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Día 11 - Parte 2


Día 11
Parte 2

31 de mayo
Testimonio de dos Ex Agentes de la DIP

Sede de la DIP. Ubicada en Belgrano Sur 1162. (Archivo IEM)


Dos ex agentes de la DIP demostrarían por un lado, la memoria y por otro, el olvido. Uno daría detalles desde adentro, confirmaría los delitos sobre violencia sexual, torturas y brindaría más datos sobre el caso de Giribaldi y Kameneztky. El otro testimonio no aportaría grandes datos.


“Se ingresaba a los detenidos vendados, nosotros ya sabíamos que los torturarían cuando iban al sótano y prendían la radio”

Plano de la sede de la DIP cita en Belgrano Sur 1162.
(Archivo IEM)

En 1976 Delia Carreras trabajaba como agente del departamento de informaciones (DIP) en la oficina de prensa, era la encargada de marcar las actividades y noticias importantes, y de entregárselas a Musa Azar y Garbi a partir de esto se armaban los expedientes, y el personal de calle realizaba el seguimiento  de la persona que le habían asignado estos, que se trataba básicamente de registrar la actividad diaria de la persona perseguida. “Esa persona no sabia que era vigilada y controlada” afirma Carreras, y agrega que era frecuente la visita de jueces a la DIP, que con su apoyo brindaban un velo de legalidad.

Baudano


Los legajos de las personas vigiladas se conformaban por fotos, fecha de nacimiento, en fin toda la información correspondiente a esa persona. Carreras afirma que la “Sección Legajos” estaba integrada por Brao, Corbalán,  Salvatierra, Arias, Bustamante y Laitán aunque no era común en estos dos últimos ya que para esto estaba el otro personal,  agregó que Baudano era el Jefe de esta Sección y el habilitado de la DIP, el encargado de los pagos.


Carreras afirma que la “Sección Legajos” estaba integrada por Brao, Corbalán,  Salvatierra, Arias, Bustamante y Laitán aunque no era común en estos dos últimos ya que para esto estaba el otro personal,  agregó que Baudano era el Jefe de esta Sección


Carreras asevera que la DIP no era una comisaría, era un departamento por lo que no tendría que haber tenido detenidos. Detalla que estos no estaban en buenas condiciones, dormían en colchones en el piso en las diferentes habitaciones y en el sótano, siendo custodiados por el personal de guardia, a cargo de Corbalán, Bustamante y Ramiro López  se encontraban los detenidos de “más cuidado”. “El personal femenino era excluido de todo esto, se temía que dijéramos algo…nos decían que nos vayamos, cuando podía pasar algo que no se tenia que ver.” Musa, Garbi, Laitán, Salvatierra, Capella, Baudano,  también tenían trato con los detenidos.

Carreras asevera que la DIP no era una comisaría, era un departamento por lo que no tendría que haber tenido detenidos. Detalla que estos no estaban en buenas condiciones...



“¿Que sé de las torturas? Sé que se ingresaba a los detenidos vendados, nosotros ya sabíamos que iban a torturarlos cuando iban al sótano y prendían la radio” Nombra a Ramiro López, Musa y Bustamante como los que solían hacerlo.

“Entre comentarios sabíamos de violencia sexual”
Laitán es nombrado por la ex agente de la DIP como uno
de los que ejercía sobre las detenidas violencia sexual.
(Dibujo por Pablo Maldonado)

“Entre comentarios sabíamos de violencia sexual”, afirma que esto lo hacían Musa, Ramiro López, Juan Bustamante y Laitán. “Sabíamos que eso pasaba casi siempre, que ellos abusaban a las mujeres…casi siempre”.

Agregó sobre Mario y Cecilio “ellos generalmente estaban juntos, pero el día de la muerte de Cecilio, Mario no estaba allí”. No estaba el cuerpo, “el comentario es que fue tan golpeado que se les fue la mano” 

 Se acuerda de algunos detenidos, de Félix Saracco… “estaba en la DIP”, de Giribaldi “cuando lo trajeron estaba vendado, estaba en el sótano”. Agregó sobre Mario y Cecilio “ellos generalmente estaban juntos, pero el día de la muerte de Cecilio, Mario no estaba allí”. No estaba el cuerpo, “el comentario es que fue tan golpeado que se les fue la mano” siendo los responsables de esto Musa Azar y Ramiro López.





Carreras relata que el día en que matan a Cecilio Kamenetzky, había mucho movimiento, mucha gente y llamados.  “Cecilio estaba en el sótano” explica que ese día el personal femenino se retiró mas tarde de lo normal, se quedaron además Brao, Baudano, Corbalán, Ramiro López y Bustamante. Asegura que los tres últimos  habrían ido y vuelto antes que anochezca.  Al retirarse ella, había muchísimo nerviosismo, Musa y Garbi volvieron más tarde por los acontecimientos sucedidos, recuerda que se llamó a otros medios policiales por lo mismo. “Era imposible que se fugara, estaba en sótano y esposado” asevera. El lunes siguiente al regresar a la DIP Carreras encontraría un charco de sangre en el sótano.  

Según el testimonio de Carreras en el sótano estaban todas las cosas secuestradas en los allanamientos “libros, revistas, muebles”, dando cuenta así que es lo que se buscaba, reprimir la gestación de nuevas ideas y sueños de lo que la literatura era una clara herramienta, y aprovechar para hurtar, ya que entre los objetos secuestrados había muebles, cubiertos (como se detalla en otros testimonios), entre otras cosas.

Jorge D`amico


Delia Carreras había ingresado a trabajar con 18 años en el año 1974, estuvo hasta el `78, en ese tiempo asegura que “Casi siempre había personal militar”, pudo reconocer a D`amico, Correa Aldana “Generalmente los militares llegaban y estaban por horas en la oficina de Musa Azar”. Leopoldo Sánchez también era uno de ellos,  agrega que frecuente también la visita de jueces quienes iban alrededor de una vez por semana, y habló también de la presencia de curas.




Pudo reconocer a D`amico, Correa Aldana, entre otros, “Generalmente los militares llegaban y estaban por horas en la oficina de Musa Azar”. Leopoldo Sánchez también era uno de ellos...

Esquema del accionar de las Fuerzas Armadas y Policiales. En primer lugar, se procedía con la “detección del blanco”, término utilizado por las fuerzas para describir el proceso de investigación sobre una persona en particular considerada como un oponente al gobierno de turno. La información reunida sobre la persona era enviada en nuestra provincia a la sección de inteligencia 142, aquí se corroboraba toda la información acerca de la persona con las otras sedes.
En segundo lugar, la Sección de Inteligencia 142 recibía la información de cada sede sobre la persona, chequeaba la información y enviaba las órdenes de quien se encargaría de la persona, y que se haría con ella.
En tercer lugar, se procedía a la detención o secuestro de la persona, quien permanecía en un Centro Transitorio de Detención. Allí se daba paso al interrogatorio, el mismo incluía largas sesiones de torturas y maltratos. Una vez obtenida la información, se la enviaba a la comunidad Informativa.
La comunidad informativa procesaba toda la información recibida, y enviaba las órdenes sobre el destino del detenido/a, este podía ser puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, o de la Justicia Federal, o puesto en libertad, o trasladado a un Campo de Concentración, y en el peor de los casos se decidía la muerte y desaparición de la persona (destino final).





Carreras relata que Musa al personal femenino no le hacia saber mucho, que era una persona muy estricta y autoritaria, nunca dejaba de lado las persecuciones y asedio al personal femenino, y a las detenidas, en esto se le sumaban a Musa, Ramiro López y Bustamante. Ella tenía solo 18 años cuando es acosada por Musa que tenía, en ese entonces, más de 40 años.

Al ser consultada por los nombres del personal femenino restante de la DIP nombra a  Ana María Gómez, Liliana Gonzales, Susana Campos entre otras.

Siempre había detenidos, y pese al estado en que estaban nunca eran revisados por médicos, “la comida que ellos recibían era enviada por sus familiares” las recibía Ramiro López, Laitán y Bustamante.

Salvatierra

Recibe la visita de Salvatierra que le advierte: “Dice Musa que cuando vayas a declarar, nada has visto y nada sabes”


Carreras cuenta que antes de su primera declaración en el año 1998 recibe la visita de Salvatierra que le advierte: “Dice Musa que cuando vayas a declarar, nada has visto y nada sabes”. La impunidad seguía vigente y el grupo mostraba evidencias de seguir en funcionamiento. El silencio pactado como en aquellos años, “Salíamos de trabajar y nos teníamos que olvidar de lo que allí sucedía” diría Carreras.

Carreras asevera que solamente los mas allegados y el personal de guardia tenían trato con los detenidos “Ramiro, me parece que no tenía sentimientos, si tenía que destrozar o matar a alguien lo hacía, con esa satisfacción en su rostro… Garbi era igual, torturaba y sentía satisfacción por lo que hacia”.


López y Garbi

“Ramiro, me parece que no tenía sentimientos, si tenía que destrozar o matar a alguien lo hacía, con esa satisfacción en su rostro… Garbi era igual, torturaba y sentía satisfacción por lo que hacia”.

Laitán al principio era “Personal de calle”, después se lo veía en el Departamento “participaba también de las torturas”,  ella no estuvo presente en estas pero sabían de todas las cosas que realizaban “cuando se preparaban para la tortura se golpeaban  las manos, hacían gestos… como mentalizándose, poniéndose en estado, exaltándose.” Nombra entre los torturadores a Ramiro López, Bustamante, Corbalán, Laitán entre otros.

Carreras afirma que sabía que ocurrían traslados de detenidos a Tucumán, Salta y Catamarca, de los que se encargaban generalmente Ramiro López, Corbalán, Bustamante, Musa Azar, y recordó además que “a los que más los llevaban y traían eran a Cecilio y Giribaldi.”

Cecilio Kamenetzky y Mario Giribaldi, continúan desaparecidos.


Carreras afirma que sabía que ocurrían traslados de detenidos a Tucumán, Salta y Catamarca,  de los que se encargaban generalmente Ramiro López, Corbalán, Bustamante, Musa Azar, y recordó además que “a los que más los llevaban y traían eran a Cecilio y Giribaldi.”

Al ser consultada, comenta que había comentarios de un centro clandestino en la Dársena.
“Después del `76 no hubo muchos cambios, mis jefes eran los mismos, no eran tan fuertes como en el 75 pero seguían como jefes”.

En la sala, ante el testimonio de Carreras los imputados se muestran molestos e indignados. López, Garbi y Bustamante piden ampliar sus declaratorias, solicitando el ultimo un carreo con la testigo, solicitud  que es rechazada por el tribunal.


De izq. a derecha: López, D`amico y Laitán.


Garbi a través de su abogada defensora le pregunta a Carreras “¿Si a su hermano Walter Carreras le habían ofrecido trabajo en la SIDE como personal de calle?” a lo que la testigo responde que “Desconoce”.

El Tribunal resuelve seguir con el posterior testigo, y si queda tiempo hacer lugar a las ampliaciones, cosa que no sucederá, quedando estas para la siguiente audiencia.


“Cuando había algo extraño nos hacían cerrar la puerta y prender la radio a todo volumen”


Otro ex Agente de la DIP vendría a brindar testimonio, se trata de Mario Alfredo Arias quien en el año `76 trabajaba en el Departamento de Informaciones, más precisamente en la “Oficina de Legajos” y recibía órdenes de Baudano.  Siendo su horario de trabajo de 14 a 22 horas.

Arias recuerda que Musa le dice una vez al finalizar su horario de trabajo: “Mirá negro no te retires, ocúpate de la guardia con Ledesma. Obei, Corbalán y Ramiro López se van a ocupar de los detenidos.”
Musa Azar

Arias recuerda que Musa le dice una vez al finalizar su horario de trabajo: “Mirá negro no te retires, ocúpate de la guardia con Ledesma. Obei, Corbalán y Ramiro López se van a ocupar de los detenidos.” Por lo que se tiene que quedar. Esa noche cuando Ramiro López y los otros salen a comer, escucha a Ledesma que se va para el fondo diciendo: “Yo voy a jugar con los changos” lo decía por los detenidos. Cuando el grupo que estaba cenando regresa y antes de que Ledesma vuelva escucha una “terrible balacera… pienso que estaban copando la dependencia.” Asegura que en ese instante Ledesma estaba volviendo y lo ve tirarse al piso, escucha ladridos de perros, llaman al comando radioeléctrico y él sale corriendo, enseguida  la dependencia estaba rodeada. Militares, Jueces y los jefes se hicieron presentes (Musa y Garbi) y hasta  el Ministro de Gobierno.

Arias relata que la noche del asesinato de Cecilio enseguida militares, Jueces, sus jefes se hicieron presentes (Musa y Garbi) y hasta  el Ministro de Gobierno.


Al ser consultado sobre la identidad de los detenidos aduce que eran Galloso, Bellido y Herrera,  y asegura desconocer la existencia de otros detenidos “para mi ellos eran los detenidos”. Según Arias “andaban allí, andaban libres” dice también no haber visto detenidos esposados o vendados. Agrega que el  sótano permanecía cerrado, y que solo tenían acceso a él, los jefes. Dice no saber si le hicieron test químicos a Ramiro López y Corbalán, y desconocer otros detenidos, por lo que le proceden a leer una anterior declaración suya en la que se contradice de esto, ya que en la misma declara que criminalística le hizo un test de parafina a Ramiro López y Corbalán, y en la que nombra además a Giribaldi y Kameneztky, de manera que su declaración actual se contradecía gravemente con su declaración anterior.   

Al ser consultado, Arias dice que Kameneztky y Giribaldi se podrían haber intentado fugar “Habían formado una guardia conmigo y Ledesma… era posible una fuga… yo no tenia arma”

A través de su abogado defensor Musa le pregunta si Walter Carreras trabajaba en la DIP, a lo que el testigo contesta que “cree que si, pero como contratado.”

Otra vez Musa a través de su abogado le pregunta: si Marozzi tenía algo que ver con Walter Carreras, el testigo dice desconocer.

Consultado sobre quien trabajaba con él en legajos diría: Baudano, Rodríguez, Arce, la chica Gonzales, Delia Carreras que estaba en prensa

Consultado sobre quien trabajaba con él en legajos diría: Baudano, Rodríguez, Arce, la chica Gonzales, Delia Carreras que estaba en prensa, y agrega que sobre Laitán no sabía, podía ser personal de calle, como Bustamante.

Antes de finalizar su testimonio, y no siendo del todo concordante con su testimonio, Arias dice “cuando había algo extraño nos hacían cerrar la puerta y prender la radio a todo volumen”… ¿Que era lo extraño?… ¿que ruidos tenia que ocultar el volumen alto de esa radio?...

Por falta de tiempo, concluye la jornada, dejando para la audiencia siguiente dos testigos, y los pedidos de ampliación.

Día 5 - Segunda Parte


Día 5 a la tarde (Segunda Parte)
16 de mayo

(De izq. a der.) Detrás de los abogados de la defensa:
 López Veloso, D`amico, y Laitán

 Durante la segunda parte del quinto día de audiencias, Laitán vuelve a ser implicado en delitos sexuales contra las detenidas. Musa Azar habla de la participación de los Juárez en la represión y deslinda responsabilidades en los militares, mientras sigue la búsqueda de justica.

La desaparición del adversario político de Juárez “Chongo” Abdala


Emilio Abdala
continúa desaparecido
(archivo IEM)
La hermana de Emilio Alberto Abdala, concejal de Clodomira secuestrado de la misma casa de gobierno, revela las implicancias políticas, policiales y militares en su desaparición. Cuenta que tras el allanamiento a su casa, “Chongo” Abdala quién militaba en el peronismo por un fracción contraria a Carlos Juárez, se comunica con el ministro de gobierno Robin Zaiek exigiéndole explicaciones. Entonces es citado por este a la casa de gobierno donde acude con su amigo Jaime el día 3 de diciembre de 1975. Este le relataría luego a la familia que en el despacho del ministro de gobierno de Juárez se hace presente Musa Azar y Garbi, diciéndoles Zaiek  “Abdala se va a tener que quedar hasta mañana, porque tiene que hacer averiguaciones “. Ahí es cuando Musa lo invita a permanecer en la SIDE “no va a estar como en su casa pero va a estar en mi despacho”, le habría dicho. Chongo tenía que estar hasta el día siguiente donde seria entrevistado por el personal del ejército. Su hermana contó que Abdala se había retirado rumbo al local de la Side en camioneta en compañía de Musa y Garbi donde lo vio ingresar su amigo Jaime que lo había seguido en su auto particular.

“Decían que era guerrillero, que tenía armas”, esa fue la escusa del allanamiento. La testigo relató que su familia insistió tanto que Musa les confesó que fue llevado al ejército donde Correa Aldana y D´Amico adujeron que se había fugado. “¿Con todo el control del ejército?, ¡hipócritas! ¿por qué no nos dieron el cuerpo?” increpó su hermana a los acusados. Existen testimonios de personas que lo vieron en la SIDE y en Santo Domingo, lugares donde al ser torturado se lo escucho preguntar por qué era torturado si era una persona justa. Su hermana cree que Chongo murió en la tortura. Luego de la desaparición, la testigo relata que “mi hermano Abraham se murió de pena, a mi me dejaron cesante, tuve que irme de Santiago por tanta persecución”. La familia lo siguió buscando durante años a pesar de que les mintieron muchas veces.

Musa Azar: “La prensa quiere crear que soy el símbolo de la represión, que la SIDE era el cuco”


Musa Azar (Archivo IEM)

Al finalizar el testimonio de la testigo, Musa Azar, hizo su descargo diciendo que “solo haber servido como traslado de Abdala al Batallón 141, donde se lo entrega a Correa Aldana, estando presente también el subsecretario de seguridad Jaime Blanco Sabalea”. Sin embargo, en anteriores declaraciones decía que había dejado al concejal con D´Amico.

“No se hoy como se nutren para saber algo”

En consonancia con Bustamante trasladó toda la responsabilidad a los militares diciendo que iban a la DIP y participaban en los interrogatorios. “Ahora son todas victimas” dijo. En relación a la función de la DIP y sus agentes dijo que era meramente investigativa. “No se hoy como se nutren para saber algo”, agregó con naturalidad.

Según Musa Azar, la SIDE y la DIP fueron unificadas por Carlos Juárez, estando él a cargo luego de la unificación. Los 40.000 legajos con información de ciudadanos santiagueños que se recuperaron en democracia, fueron realizados según el acusado por la SIDE antes de la unificación de ambas fuerzas.

“En ese momento la ley era clara, aniquilar el terrorismo, destruirlo.”

“En ese momento la ley era clara, aniquilar el terrorismo, destruirlo.” Afirmaría ante preguntas  del abogado Héctor Carabajal. 

Musa afirma que ello hacían lo que les “ordenaba el juzgado federal” y que la señora Nina también impartió órdenes de seguimiento y secuestro. “El mismo Videla se quejo con Carlos Juárez por la falta de colaboración de la policía  con el ejercito en la provincia” dijo Musa y volvió a relatar lo  dicho por Garbi en la tercera audiencia: la reunión de Bussi con Juárez, el cuerpo tirado en Pozo Hondo desde un helicóptero, y los cuerpos aparecidos de tucumanos en el parque Aguirre lo que produjo un alineamiento de la fuerza policial con los militares. También dijo que jueces, políticos y curas como Marozzi o Muñoz conocían todo lo que pasaba e iban a la DIP.

Según Azar, Juárez y su esposa Nina impartían ordenes
de seguimiento y secuestro de personas (Archivo IEM)

“La prensa quiere crear que soy el símbolo de la represión, que la SIDE era el cuco”, finalizó.





“Si estos personajes hubieran sido juzgados en 1984, no hubieran existido los asesinatos de Leyla y Patricia”


Tras la declaración del imputado, continuó un testimonio que paralizaría a la audiencia: Una mujer que fue secuestrada cuando era menor de edad, con solo 17 años en enero de 1975. “Era una joven con inquietudes sociales”, contó y relató su participación en el movimiento solidario que se generó luego de una gran inundación. Luego esto se convirtió en compromiso en la militancia estudiantil.

“Era una joven con inquietudes sociales”

La testigo fue secuestrada
en un Falcón verde
La testigo relata que, el 21 de enero de 1975, al regresar a lo de su abuela se encontró con la calle a oscuras, cuando se le acercaron dos personas, le pidieron su documento y luego con violencia la metieron en un auto. Del operativo participaban Ramiro López, Garbi, Juan Bustamante, entre otros.



Amenazada de muerte, fue llevada a la escuela de policía  por Muza Azar y Laitán. Luego es trasladada a la DIP donde, es interrogada y torturada por Ramiro López. Estando allí logra escuchar en ese mismo lugar a su padre, quien era enfermero personal de Musa Azar, que preguntaba por ella sin enterarse que estaba muy cerca del lugar donde ella se encontraba.


1976. La Escuela de Policía estaba situada en Colón y Lavalle,
y fue desde 1974 el lugar donde se alojaba a los detenidos
políticos, se los torturaba e interrogaba,
se los retenía hasta decidir su destino. (archivo IEM)


En la actualidad allí funciona el Cuerpo de Bomberos



Laitán está acusado de privación ilegitima
de la libertad, tormentos, abusos,
y asociación ilícita.


Ante una sala que seguía atentamente su relato, la testigo se refirió a los abusos que sufrió en la DIP a manos Laitán y dijo mirándolo al imputado a la cara  que “el cobarde de Paco Laitán” usaba la violencia sexual como método de tortura, práctica de la que ella fue víctima en reiteradas oportunidades.




La joven es trasladada al pena de mujeres hasta que es llevada a “un juzgado sin juez” ya que solo estaba el secretario López para tomarle declaración y nunca estuvo ante un Juez ni mucho menos tuvo abogado defensor.

De la cárcel de mujeres contó que la guardia  Marta Cejas era informante de la DIP y tenía el control de  las presas políticas. Después de más de un año en el penal, con la amenaza de Musa Azar de llevarla a la DIP para ser torturada, por la orden nacional la llevan junto a otras presas del país a Villa Devoto . Con firmeza, la testigo dice que “a pesar de todo no nos habían vencido, íbamos sin destino pero cantando para darnos valor entre nosotras”. El penal de devoto era la muestra para las organizaciones internacionales “pero adentro era un campo de concentración” dijo la testigo y agregó que nunca recibió la visita de ningún juez y que nunca en los 7 años de reclusión recibió ninguna explicación.



“a pesar de todo no nos habían vencido, íbamos sin destino pero cantando para darnos valor entre nosotras”


Al obtener la libertad vigilada, la obligaron a presentarse todas las semanas en la DIP, donde seguían sus secuestradores. “No fue fácil la vida después de esto”, dijo pero sin embargo, la testigo dedicó su vida a investigar y reunir testimonios sobre lo que había sucedido durante el terrorismo de estado.


“Si estos personajes hubieran sido juzgados y condenados por la justicia cuando llegó la democracia no hubiéramos tenido en nuestra provincia todos los casos de gatillo fácil, tortura y la muerte de Leyla y Patricia”.





Día 5 - Primera Parte


Día 5 (Primera Parte)
16 de mayo de 2012

El abogado de D`amico y Laitán, el Dr. Zaín


Durante esta jornada, miembros del ejército que fueron apresados y sometidos a torturas por negarse a participar de la represión ilegal revelan como actuaba la estructura militar e identifican a D´Amico como un oficial con poder que dirigía los operativos. Además,  el ex agente de la DIP, Laitán, fue acusado como autor de abusos sexuales contra las detenidas.


Es miércoles, el comienzo de la audiencia demoró unos veinte minutos y finalmente comenzó con la solicitud del defensor de D´Amico y Laitán, el abogado Zaín, pidiendo al tribunal que excluya el testimonio del ex policía Miguel Gonzales realizado el día de ayer. El argumento es que, al haber formado parte del  DIP y al haber reconocido su participación en al menos un operativo de secuestro por el que tendría que estar imputado, no puede ser testigo. El ex policía había identificado a D´Amico como un asiduo visitante de la DIP. El Tribunal dispuso que evaluaría a su debido tiempo el testimonio del Gonzales.


 “No quería  recordar nada porque no iba a poder vivir”.


El primer testigo fue  detenido en su pueblo natal,  Lugones, en enero de 1977. En ese momento era un joven estudiante de Ingeniería Forestal. Cuando se lo llevaron le informaron que la orden de detenerlo venía de la SIDE y, aunque jamás vio esa orden lo llevaron allí donde fue salvajemente torturado. “Al llegar, sin explicarme nada me golpean, me aplicaban corriente… prefería la muerte antes de eso… prefería morir”. Su estómago había quedado negro de tantos golpes. “Quién te engancha, qué lees, con quién te reúnes” eran las preguntas que repetían una  y otra vez durante las torturas. El testigo dijo no poder precisar cuántos días estuvo en esa situación por estar vendado todo el tiempo. Recordó que lo común era que, cuando prendían el equipo de música, estaban torturando. “Lo peor era cuando torturaban a mujeres” dijo el testigo que pensaba en todo momento que podía ser su novia la que estuviera en la sala de tortura. Reconoció como los que atormentaban a los detenidos a López, Garbi, Azar, Corbalán, Guevara, Díaz, Brao y Laitán e identificó como a uno de los peores a Roberto Díaz quien “los sacaba desnudos al patio por puro gusto”.

Roberto Díaz se encuentra
prófugo de la Justicia

En otro tramo de su relato, recordó a un joven abogado que visitaba habitualmente la DIP, al que todos llamaban “Maco” Martin.

El testigo estuvo detenido en este centro clandestino por más de una y medio en una pequeña celda que compartía con otros tres presos políticos.

Estando allí contó que, Bussi concurrió  a la DIP que estaba en la Belgrano a investigar la identidad de un militar que se encontraba detenido, que era conocido de vista por el testigo porque vivía en la zona de Lugones. Decía llamarse “Eduardo”, y según sus dichos había trabajado en el Operativo Independencia. Esta persona había sido capturada y encerrada en la DIP donde fue torturado en reiteradas oportunidades. Según cuenta el testigo, fue tal la desesperación de este hombre que terminó cortándose las venas con una lata de gaseosa, por lo que fue llevado al Hospital Regional y nunca más se supo nada de él.

En la época del Mundial, la SIDE fue trasladada  a la calle Libertad. El testigo declara que allí trajeron detenidos a un matrimonio que era de la zona de Selva y que vio al acusado Laitán entrar al cuarto donde se encontraba la mujer y luego salir vanagloriándose de haber abusado de ella.

A mediados de 1978 la SIDE fue trasladada a
la calle Libertad 732, donde funcionó hasta finales de 1983. 

Cuando el testigo recuperó su libertad, ya había muerto su padre. Por último expresa que después de ese clavario “no quería  recordar nada porque no iba a poder vivir”.  




“Los militares Vargas, Colinos, Arce, Lucero, Marchant, Gonzales y Cisterna, entre otros actuaron en el operativo de detención junto a civiles”


Banda de música del Batallón 141 (Archivo IEM)


“El único interés es que se haga justicia y que se sepa la verdad” comenzó el segundo testigo del día. Sus palabras eran las de un hombre que formó parte del cuerpo militar. En 1975 era Sargento del Ejército e integraba la Banda de Música. La noche del 19 de noviembre de ese año, el ejército allanó su casa y lo detuvo junto a su hermano y su cuñado. En el operativo reconoció a los militares Vargas, Colinos, Arle, Lucero, Marchant, Gonzales y Cisterna por ser el parte del batallón 141. “Entraron por todos lados, acompañados de civiles,  golpeando a toda la familia”. El testigo recuerda por ejemplo, a Marchant apuntando a su sobrina bebé con una pistola, atando y vendando a su hermano y cuñado. Todos fueron llevados al Batallón 141 amenazados de muerte. “Mi madre no se pudo recuperar hasta su muerte”, dijo.


La historia de persecución se había iniciado en el 74,  y las detenciones se tornaron moneda frecuente.



“Torturas, golpes, toallas y sabanas manchadas de sangre
 estaban a la vista de todos”



Ana María Mrad 
En su detención del 75 fue llevado a lo que internamente llamaban Destino. Allí logró identificar a muchos detenidos como Graciela Lescano, Ana Maria Mrad, Doristeo Jaime, y varias personas de Clodomira. “Torturas, golpes, toallas y sabanas manchadas de sangre estaban a la vista de todos”, narró el testigo que fue esposado a una cama durante seis meses acusado de ser montonero. Niza, Marchant y Tijera  eran los nombres recurrentes en ese lugar.

Señaló a D´Amico como director de operativos  y de inteligencia durante el `75 y como el hombre que se hacía cargo de la seguridad del cuartel como oficial de servicio, cuando no se  encontraba el jefe de batallón. También identificó como oficiales de inteligencia a Zamalea, Vargas y los oficiales que participaron de su secuestro, entre otros.

Explicó el nexo de los militares con el poder político y contó que se pinchaban las líneas telefónicas del gobernador, de los ministros para controlarlos. “Había cursos de inteligencia y de política donde se preparaban para combatir comunistas”, dijo.

Fue sometido a consejo de guerra acusado, por ejemplo de “tener literatura subversiva del comunista Pablo Neruda”

En el 76, lo llevaron a tratamiento psiquiátrico en el hospital militar y allí vio internado a quien había sido su torturador, el oficial Tijera. Finalmente fue sometido a consejo de guerra acusado, por ejemplo de “tener literatura subversiva del comunista Pablo Neruda”. Después de un juicio en el que su defensor “lo atacaba más que el fiscal”, recibe condena de 3 años. 


Luego, declaró su hermano. Miembro de la juventud peronista, tuvo como destino de su detención el centro clandestino que funcionaba en Santo Domingo. Allí el testigo cuenta que se los recibía con “simulacros de fusilamientos,  se escuchaban los tiros y gritos”. “Nos ponían en pozos individuales  con soldados armados apuntándolos y sometiéndolos a todo tipo de torturas, golpes, quemaduras, submarino. Contó que hasta les “hacían presenciar las torturas de otras personas” buscando respuestas a sus interrogatorios. “He visto muchas personas que no llegue identificar, supe que habían mujeres, Ana María Mrad de Medina estaba en Santo Domingo”, recordó.

Santo Domingo (Frente del Centro Clandestino de Detención)

Santo Domingo. Sótano del lugar
Sus vetustas instalaciones guardan el secreto
de la muerte y el horror





En la cárcel de Resistencia donde fue trasladado, Musa lo interrogó sobre Rudy Miguel, Héctor Carabajal y Doristeo Jaime, compañeros de militancia a los que anteriormente le había mostrado fotografías en los interrogatorios mientras lo torturaban. 




“Me pareció una burla ver a Bussi llorando implorando clemencia en su juicio”


El siguiente testigo fue un conscripto de esa época que se decidió a hablar luego de ver la campaña que recientemente pusieron al aire los organismos de derechos humanos donde se dirige a las personas que hicieron el servicio militar en los años de la dictadura.


“Me interesa colaborar para que se llegue a algo”, dijo al tribunal. En el `74, por el servicio militar llega a Santo Domingo “era un campo de concentración” afirma “donde la finalidad era armar un tipo de soldado para ir a pelear”. Allí cuenta que sufrieron golpes, palizas, pozo zorro (agujero del diámetro de los soldados donde se los dejaba). Exigidos al extremo el físico y de la psiquis durante 45 días de adoctrinamiento, los quebraban así como hacían con los prisioneros.

El ex conscripto dijo haber participado junto el subteniente Alberto Gonzales en los secuestros de Guillermo Alegre y de una mujer en la propiedad donde se encuentra actualmente el supermercado Chango Mas. “Nosotros la depositamos en la SIDE” dijo y agregó que tomó conciencia de que lo podían matar. En ese momento, el testigo decidió negarse a seguir participando de los operativos por temor. Por esta razón, Niza le saca el permiso de salida dejándolo confinado por más de dos años en la enfermería  de batallón bajo las ordenes de López. Allí  le descubren epilepsia y debe vivir medicado.

“Bussi te sacaba con la fusta si no cumplías algún parámetro y era calabozo. Me pareció una burla ver a Bussi llorando implorando clemencia en su juicio”


D`amico (Archivo IEM)
Coincidiendo con otros testimonio, reconoció a D´Amico como jefe de operaciones e inteligencia, y nombró a López Coock, Aragón, López, Álvarez, Jamier, Correa Aldana, Alfredo Niza, Fiorini como los militares que ostentaban  poder en el 141. Todos se doblegaban ante Bussi y Menéndez cuando estos concurrían. “Bussi te sacaba con la fusta si no cumplías algún parámetro y era calabozo. Me pareció una burla ver a Bussi llorando implorando clemencia en su juicio”