del día. Sus palabras eran las de un hombre que formó parte del cuerpo militar. En 1975 era Sargento del Ejército e integraba la Banda de Música. La noche del 19 de noviembre de ese año, el ejército allanó su casa y lo detuvo junto a su hermano y su cuñado. En el operativo reconoció a los militares Vargas, Colinos, Arle, Lucero, Marchant, Gonzales y Cisterna por ser el parte del batallón 141. “Entraron por todos lados, acompañados de civiles,  golpeando a toda la familia”. El testigo recuerda por ejemplo, a Marchant apuntando a su sobrina bebé con una pistola, atando y vendando a su hermano y cuñado. Todos fueron llevados al Batallón 141 amenazados de muerte. “Mi madre no se pudo recuperar hasta su muerte”, dijo.


La historia de persecución se había iniciado en el 74,  y las detenciones se tornaron moneda frecuente.



“Torturas, golpes, toallas y sabanas manchadas de sangre
 estaban a la vista de todos”



Ana María Mrad 
En su detención del 75 fue llevado a lo que internamente llamaban Destino. Allí logró identificar a muchos detenidos como Graciela Lescano, Ana Maria Mrad, Doristeo Jaime, y varias personas de Clodomira. “Torturas, golpes, toallas y sabanas manchadas de sangre estaban a la vista de todos”, narró el testigo que fue esposado a una cama durante seis meses acusado de ser montonero. Niza, Marchant y Tijera  eran los nombres recurrentes en ese lugar.

Señaló a D´Amico como director de operativos  y de inteligencia durante el `75 y como el hombre que se hacía cargo de la seguridad del cuartel como oficial de servicio, cuando no se  encontraba el jefe de batallón. También identificó como oficiales de inteligencia a Zamalea, Vargas y los oficiales que participaron de su secuestro, entre otros.

Explicó el nexo de los militares con el poder político y contó que se pinchaban las líneas telefónicas del gobernador, de los ministros para controlarlos. “Había cursos de inteligencia y de política donde se preparaban para combatir comunistas”, dijo.

Fue sometido a consejo de guerra acusado, por ejemplo de “tener literatura subversiva del comunista Pablo Neruda”

En el 76, lo llevaron a tratamiento psiquiátrico en el hospital militar y allí vio internado a quien había sido su torturador, el oficial Tijera. Finalmente fue sometido a consejo de guerra acusado, por ejemplo de “tener literatura subversiva del comunista Pablo Neruda”. Después de un juicio en el que su defensor “lo atacaba más que el fiscal”, recibe condena de 3 años. 


Luego, declaró su hermano. Miembro de la juventud peronista, tuvo como destino de su detención el centro clandestino que funcionaba en Santo Domingo. Allí el testigo cuenta que se los recibía con “simulacros de fusilamientos,  se escuchaban los tiros y gritos”. “Nos ponían en pozos individuales  con soldados armados apuntándolos y sometiéndolos a todo tipo de torturas, golpes, quemaduras, submarino. Contó que hasta les “hacían presenciar las torturas de otras personas” buscando respuestas a sus interrogatorios. “He visto muchas personas que no llegue identificar, supe que habían mujeres, Ana María Mrad de Medina estaba en Santo Domingo”, recordó.

Santo Domingo (Frente del Centro Clandestino de Detención)

Santo Domingo. Sótano del lugar
Sus vetustas instalaciones guardan el secreto
de la muerte y el horror





En la cárcel de Resistencia donde fue trasladado, Musa lo interrogó sobre Rudy Miguel, Héctor Carabajal y Doristeo Jaime, compañeros de militancia a los que anteriormente le había mostrado fotografías en los interrogatorios mientras lo torturaban. 




“Me pareció una burla ver a Bussi llorando implorando clemencia en su juicio”


El siguiente testigo fue un conscripto de esa época que se decidió a hablar luego de ver la campaña que recientemente pusieron al aire los organismos de derechos humanos donde se dirige a las personas que hicieron el servicio militar en los años de la dictadura.


“Me interesa colaborar para que se llegue a algo”, dijo al tribunal. En el `74, por el servicio militar llega a Santo Domingo “era un campo de concentración” afirma “donde la finalidad era armar un tipo de soldado para ir a pelear”. Allí cuenta que sufrieron golpes, palizas, pozo zorro (agujero del diámetro de los soldados donde se los dejaba). Exigidos al extremo el físico y de la psiquis durante 45 días de adoctrinamiento, los quebraban así como hacían con los prisioneros.

El ex conscripto dijo haber participado junto el subteniente Alberto Gonzales en los secuestros de Guillermo Alegre y de una mujer en la propiedad donde se encuentra actualmente el supermercado Chango Mas. “Nosotros la depositamos en la SIDE” dijo y agregó que tomó conciencia de que lo podían matar. En ese momento, el testigo decidió negarse a seguir participando de los operativos por temor. Por esta razón, Niza le saca el permiso de salida dejándolo confinado por más de dos años en la enfermería  de batallón bajo las ordenes de López. Allí  le descubren epilepsia y debe vivir medicado.

“Bussi te sacaba con la fusta si no cumplías algún parámetro y era calabozo. Me pareció una burla ver a Bussi llorando implorando clemencia en su juicio”


D`amico (Archivo IEM)
Coincidiendo con otros testimonio, reconoció a D´Amico como jefe de operaciones e inteligencia, y nombró a López Coock, Aragón, López, Álvarez, Jamier, Correa Aldana, Alfredo Niza, Fiorini como los militares que ostentaban  poder en el 141. Todos se doblegaban ante Bussi y Menéndez cuando estos concurrían. “Bussi te sacaba con la fusta si no cumplías algún parámetro y era calabozo. Me pareció una burla ver a Bussi llorando implorando clemencia en su juicio”