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Día 11 - Parte 1

Día 11
Parte 1

31 de mayo


Los acusados (Foto: Diario El Liberal)

Con clima tenso empieza la jornada, producto de los acontecimientos ocurridos en la última audiencia el tribunal resuelve, que el público evite manifestaciones o exclamaciones durante el transcurso de las audiencias y de incumplirse esto se procederá a desalojar la sala. Que estando presente los testigos solo se puede hacer preguntas, y que los abogados tienen que pedir la palabra para hablar.

A su vez el Tribunal dispone la inspección íntegra del Batallón 141, con los planos de esa época del lugar, reservándose fecha y modalidad para la semana que viene.

Luego de gran revuelo de los imputados y abogados defensores, quienes por primera vez salieron todos de la sala para concordar estrategias. El tribunal resuelve sobre los ficheros mencionados en la audiencia anterior por la testigo Susana Habra,  no hacer a lugar a la incorporación de todos estos, e incorporar solo los de la familia Habra, previa inspección que constate que no sufrieron modificaciones en fechas cercanas. Después de todo esto se comenzó con los testimonios.



...Yo también soy una voz de Mario, una voz de cada uno de los desaparecidos"


Mario Giribaldi, desaparecido.
(Archivo IEM)

Jurando por su honor comenzaría su testimonio Carmen Morales. En la fría madrugada del 13 de junio de 1975 la despierta el ruido de golpes muy fuertes en su casa, ubicada en Mendoza 445,  le preguntan si allí vivía “Perica (su sobrenombre) Morales”, asustada porque eran un montón de hombres, algunos de ellos armados, con armas largas y cortas, quiere cerrar la puerta y se lo impiden, la atropellan y golpean y la llevan de los cabellos al dormitorio. Ahí estaba Aníbal Cortés, su pareja en ese momento, y su beba de un año y cinco meses, Clarisa Noelia. Aníbal Cortés dormía porque había tenido un ataque epiléptico a la noche, y estaba bajo los efectos de la medicación, lo levantan a los golpes, rompen todo y sin ninguna orden le requisan la casa.  “Mi bebé comenzó a llorar asustada”  no la dejaban arroparla ni hacerle la leche. Eran nueve o diez personas, reconoce entre estas a Bustamante, Garbi, Ramiro López, Ponce, Brao y Roberto Díaz… Ella seguía pidiendo explicaciones y nadie se las daba.

Eran nueve o diez personas, reconoce entre estas a Bustamante, Garbi, Ramiro López, Ponce, Brao y Roberto Díaz… Ella seguía pidiendo explicaciones y nadie se las daba.
De izq. a der.: Bustamante, Garbi, López, el prófugo Roberto Díaz (arriba),
y Brao (abajo).


Carmen, adolescente. Son pocas
las fotos de antes de su secuestro que
pudieron recuperar. Porque los
represores rompieron todo.



Sacaban y tiraban todo de los roperos, van hacia el patio, y había un perro, que era del vecino, que les comenzó a ladrar, y los quiso atacar, entonces, uno de ellos sacó una pistola, e hizo un tiro al aire, y le dice que si no hacía que se vaya el perro, lo iba a matar…el perro siguió defendiéndola pero ella lo corrió para que no lo mataran….eso alertó a los vecinos, que prendieron la luz del patio.
 “Nos sacaron en dos autos por separados, yo iba con tres personas en el mio eran en total unos tres autos.”

“En esa casa retumbaba todo, se escuchaba todo tipo de ruidos, de gritos”

Estaba amaneciendo cuando la trasladan a la DIP, al entrar pasa por distintas oficinas, había varias personas (hombres y mujeres) trabajando que veían claramente como y en que estado traían a los detenidos.  “En esa casa retumbaba todo, se escuchaba todo tipo de ruidos, de gritos”

Carmen Morales junto
a su bebé.
(Archivo IEM)

“Yo lo único que buscaba era calmar a mi bebé” - relata Carmen. 

En la oficina de Musa “Yo lo único que buscaba era calmar a mi bebé” - relata Carmen. Entraban y salían personas de esa oficina, pudo reconocer a Marino, Laitán, Roberto Díaz y el sumariante de apellido Andrada, quien viendo los golpes que recibía y el estado en que estaba, pretendía tomar una declaración.

Le sacan la bebé, ella pensaba que se la iban a llevar, pero no, la tenia un rato Garbi, luego se la pasaba a Bustamante, que hacía como si jugara con ella. Todo esto delante de Carmen.

Ramiro López la interroga sobre sus actividades estudiantiles, y mientras le daba golpes secos que la dejaban aturdida, en ocasiones se iba y la dejaba sola con un arma arriba de la mesa.

Juan Bustamante, en 1977.
(Archivo IEM)





“Juan Bustamante le ponía el arma en la sien a mi bebita eso lo hizo varias veces…el llanto de mi bebé nunca se va, pero gracias a ese llanto estoy aquí ahora”


“Juan Bustamante le ponía el arma en la sien a mi bebita eso lo hizo varias veces… la impotencia de una madre en ese momento, de no poder hacer nada es muy grande, es el dolor que uno carga… el llanto de mi bebé nunca se va, pero gracias a ese llanto estoy aquí ahora”

Es trasladada al penal junto con su bebé, las encierran en un calabozo lleno de ratas, en el que había solo un colchón, Carmen se mantuvo de pie con la bebé en sus brazos hasta el otro día.

López Veloso

“Él - Ramiro López- se frotaba detrás mio, tenia un orgasmo, lo escuchaba, escuchaba su aliento, lo escuchaba.”

Durante los interrogatorios Ramiro López la desmaya de tantos golpes que le da, la golpeaba reiteradas veces en la parte de atrás de la cabeza, la manoseaba “él se frotaba detrás mio, tenia un orgasmo, lo escuchaba, escuchaba su aliento, lo escuchaba.”

No era la única con un hijo en el penal, una noche cuando volvía de la DIP ve a Gladys Loys con su bebé. Carmen relata que recién pudo sentir tranquilidad cuando su papá y suegro retiraron a su bebé del Penal.

Al momento de ser detenida, Carmen teína un tumor, por lo que su mamá y hermano acudían a la SIDE para acercarle los remedios, “Mi mamá entró a la SIDE una vez y empezó a gritarle (a Ramiro López): ¡Vos sos! ¡Vos le estas haciendo algo a mi hija!”. Carmen nunca recibió los remedios.

Carta de Carmen a su madre, estando detenida.
(Archivo IEM)


Al momento de ser detenida, Carmen teína un tumor, por lo que su mamá y hermano acudían a la SIDE para acercarle los remedios, fueron recibidos por Ramiro López,  “Mi mamá entró a la SIDE una vez y empezó a gritarle: Vos sos, vos le estas haciendo algo a mi hija.” Carmen nunca recibió los remedios. Así siguió, con sangrado y dolores muy fuertes. Estando allí le hicieron ver como torturaban a Humberto Santillán a quien aplicaban la técnica del submarino en el baño. Ella también había sido victima de estos atropellos, una vez al pedir ir al baño, y como su custodio no salía del mismo, se hace sus necesidades encima.

Se habían presentado todos los funcionarios judiciales en la misma SIDE: Grand,  Liendo Roca, López (secretario) y Sogga, y al lado de Musa,  Guido Andrada y Baudano.
La complicidad de los Jueces.
(Flyer del Instituto Espacio de la Memoria)


La llevan nuevamente a la oficina de Musa, había gente que no conocía, después se entera de la constitución de aquel tribunal, se habían presentado todos los funcionarios judiciales en la misma SIDE: Grand, Liendo Roca, López (secretario) y Sogga, y al lado de Musa,  Guido Andrada y Baudano.  Quienes presenciaban todo,  mientras ella recibía todo tipo de golpes y torturas, en esas circunstancias no tiene idea que es lo que la hacen firmar. Una total connivencia entre el aparato judicial y los torturadores. Lo único que le preguntan es por un libro que sacaron de su casa, y que había comprado en una librería.

“Todas las personas que estaban en esa casa sabían, conocían, en esa casa se escuchaba todo”.

SIDE (Archivo IEM)


En el penal recuerda que Gladys Loys se encontraba encerrada en una “piecita chica” con su hijo, quien todas las noches lloraba. En Octubre de 1975 entran los militares con una violenta requisa les sacan todo sin decir nada, cierran las ventanas del Penal, quedan totalmente aisladas en condiciones extremas. La comida era solo agua hervida con grasa, alguna verdura y un hueso, pero “muy nutritiva” según los dichos del doctor del Penal Oscar Banco. Presión baja, bolo fecal, anemia,  granitos en los dedos, por falta de proteínas “nuestro cuerpo nos sacaba lo poco que teníamos”, eran las consecuencias de semejante alimentación.

Marozzi era Capellán del Ejército.
(Foto: Archivo IEM)

Marozzi le comunicaría que su familia estaba muy preocupada, y le “aconsejaba” que dijese todo para poder salir en libertad, y que Dios la perdone. Supo por su hermano después que nunca hablaron con el cura. De Badesich recuerda que le decía “bonitilla” y agrega “su trato era rebajarnos siempre, era acoso, me daba asco”.


Al volver Cristina de la DIP estaba en un estado lamentable “recordarlo aún duele, duele por que estas escorias están teniendo un juicio digno que nosotras no hemos tenido, duele por cada uno de nosotros que ha sido arrebatado, por cada niño, por cada familiar secuestrado”.



Cuando se llevan a Cristina Torres del Penal escucha su grito, “era un grito de terror, desgarrante, en ese momento estaba Marta Cejas, nos quedamos mal angustiadas”. Al volver Cristina de la DIP estaba en un estado lamentable “recordarlo aún duele, duele por que estas escorias están teniendo un juicio digno que nosotras no hemos tenido, duele por cada uno de nosotros que ha sido arrebatado, por cada niño, por cada familiar secuestrado”.

“Ella tuvo el coraje, la valentía de avisar que había sido violada… hasta el día de hoy no me entra en la cabeza que tipo de seres humanos torturan, hacen perder bebés… y violan, no hay respuestas”. No solo Cristina Torres perdió un embarazo por las torturas de las que fue victima, también la esposa de Rizzo Patrón.

En Julio del ´76 se escuchaba el llanto de un bebé que era de la señora de More, era escucharlo durante dos o tres meses “A esos bebés hay que ponerle las voces que no han tenido”.

Mario Giribaldi. (Archivo IEM)

Al volver a la SIDE,  escucha una voz  que tarareando una canción, era Mario Giribaldi, sin uñas, sin cejas , sin cabellos “no era un ser humano” 

La madrugada del 15 o 16 de Agosto Ramiro López y Bustamante la llevan a la DIP primero, y luego al Juzgado donde Liendo Roca la quiere someter a un careo, al volver a la SIDE,  escucha una voz  que tarareando una canción, era Mario Giribaldi, sin uñas, sin cejas , sin cabellos “no era un ser humano” Carmen conocía a Mario de las asambleas, y recuerda que los guardias de la DIP se burlaban de él,  lo empujaban, no era ropa lo que tenia Mario eran pedazos de ropa,  lo habían degradado, era como un juguete para ellos. “Él tampoco tiene voz, yo también soy una voz de Mario, una voz de cada uno de los desaparecidos”. En la DIP ve a otra persona, la llevaban sujeta por los brazos, entre dos, y después al volver a la cárcel supo que era Cecilio kamenetzky, quien estaba muy mal físicamente.

Una noche de mucho frío, de esos dos días que estuvo en el SIDE, la ponen en el patio externo, cerca del sótano, escuchó gritos, llantos, música fuerte y lamentos toda la noche.

A la cárcel de Devoto se llevan a un grupo de  presas mayores y a las menores, “nos tiran en un avión sobre unos cuerpos, yo siento que eran unos cuerpos que estaban como envueltos en una tela, pero eran unos cuerpos”.  Los guardias se sentaban arriba de ellas y mientras las golpeaban, y amenazaban con tirarlas al río “No se si no tiraron a alguien, demoró un tiempo la puerta abierta”. El viaje fue muy largo, iban de un lado a otro, mientras las torturas seguían…eran acosadas, y les tocaban sus partes íntimas.

En Devoto las cosas no fueron muy distintas, los castigos eran constantes, allí puede ver a su hija: “Tenía tanta felicidad de haberla visto después de tanto tiempo, que me pongo a danzar”, por esto Carmen fue encerrada en el calabozo. 


"Te regalo una semillita para que me esperes con una flor"
Carta de Carmen a su hija estando detenida. (Archivo IEM)


Carmen relata que las presas venían de todo el país, en muy mal estado, con sarna, y la desatención era generalizada,  una de sus compañeras era epiléptica(Graciela Vaca), ella se entera cuando le da un ataque y logra socorrerla. Morales puso un colchón al lado de su compañera y la acompañó toda la noche. Por esto fueron acusadas de lesbianas, y recibieron un castigo, fueron llevadas al “chancho”, que es como le decían a la celda de aislamiento. Recuerda que Alicia Páiz murió de asma. Pedían por su medicación que nunca llegaba.  Alicia Schiavoni, que era de Córdoba, estaba en la celda al lado de la mía, y un día nos enteramos que su hermano que estaba en La Plata o en Caseros, se había suicidado, era esquizofrénico, le decían “Pelado”, a ella solo le dieron sedantes. Y  así permanecía dopada….

Juez Santiago Olmedo

El Juez Santiago Olmedo le dice a Morales: “Usted  sabe lo que tiene que hacer en este tipo de situaciones, usted sabe que quiere salir, estar en otro lugar...firme”.

En Devoto recibe la visita del Juez Federal Santiago Olmedo en compañía de Lorna Hernández,  y ante las denuncias que Carmen hacía por la situación en la que permanecían, le arrima un papel y le dice: “Usted  sabe lo que tiene que hacer en este tipo de situaciones, usted sabe que quiere salir, estar en otro lugar...firme”. Era una carta de arrepentimiento. “O sea yo tenia que firmar mi arrepentimiento…  ¿de que?, ¿de qué tenían que arrepentirme?“. Recibió una condena de 3 años y 6 meses, condena que ya estaba cumplida ampliamente antes de recibirla. Lo único que le habían preguntado al detenerla era por un libro que había comprado en una librería. Le habían levantado el pen en el 78, pero la liberan a fines del 80.

Cuando sale en libertad, la llevan a la Delegación Federal, y ahí es retenida hasta el otro día, y cuando pregunta por que, no le dicen nada. Su papá andaba buscándola ya que en el Penal de Devoto le habían dicho que ya estaba en libertad. Después se enteró que en Delegación le dijeron a su papá que la habían retenido porque parecía tener un pedido de captura.


Carmen Morales ya en libertad, junto a sus padres e hija.
(Archivo IEM)


En la lucha por sacar a su hija de su situación, el padre de Carmen recibió aprietes dentro de Casa de Gobierno en donde trabajaba como apoderado, para qué deje de firmar los papeles en su defensa. Pero él lo siguió haciendo, motivo por el cual fue despedido. Cuenta Morales “Me entero cuando llego al departamento, estaba todo vacío, todo habían vendido”. Durante este tiempo, su hermano también había sido amenazado. “Durante los días que iba al SIDE, cuando creían que a mi me sacaban del Penal, y me llevaban para ahí, iban y lo paloteaban. También cuando salía de la Escuela de Cerámica, donde estudiaba.”

“No es fácil haber estado sentada aquí, no es fácil para ningún testigo, venimos a poner nuestro cuerpo  y sentimientos, acá esta el dolor”.


Día 10 - Parte 3

Día 10
Parte 3
30 de mayo


En este lugar funcionó la última sede de la DIP desde 1983 hasta su disolución.
De aquí se secuestraron los 40.000 legajos que contenían información
sobre la vida y obra de 40.000 ciudadanos santigueños. Estos legajos
se encuentran bajo jurisdicción de la Justicia Federal.
La última Sede de la DIP fue recuperada, y hoy funciona en su lugar
la Biblioteca de Derechos Humanos del Instituto Espacio de la Memoria
de Santiago del Estero.(Foto:Archivo IEM)


Carpetas y Ficheros vuelven caluroso el ambiente. Al revelarse la existencia de legajos con la historia de los santiagueños, los imputados alegan contaminación de pruebas produciendo airadas expresiones de enojo en los presentes.


  He estado detenida durante cinco años y mi interés es que nos acerquemos a la verdad”


María Susana Habra es la menor de 4 hijas mujeres, sus padres les inculcaron valores de honestidad, y fueron además estimuladas para que sean personas participativas “Yo fui creciendo con la idea  de que es un horror que haya otros seres humanos en semejante situación de inequidad” diría Susana.

“Nos quedaba chica la cuestión cristiana, necesitábamos hacer cosas que puedan hacer que este mundo sea un poco mas justo"



Fue estudiante del Bachillerato Humanista, a los quince años toma conciencia de la existencia de presos políticos empezando a vincularse con sus familiares “nos quedaba chica la cuestión cristiana,  necesitábamos hacer cosas que puedan hacer que este mundo sea un poco mas justo", por lo que a los dieciséis años asume su compromiso como militante y participa en una agrupación política.

Mario Giribaldi
Comienza a trabajar en el Colegio de Médicos, fue presentada al gerente por Mario Giribaldi. De ese lugar la secuestran en enero del ´75 y se la llevan a la DIP. En el patio de la DIP dice haber visto mucha gente que como ella estaba contra la pared un tiempo prolongado sin poder moverse.
En horas de la tarde la llevan a la Escuela de Policías donde es vendada, aún así puede ver por debajo de la venda a Luis Garay y Carlos López, quienes se encontraban en cuclillas y estaban siendo especialmente castigados.

El circuito entre los Centros de Detención y el Penal era continuo, los detenidos eran llevados de un lado a otro todo el tiempo, de esta forma los confundían sobre el lugar en el que se encontraban. Esto ejercía además miedo en las victimas, y como tantos otros, Susana también soportó esto.  De vuelta en la DIP es interrogada por Garbi mientras que Ramiro López la golpeaba en los oídos. Fue liberada de su primera detención por Musa Azar que, en tono amigable, le confiesa no tener cargos en su contra.



El circuito entre los Centros de Detención y el Penal era continuo, los detenidos eran llevados de un lado a otro todo el tiempo...


Mapa con la ubicación de los Centros Clandestinos
que dependían de la Policía.



La persecución era constante, en junio del ´75 van a su casa a buscar a su hermana Adriana Habra,  quien era miembro de un centro de estudiantes, ella logra escaparse con la ayuda de su padre, y parte al exilio en Brasil. No pudo regresar hasta el año 1984. Al fugarse Adriana, la casa de su familia sería vigilada continuamente.



El secuestrador era Capella quien fue el encargado de llevarla a la DIP.

Carlos Héctor Capella (Foto gentileza diario El Liberal)

Por el mes de Julio de 1975 cuando Susana se dirigía a una despensa, se da cuenta de que es perseguida por alguien, entonces entra a un negocio con la finalidad de despistar a su captor, pero este esperaba pacientemente afuera, logra salir de allí pero es interceptada al intentar volver a su hogar. Él le pregunta si ella es Adriana, y a pesar de negarlo, es llevada por la fuerza. El captor detiene un remisse y la mete en el auto, le dice al chofer asustado que era policía de manera que este arrancara. El secuestrador era Capella quien fue el encargado de llevarla a la DIP. Al entrar ve a Bustamante quien le recrimina a Capella: “¡Pelotudo ella no es Adriana, no ves que ella tiene los ojos verdes y Adriana los tiene celestes!” Este dato que parecería irrelevante revela el grado de persecución que existía, hasta qué punto las víctimas eran estudiadas, vigiladas y perseguidas. Quedando así a merced de sus captores por meras presunciones… Susana es liberada esta vez al ser reconocida.



1977. Bustamante, joven.
(Archivo del IEM)


Bustamante le recrimina a Capella: “¡Pelotudo ella no es Adriana, no ves que ella tiene los ojos verdes y Adriana los tiene celestes!”




El 16 de agosto del ´75 la llevan nuevamente a la DIP, donde en su despacho Musa le dice “Esta vez me vas a decir todo lo que sabes, yo no tengo ningún problema en que te lleven a una ruta, te maten y te dejen allí”.

Ante este nuevo secuestro, su familia reaccionó rápidamente, hablaron con un abogado amigo el Dr. Constantino Sogga quien conocía bien lo que pasaba en la DIP, pues participaba en dicha época de fraudulentas tomas de declaración indagatoria a presos políticos, se presentaba como abogado defensor de los mismos, sin ejercer realmente dicho rol.  Intercede en este caso para que trasladen a Susana al penal de mujeres. “Ahora me pregunto si pudieron hacer eso conmigo, ¿por qué no lo hicieron con todos?”.

Musa Azar, de joven. (Foto: Archivo IEM)



Musa Azar le dice:“Esta vez me vas a decir todo lo que sabes, yo no tengo ningún problema en que te lleven a una ruta, te maten y te dejen allí”







En el Penal de Mujeres se encontraba en las mismas circunstancias que las presas comunes, cuenta que  con ellas vivía el hijo de Gladys Loys pero fue hasta mediados de octubre del ´75, cuando anticipándose al golpe, los militares toman el control del Penal. Se recrudecen las medidas, se tapan las ventanas, y se  prohíbe todo tipo de contacto con el exterior, incluso se prohíbe la lectura, Susana cuenta: “Conservábamos a escondidas el libro “Cien años de soledad”.

Junto a tres compañeras se la declara “irrecuperable”. “En medio de la incomunicación fuimos quedando cada vez mas aisladas”.


La hermana Aldina ayudaba a conllevar este estado, ella parecía no tener miedo, soportó requisas vejatorias y todo tipo de impedimentos con tal de verlas. “No le importaba, decía que ese era su lugar”.


Musa Azar (Foto: Archivo IEM)




Cristina Torres vuelve al penal en un estado deplorable por las torturas recibidas, y les comunica a sus compañeras el mensaje de Musa las que seguían eran Susana y Alcira Chávez.




Recuerda que un día se la llevaron a Cristina Torres, cuando ella volvió confirmaron sus peores temores…en un estado calamitoso Cristina les contó lo que le había pasado, se estaban especializando en la tortura. Les traía además un mensaje de Musa quien decía que las próximas serían Alcira Chávez y ella. “Ese mensaje produjo que yo no durmiera más por mucho tiempo… fue una tortura solo escucharlo, viendo el estado en el que había vuelto Cristina” 



Fue llevada al Juzgado Federal, donde le dice al Juez Liendo Roca todo lo que estaba pasando. “Le dije que llevaba un mensaje de Cristina Torres, quien quería comparecer, que todavía tenía las marcas de la picana en su cuerpo. Él asintió, pero ella nunca fue convocada.”

Liendo Roca


“Le dije - al juez Liendo Roca- que llevaba un mensaje de Cristina Torres, quien quería comparecer, que todavía tenía las marcas de la picana en su cuerpo. Él asintió, pero ella nunca fue convocada.” 


Trasladadas a Devoto, Susana pensaba que peor de lo que vivían en Santiago no iban a vivir, pero ni bien llegaron al avión que las iba a trasladar, sufrieron todo tipo de torturas y tormentos que se continuarían durante todo el viaje.

Una vez en Devoto, “la cárcel vidriera” como le decían, se dieron con una realidad horrorosa, llegaban hasta ahí presas de todo el país en un estado calamitoso.  Las torturas se continuaron aquí, si no querían desnudarse eran metidas al calabozo, recuerda a una persona de apellido Galíndez que le dijo “ustedes si no salen muertas, van a salir locas”.  El instinto de supervivencia fue vital para sobrevivir, para conservar su humanidad. Creaban mesas con lo que tenían, les ponían manteles, tiraban de los hilos de las toallas de colores para poder usarlos…


“Mis padres enajenaron todo su patrimonio con tal de verme”

Año 1976. Familiares de presos esperando entrar a la Cárcel de
Devoto.



Por la distancia, las visitas de familiares eran muy espaciadas,  “Mis padres enajenaron todo su patrimonio con tal de verme”.  Llegaron a conseguirle visas de diferentes países para que pueda salir liberada al exilio.

Juez Santiago Olmedo




El Juez Federal Santiago Olmedo le dijo que como no colaboraba y no daba muestras de arrepentimiento, “como fiscal, yo que represento a la sociedad, te voy a pedir 5 años”.

“Los cargos en mi contra eran reunirme a leer revistas prohibidas”,  sin embargo el Juez Federal Santiago Olmedo le dijo que como no colaboraba y no daba muestras de arrepentimiento,  “como fiscal, yo que represento a la sociedad, te voy a pedir 5 años”. “Colaborar”... el mismo término que había escuchado en la DIP y en el Penal era usado ahora por un funcionario judicial. “Evidentemente tenían que quebrar nuestra voluntad, nuestra libertad de pensamiento”.


“Evidentemente tenían que quebrar nuestra voluntad, nuestra libertad de pensamiento”.

El 16 de Agosto de 1980 día en que recupera su libertad, sus padres estuvieron esperándola en la puerta del penal. Ese día, (era sábado) al mediodía la llevan en un celular a “Coordinación Federal”. Hasta el anuncio de la libertad las demoras producían una sensación de desazón en ella, porque había casos de compañeras a las que les habían hecho el anuncio de libertad y nunca más volvieron.




“Sigo soñando que un mundo mejor es posible, pero siempre y cuando se termine con la impunidad”


Al ser liberada vuelve a Santiago “me sentí condenada a cargar con un estigma colectivo, mi familia estaba estigmatizada”. Una empleada del juez Santiago Olmedo había increpado a su madre en una verdulería, a su cuñado lo involucraron como autor de un homicidio y lo citaron a la DIP,  la persecución se extendía a toda la familia. “Sentía que convivía con una marca… me sentía condenada a tener que vivir ponderando mi inocencia”, dice Susana. No la dejaban estudiar solo le daban certificados de buena conducta para trabajar. Sin embargo sus hermanas la siguieron acompañando como los 1827 días en que estuvo presa.

“Sigo soñando que un mundo mejor es posible, pero siempre y cuando se termine con la impunidad”


Tras el testimonio de Susana la querella pidió la incorporación de los ficheros de la SIDE
Abogados Querellantes. (Foto: IEM)


Como miembro de un organismo de Derechos Humanos, Susana participó como veedora, en aquel momento,  cuando se recuperaron las carpetas que la DIP tenía sobre la vida de santiagueños que eran vigilados. Se descubrió así la existencia de ficheros separados por calles, con la información de todos los integrantes de cada domicilio. El testimonio de Susana suscitó el pedido de incorporación de estos legajos por parte de la querella, y  una clara negativa de la defensa y los imputados quienes alegaron posible contaminación de las pruebas. Esto causó gran revuelo entre los presentes. Finalmente se incorporan solo los ficheros correspondientes a la familia Habra. Susana aclaró sobre las carpetas que “son 40 mil carpetas, 40 mil historias de 40 mil santiagueños que estaban siendo vigilados.”





Fue detenido con solo 14 años de edad

El siguiente Testigo sería Gerardo Humberto More, quien relata que el 9 de Agosto de 1976, tres personas se presentan en su domicilio y tras requisar todo, se lo llevan detenido con su madre a la SIDE. Él tenia solo 14 años.


Licencia de Conducir de Julio César Salomón.
(Archivo del IEM)
Musa y Garbi lo interrogan sobre el paradero de Julio Salomón,  “Decían que yo sabia”. Él solo lo conocía porque era amigo de la familia

Una vez en la SIDE su madre queda en una habitación de adelante, mientras él fue llevado para el fondo donde Musa y Garbi lo interrogan sobre el paradero de Julio Salomón,  “Decían que yo sabia”. Él solo lo conocía porque era amigo de la familia... del padre.


El centro clandestino de detención conocido como "La SIDE"
 fue el lugar por donde pasaron cientos de santiagueños
que permanecieron secuestrados, en total clandestinidad,
padeciendo todo tipo de torturas y tormentos,
convirtiéndose para muchos de ellos en el destino final:
la desaparición.  


More estuvo detenido desde el 9 de Agosto al 24 de diciembre de ese mismo año, esposado y vendado durante un mes, y fue confinado luego a una habitación que compartía con Galloso, Herrera y Bellido.

Supo después que su madre estuvo detenida dos meses, y no pudo verla durante ese tiempo.

Recordó de la noche del asesinato de Giribaldi y Kameneztky, estar en la pieza y sentir una balacera y una voz que les decía “¡No se vayan a querer mover!”. More relató que el día siguiente fue como otro día normal ahí adentro.

More no pudo recordar más,  finalizando así su testimonio.



Día 10 - Parte 2


Día 10 (Parte 2)

30 de mayo



Los presentes habían sentido como propias cada una de las palabras de Ana Giribaldi,  quien durante el juicio por el asesinato de Cecilio Kamenetzky, había podido reconstruir la historia de su padre…Su propia historia. Los testimonios día a día permiten escribir, con las voces de los testigos, la historia vivida por jóvenes con ansias de cambiar el mundo, buscando, como diría Ana Giribaldi, un país más justo con igualdad para todos. 



"Realmente pensé que no saldría con vida de ese lugar”

Dibujo. Testimonio de Cristina Torres (de espaldas).
Por Pablo Maldonado. 

Ahondado como pocos, sin dejar nada de lado, seguiría el siguiente testimonio completando con sus  aportes el terror vivido en la DIP,  hasta donde podían llegar con las torturas, los dos aparatos represivos, complicidad judicial y el protagonismo de los funcionarios de estado en el abuso y sometimiento tanto de presas políticas como comunes.

“Soy una ex presa política de la dictadura, soy victima y mi único interés es que se haga justicia y que se conozca la verdad”  diría Cristina Mercedes Torres detenida el 30 de enero de 1975 a los 22 años.

“Estaba embarazada, estaba casada, con muchos planes de vivir muchos años en paz”
Militaba en el PRT y adhería con el PRT, su papá militaba con López Bustos sus hermanos eran peronistas “todos trabajábamos y todos estudiábamos”.

Musa Azar,
en la Escuela de
Policías.
(Foto: Archivo
del IEM)
Musa termina encañonando a su madre logrando así sacarla por la fuerza y meterla a un auto

En  la mañana del 30 de enero notó el seguimiento que le hacía un hombre (Andrada).
En forma de asalto,  ingresaron a su domicilio con suma prepotencia y violencia, Musa, Ramiro López, Garbi, Sánchez y Marino quien le diría a su madre “Señora cuando viene la policía cuide sus cosas”. La sorpresa fue tal que la encuentran en la ducha, sus padres intervinieron para defenderla por lo que Musa termina encañonando a su madre logrando así sacarla por la fuerza y meterla a un auto  “a partir de que entré en ese vehículo comenzaron a insultarme y amenazarme” fue llevada así a la DIP.

“A partir de que entré la violencia y la tortura fue permanente” diría Cristina sobre su tormentoso paso por la DIP, los represores le hicieron lo que ellos denominaban como “el tratamiento de ablande” ahogándola en una bañera continuamente hasta que se desvanecía. Garbi, Musa y Ramiro López la tironeaban de los pezones, la quemaban con colillas de  cigarrillos. Logra ver a más gente joven custodiada por muchas personas de civil “tuve la sensación de que nada bueno me esperaba”, la radio muy fuerte no podía tapar los sonidos de gritos, gemidos, que también se sentían desde el baño, en donde sometían a “submarino” a los detenidos.

Le hicieron lo que ellos denominaban como “el tratamiento de ablande” ahogándola en una bañera continuamente hasta que se desvanecía. Garbi, Musa y Ramiro López la tironeaban de los pezones, la quemaban con colillas de cigarrillos.

"Nocturno", Escultura de Alicia Vidal


En la Escuela de Policía le hacen escuchar como torturaban a una persona mientras la interrogaban le decían “esperá, ya te va a tocar”.

Producto de las torturas recibidas “esa noche perdí mi embarazo, que era muy esperado, muy deseado por la pareja” 

De regreso a la DIP y producto de las torturas recibidas, sufre una hemorragia, pide asistencia que llega después de una hora con una simple medicación, “esa noche perdí mi embarazo, que era muy esperado, muy deseado por la pareja” 

(Dibujo del Archivo del IEM)

“En la tortura era impresionante como actuaban ellos, como jadeaban”
Llega a escuchar “Millioni se va, se va, no reacciona” a lo que Musa respondió “Llévenlo al regional y que lo ingresen como un bañista que se ahogó.” “Eso me asustó mucho, pensé que lo mismo me podía pasar a mi, realmente pensé que no saldría con vida de ese lugar”.

El juez federal Grand en la DIP la increpa diciéndole “tenéme confianza y decíme todo lo que pasa"...Y la hace firmar una declaración bajo amenaza.

Los oficiales de justicia se hacen presentes, el juez federal Grand en la DIP la increpa diciéndole “tenéme confianza y decíme todo lo que pasa”, la testigo lo volvería a ver en el Juzgado Federal en donde le tomarìa declaración en presencia de sus torturadores Musa y Garbi. La hacen firmar una declaración bajo amenaza de quedar incomunicada, y donde entre otras cosas, certificaba la presencia de su abogado defensor, quien se encontraba en realidad en el cuarto contiguo, ella pudo escuchar los gritos y las quejas de su abogado defensor Bergotini al cual no dejaban ingresar.

Era el año ´75 todavía en democracia, Carlos Juárez era el gobernador, Nina estaba en el Ministerio de Desarrollo Social, y Robín Zaieck era el Ministro de Gobierno, sus padres en su desesperación recurrieron a ellos haciéndoles llegar sus pedidos y clemencia.

Robin Zaiek

Zaieck pide verla, la desnuda y pellizca, se burlaba de los pedidos de su padre “Está abusando de mi tiempo y no merece consideración” le decía 

Es trasladada al Penal de Mujeres, y sometida a una celda de aislamiento durante veinte días, una vez que sale de la misma, Zaieck pide verla, la desnuda y pellizca, se burlaba de los pedidos de su padre “Está abusando de mi tiempo y no merece consideración” le decía Zaiek. Era frecuente que retiraran adolescentes que estaban detenidas por contravención y eran llevadas a fiestas particulares de las que volvían en un estado lamentable, eran retiradas por el mismo grupo de tareas que trasladaba a las presas políticas.

Era frecuente que retiraran adolescentes que estaban detenidas por contravención y eran llevadas a fiestas particulares de las que volvían en un estado lamentable, eran retiradas por el mismo grupo de tareas que trasladaba a las presas políticas.

Su abogado el Dr. Bergotini desiste de defenderla porque su familia había recibido amenazas, y lo sucede el Dr. Lescano,  al cual le comenta de la situación de estas adolescentes que eran retiradas para ser llevadas a fiestas particulares. El Dr. Lescano le mostró su repudio total ante semejante acto de injusticia, y decidió tomar la defensa de una de esas jóvenes, logrando su posterior liberación.

Marta Cejas era miembro de la SIDE
(Foto: Diario El Liberal)


A fines del `75 ingresa una comisión militar al penal informando que a partir de esa fecha se hacían cargo de las presas políticas. Se recrudece el régimen carcelario, incomunicación total (se clausuran las ventanas), no las dejan estudiar, les prohíben el ingreso de ropa y comida, algo normal hasta ese fecha, cambia también el trato del personal del penal, “nos mandaban al calabozo por cualquier motivo”- diría Cristina en su testimonio, quien pudo sentir el ensañamiento manifestado especialmente por Marta Cejas, Marta Castillo y Marta Villalba, la primera de ella era también miembro de la SIDE, y las otras dos se dedicaban a acosar a las menores que estaban detenidas,“Llegaban al extremo de pedir que nos bajemos la ropa interior cuando necesitábamos paños íntimos”.

A partir del `76 el rol de Marta Cejas pasó a ser..el de impedir que las presas políticas se comuniquen con las guardia cárceles que se habían mostrado “más humanas” con ellas.

A partir del `76 el rol de Marta Cejas pasó a ser por un lado, el de impedir que las presas políticas se comuniquen con las guardia cárceles que se habían mostrado “más humanas”, por esto a una de ellas, de apellido Lescano llegaron a despedirla. Y por otra parte Cejas se encargaba de impedir que las presas políticas se comuniquen con las presas comunes.

“Conversábamos con otras detenidas de desaparecidos y de campos de concentración, me parecía que estaban fabulando”.

Extracto de escritos de ex presa política
(Archivo IEM)

"...Teníamos que atarnos la ropa para que no se nos caiga, a la noche a veces no podíamos dormir del hambre”

Al llegar el golpe de Estado del `76 la situación en la cárcel era cada vez peor. Producto de la mala alimentación y las condiciones a las que era sometida, su físico cambia radicalmente “entré con 52 kilos, y un año después pesaba 43 kilos, teníamos que atarnos la ropa para que no se nos caiga, a la noche a veces no podíamos dormir del hambre”. La escasa comida que les daban era desastrosa, “una competencia que hacíamos era quien contaba más bichos en la jarra de la mazamorra.” Las necesidades de sobrevivir les hacía superar todo esto.

La hermana Aldina falleció el 23 de Abril de este
año en Italia."...Fue sostén, puente entre la vida
y el encierro, plantando el sentido
de seres humanos que nos querían
arrebatar"
palabras de ex presas políticas en
su homenaje
(Fuente: asociacion-memoriaverdadjusticia.blogspot.com.ar)

“La hermana Aldina tenía para con nosotras toda la buena disposición, nos hacía sentir más liviana la vida, de lo que realmente era”.  Para poder verlas, la hermana Aldina era sometida a requisas vejatorias y se le pedía que no trasmitiera información de las presas a los familiares, pedido que ella pasaba por alto.

Como contraparte del buen accionar de la Hermana Aldina se encontraba el accionar del cura Marozzi, quien  parecía respetar mas su rol de capellán del ejército que el de sacerdote “Vos lo que tenes que hacer es colaborar, decir que hacen acá,  que hacen tus compañeras” les solía decir. Como este accionar era reiterado en él, las detenidas terminan desistiendo de sus visitas.

“Las amenazas eran frecuentes, y venían siempre trasmitidas por alguien que estaba en un estado muy deplorable”.

En Agosto de 1976 Marta Cejas le dice que Badesich la mandaba a llamar, recordando las amenazas  desconfía de lo que esta le dice,  entonces es llevada a la fuerza por “las tres Martas” quienes la introducen en una habitación muy pequeña, desesperada empieza a gritar, pidiendo hablar con algún juez. Badesich se presenta y le comunica que iba a ser trasladada a la DIP para unas preguntas, a lo que Cristina contesta “¡No voy a ir a un lugar donde me han torturado, donde torturan hasta la muerte!”, le hacen hablar con el Juez Federal Santiago Olmedo, quien le reafirma lo dicho por Badesich. Dos personas la fuerzan al traslado. Desesperada muerde a la Directora del Penal y grita su nombre “¡Soy Cristina Torres me secuestran del penal y me llevan para matar!”. Muchos años después supo que un guardia la escuchó, y dio aviso a su familia.

(Dibujo, Archivo del IEM)

“¡No voy a ir a un lugar donde me han torturado, donde torturan hasta la muerte!...y grita su nombre “¡Soy Cristina Torres me secuestran del penal y me llevan para matar!”



La situación en la DIP era muchísimo peor, la introducen de los pelos en una oficina en la que se encontraba Musa, quien le dijo “No quieres colaborar, te has burlado… ahora vas a ver…” y la picaneaban, “ahora te vamos a mostrar lo que te va a pasar por hacerte la pícara”, en ese momento lo traen a Mario Giribaldi en un estado lamentable, “de solo verlo era pensar en esto voy a ser convertida”…

Marzo de 1977. Musa Azar
(Foto: Archivo Fotográfico
del Instituto Espacio de la
Memoria)

Musa le dice “No quieres colaborar, te has burlado… ahora vas a ver…” y la picaneaban, “ahora te vamos a mostrar lo que te va a pasar por hacerte la pícara”

La llevan al sótano, la atan de pies y manos a un camastro desnuda dejándola ahí sin agua ni comida, durante una de las noches mas frías de la historia de Santiago.

Cristina logra escuchar la voz de Musa que le dice a alguien que anote, y recibe picana en todo el cuerpo “todo al mismo tiempo con una velocidad y ferocidad”…Ella no sabia lo que querían, se desvanecía cada tanto, estuvo así durante tres días seguidos, Musa le decía  “ya vas a ver cuando lleguen los militares lo que te van a hacer” en esos momentos prefería morir. Musa daba a entender que conocía los movimientos de su familia porque le decía “Están en manos nuestras, todo sabemos y todo podemos hacer”.

“No sé si me morí y volví”


Escultura "La parilla" de Alicia Vidal.

Un interrogatorio mucho mas severo ocurriría con la presencia de una comitiva militar, las sesiones de picana eran mas intensas, podía escuchar como los militares le dictaban las preguntas a Musa, hasta que no pudo soportar más tantos tormentos y se desmayó. Cuando despierta la estaban violando “no sé si me morí y volví”.

Al día siguiente la sacaron de ese lugar porque tenían que poner a otra persona, no podía caminar… “El solo hecho de sacarme de ese sótano me dio una sensación de alivio...El penal era en ese momento una bocanada de aire fresco con respecto a la situación que vivíamos ahí”.

Mario A. Giribaldi

Le dijo Mario Giribaldi a Cristina: “Yo quiero darte un mensaje, si vuelves al penal y sobrevives, decile a mi hija que la quiero mucho que es la única luz que tengo en este infierno, y que le pido perdón por lo que va a tener que pasar”.



Grande es su sorpresa cuando reconoce una voz que le habla, era Mario Giribaldi quien la despierta una noche para darle un mensaje: “Yo quiero darte un mensaje, si vuelves al penal y sobrevives, decile a mi hija que la quiero mucho que es la única luz que tengo en este infierno, y que le pido perdón por lo que va a tener que pasar”. Son interrumpidos por un guardia que los había escuchado hablar, y los golpea.

“La tortura era ejercida en todas sus formas en la DIP,  buscaban quebrarte usando para esto todas las herramientas posibles.” Recuerda escuchar a Musa que ordena “A estos tres los preparan y se los llevan  ahora”... La atan y la suben a un camión diciendole: “Detrás del Cerro de Guasayán nadie se va a enterar nunca.”  La terminan bajando del vehículo y le dicen que como su familia había estado jodiendo por todos lados por ahora no la iban a trasladar.

La llevan ante Musa Azar, quien le dice que se había salvado porque había intervenido la iglesia y familiares, pero advirtiéndole “Ni se te ocurra decir lo que has visto sino te mato con mis propias manos y ahora arréglate esa ropa que vas a volver al penal.”

De regreso al Penal, “Mi terror era la violación no sabia si me iba a contagiar de alguna enfermedad, o si me había quedado embarazada, no podía hablar del hecho.”
Le cuenta a Badesich todo lo vivido, y éste solo se mostraba alarmado por la violación, sobre lo que promete investigar, cosa que no sucede jamás.


Por error es trasladada al Juzgado Federal, creían que ella era Fornes,  una vez allí ve al Juez Federal Santiago Olmedo, al que le cuenta de su situación, Olmedo le pide que la espere en su despacho, pero nunca sería recibida por él.

Escultura "El Vuelo" de Alicia Vidal


Ni bien sube al avión la tiran de los pelos y la arrojan sobre lo que sintió como cuerpos “pero no se movían”… 

“Cuando nos dijeron  prepárense para el traslado pero no lleven ropa, creímos que era de esos traslados de los que no se volvía”. Esto produjo pánico en todas las detenidas. Esta vez el traslado sería en avión, ni bien sube al avión la tiran de los pelos y la arrojan sobre lo que sintió como cuerpos “pero no se movían”… en el transcurso del vuelo sufren infinidad de golpes, las amenazan con tirarlas al rio, recuerda sentir en, al menos dos oportunidades, que habrían la puerta. Por dos presas chaqueñas que venían de Tucumán se entera que en el mismo vuelo venían otras mujeres que nunca llegaron.

Desde la cárcel de Devoto le escribía cartas al Juez Santiago Olmedo, en las que le reclamaba su libertad, pero nunca recibió respuesta del Juez. Hasta que aparecería mucho  después para comunicarle su sentencia, la cual ya se encontraba cumplida.

le escribía cartas al Juez Santiago Olmedo, en las que le reclamaba su libertad, pero nunca recibió respuesta del Juez.

En 1981 Cristina Torres salió de la cárcel de Devoto bajo libertad vigilada. Recién entonces pudo reencontrarse con su familia a quienes no había visto desde su detención.

1981. Dibujo de ex presa política. (Archivo del IEM)


Durante el tiempo que Cristina estuvo detenida su familia sufrió también la persecución, su madre fue despedida de su trabajo; su hermana, que era presidenta del centro de estudiantes de Ciencias Económicas de la Universidad Católica, fue detenida en dos ocasiones en la DIP, por estar en la “lista negra” no la dejan entrar a la facultad; a su hermano lo echaron de la Fábrica de Carbón Activado (FACA), de donde se sabe que quemaron cuerpos de desaparecidos. Su papá fue obligado a jubilarse, solo se pudieron mantener gracias a la ayuda de familiares y amigos.

En su caso en particular la persecución no terminó cuando recuperó su libertad,  ya que al estar bajo el régimen de libertad vigilada se veía obligada a asistir a la DIP para firmar semanalmente. Esto le hacía revivir todos los tormentos padecidos en el centro clandestino. Era seguida en la calle. Intentó volver a estudiar Sociología en dos oportunidades, pero sospechosamente sus expedientes se pierden. La primera vez fue a finales del `80, y la segunda ya en los noventa, los torturadores en ese entonces ocupaban cargos públicos, Musa era Director de Informaciones y D`amico era Secretario de Seguridad de un gobierno democrático, el de Carlos Juárez.

Luego de un duro pero valiente testimonio, Cristina le diría al Superior Tribunal:
“Este día es muy importante, poder decir personalmente lo que nos ha pasado, poder decir lo que ellos quisieron que no se sepa, y decir por el dolor de nuestros familiares… Confío en la sabiduría del Tribunal para que se haga justicia y estas situaciones no vuelvan a pasar”.