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Día 10 - Parte 2


Día 10 (Parte 2)

30 de mayo



Los presentes habían sentido como propias cada una de las palabras de Ana Giribaldi,  quien durante el juicio por el asesinato de Cecilio Kamenetzky, había podido reconstruir la historia de su padre…Su propia historia. Los testimonios día a día permiten escribir, con las voces de los testigos, la historia vivida por jóvenes con ansias de cambiar el mundo, buscando, como diría Ana Giribaldi, un país más justo con igualdad para todos. 



"Realmente pensé que no saldría con vida de ese lugar”

Dibujo. Testimonio de Cristina Torres (de espaldas).
Por Pablo Maldonado. 

Ahondado como pocos, sin dejar nada de lado, seguiría el siguiente testimonio completando con sus  aportes el terror vivido en la DIP,  hasta donde podían llegar con las torturas, los dos aparatos represivos, complicidad judicial y el protagonismo de los funcionarios de estado en el abuso y sometimiento tanto de presas políticas como comunes.

“Soy una ex presa política de la dictadura, soy victima y mi único interés es que se haga justicia y que se conozca la verdad”  diría Cristina Mercedes Torres detenida el 30 de enero de 1975 a los 22 años.

“Estaba embarazada, estaba casada, con muchos planes de vivir muchos años en paz”
Militaba en el PRT y adhería con el PRT, su papá militaba con López Bustos sus hermanos eran peronistas “todos trabajábamos y todos estudiábamos”.

Musa Azar,
en la Escuela de
Policías.
(Foto: Archivo
del IEM)
Musa termina encañonando a su madre logrando así sacarla por la fuerza y meterla a un auto

En  la mañana del 30 de enero notó el seguimiento que le hacía un hombre (Andrada).
En forma de asalto,  ingresaron a su domicilio con suma prepotencia y violencia, Musa, Ramiro López, Garbi, Sánchez y Marino quien le diría a su madre “Señora cuando viene la policía cuide sus cosas”. La sorpresa fue tal que la encuentran en la ducha, sus padres intervinieron para defenderla por lo que Musa termina encañonando a su madre logrando así sacarla por la fuerza y meterla a un auto  “a partir de que entré en ese vehículo comenzaron a insultarme y amenazarme” fue llevada así a la DIP.

“A partir de que entré la violencia y la tortura fue permanente” diría Cristina sobre su tormentoso paso por la DIP, los represores le hicieron lo que ellos denominaban como “el tratamiento de ablande” ahogándola en una bañera continuamente hasta que se desvanecía. Garbi, Musa y Ramiro López la tironeaban de los pezones, la quemaban con colillas de  cigarrillos. Logra ver a más gente joven custodiada por muchas personas de civil “tuve la sensación de que nada bueno me esperaba”, la radio muy fuerte no podía tapar los sonidos de gritos, gemidos, que también se sentían desde el baño, en donde sometían a “submarino” a los detenidos.

Le hicieron lo que ellos denominaban como “el tratamiento de ablande” ahogándola en una bañera continuamente hasta que se desvanecía. Garbi, Musa y Ramiro López la tironeaban de los pezones, la quemaban con colillas de cigarrillos.

"Nocturno", Escultura de Alicia Vidal


En la Escuela de Policía le hacen escuchar como torturaban a una persona mientras la interrogaban le decían “esperá, ya te va a tocar”.

Producto de las torturas recibidas “esa noche perdí mi embarazo, que era muy esperado, muy deseado por la pareja” 

De regreso a la DIP y producto de las torturas recibidas, sufre una hemorragia, pide asistencia que llega después de una hora con una simple medicación, “esa noche perdí mi embarazo, que era muy esperado, muy deseado por la pareja” 

(Dibujo del Archivo del IEM)

“En la tortura era impresionante como actuaban ellos, como jadeaban”
Llega a escuchar “Millioni se va, se va, no reacciona” a lo que Musa respondió “Llévenlo al regional y que lo ingresen como un bañista que se ahogó.” “Eso me asustó mucho, pensé que lo mismo me podía pasar a mi, realmente pensé que no saldría con vida de ese lugar”.

El juez federal Grand en la DIP la increpa diciéndole “tenéme confianza y decíme todo lo que pasa"...Y la hace firmar una declaración bajo amenaza.

Los oficiales de justicia se hacen presentes, el juez federal Grand en la DIP la increpa diciéndole “tenéme confianza y decíme todo lo que pasa”, la testigo lo volvería a ver en el Juzgado Federal en donde le tomarìa declaración en presencia de sus torturadores Musa y Garbi. La hacen firmar una declaración bajo amenaza de quedar incomunicada, y donde entre otras cosas, certificaba la presencia de su abogado defensor, quien se encontraba en realidad en el cuarto contiguo, ella pudo escuchar los gritos y las quejas de su abogado defensor Bergotini al cual no dejaban ingresar.

Era el año ´75 todavía en democracia, Carlos Juárez era el gobernador, Nina estaba en el Ministerio de Desarrollo Social, y Robín Zaieck era el Ministro de Gobierno, sus padres en su desesperación recurrieron a ellos haciéndoles llegar sus pedidos y clemencia.

Robin Zaiek

Zaieck pide verla, la desnuda y pellizca, se burlaba de los pedidos de su padre “Está abusando de mi tiempo y no merece consideración” le decía 

Es trasladada al Penal de Mujeres, y sometida a una celda de aislamiento durante veinte días, una vez que sale de la misma, Zaieck pide verla, la desnuda y pellizca, se burlaba de los pedidos de su padre “Está abusando de mi tiempo y no merece consideración” le decía Zaiek. Era frecuente que retiraran adolescentes que estaban detenidas por contravención y eran llevadas a fiestas particulares de las que volvían en un estado lamentable, eran retiradas por el mismo grupo de tareas que trasladaba a las presas políticas.

Era frecuente que retiraran adolescentes que estaban detenidas por contravención y eran llevadas a fiestas particulares de las que volvían en un estado lamentable, eran retiradas por el mismo grupo de tareas que trasladaba a las presas políticas.

Su abogado el Dr. Bergotini desiste de defenderla porque su familia había recibido amenazas, y lo sucede el Dr. Lescano,  al cual le comenta de la situación de estas adolescentes que eran retiradas para ser llevadas a fiestas particulares. El Dr. Lescano le mostró su repudio total ante semejante acto de injusticia, y decidió tomar la defensa de una de esas jóvenes, logrando su posterior liberación.

Marta Cejas era miembro de la SIDE
(Foto: Diario El Liberal)


A fines del `75 ingresa una comisión militar al penal informando que a partir de esa fecha se hacían cargo de las presas políticas. Se recrudece el régimen carcelario, incomunicación total (se clausuran las ventanas), no las dejan estudiar, les prohíben el ingreso de ropa y comida, algo normal hasta ese fecha, cambia también el trato del personal del penal, “nos mandaban al calabozo por cualquier motivo”- diría Cristina en su testimonio, quien pudo sentir el ensañamiento manifestado especialmente por Marta Cejas, Marta Castillo y Marta Villalba, la primera de ella era también miembro de la SIDE, y las otras dos se dedicaban a acosar a las menores que estaban detenidas,“Llegaban al extremo de pedir que nos bajemos la ropa interior cuando necesitábamos paños íntimos”.

A partir del `76 el rol de Marta Cejas pasó a ser..el de impedir que las presas políticas se comuniquen con las guardia cárceles que se habían mostrado “más humanas” con ellas.

A partir del `76 el rol de Marta Cejas pasó a ser por un lado, el de impedir que las presas políticas se comuniquen con las guardia cárceles que se habían mostrado “más humanas”, por esto a una de ellas, de apellido Lescano llegaron a despedirla. Y por otra parte Cejas se encargaba de impedir que las presas políticas se comuniquen con las presas comunes.

“Conversábamos con otras detenidas de desaparecidos y de campos de concentración, me parecía que estaban fabulando”.

Extracto de escritos de ex presa política
(Archivo IEM)

"...Teníamos que atarnos la ropa para que no se nos caiga, a la noche a veces no podíamos dormir del hambre”

Al llegar el golpe de Estado del `76 la situación en la cárcel era cada vez peor. Producto de la mala alimentación y las condiciones a las que era sometida, su físico cambia radicalmente “entré con 52 kilos, y un año después pesaba 43 kilos, teníamos que atarnos la ropa para que no se nos caiga, a la noche a veces no podíamos dormir del hambre”. La escasa comida que les daban era desastrosa, “una competencia que hacíamos era quien contaba más bichos en la jarra de la mazamorra.” Las necesidades de sobrevivir les hacía superar todo esto.

La hermana Aldina falleció el 23 de Abril de este
año en Italia."...Fue sostén, puente entre la vida
y el encierro, plantando el sentido
de seres humanos que nos querían
arrebatar"
palabras de ex presas políticas en
su homenaje
(Fuente: asociacion-memoriaverdadjusticia.blogspot.com.ar)

“La hermana Aldina tenía para con nosotras toda la buena disposición, nos hacía sentir más liviana la vida, de lo que realmente era”.  Para poder verlas, la hermana Aldina era sometida a requisas vejatorias y se le pedía que no trasmitiera información de las presas a los familiares, pedido que ella pasaba por alto.

Como contraparte del buen accionar de la Hermana Aldina se encontraba el accionar del cura Marozzi, quien  parecía respetar mas su rol de capellán del ejército que el de sacerdote “Vos lo que tenes que hacer es colaborar, decir que hacen acá,  que hacen tus compañeras” les solía decir. Como este accionar era reiterado en él, las detenidas terminan desistiendo de sus visitas.

“Las amenazas eran frecuentes, y venían siempre trasmitidas por alguien que estaba en un estado muy deplorable”.

En Agosto de 1976 Marta Cejas le dice que Badesich la mandaba a llamar, recordando las amenazas  desconfía de lo que esta le dice,  entonces es llevada a la fuerza por “las tres Martas” quienes la introducen en una habitación muy pequeña, desesperada empieza a gritar, pidiendo hablar con algún juez. Badesich se presenta y le comunica que iba a ser trasladada a la DIP para unas preguntas, a lo que Cristina contesta “¡No voy a ir a un lugar donde me han torturado, donde torturan hasta la muerte!”, le hacen hablar con el Juez Federal Santiago Olmedo, quien le reafirma lo dicho por Badesich. Dos personas la fuerzan al traslado. Desesperada muerde a la Directora del Penal y grita su nombre “¡Soy Cristina Torres me secuestran del penal y me llevan para matar!”. Muchos años después supo que un guardia la escuchó, y dio aviso a su familia.

(Dibujo, Archivo del IEM)

“¡No voy a ir a un lugar donde me han torturado, donde torturan hasta la muerte!...y grita su nombre “¡Soy Cristina Torres me secuestran del penal y me llevan para matar!”



La situación en la DIP era muchísimo peor, la introducen de los pelos en una oficina en la que se encontraba Musa, quien le dijo “No quieres colaborar, te has burlado… ahora vas a ver…” y la picaneaban, “ahora te vamos a mostrar lo que te va a pasar por hacerte la pícara”, en ese momento lo traen a Mario Giribaldi en un estado lamentable, “de solo verlo era pensar en esto voy a ser convertida”…

Marzo de 1977. Musa Azar
(Foto: Archivo Fotográfico
del Instituto Espacio de la
Memoria)

Musa le dice “No quieres colaborar, te has burlado… ahora vas a ver…” y la picaneaban, “ahora te vamos a mostrar lo que te va a pasar por hacerte la pícara”

La llevan al sótano, la atan de pies y manos a un camastro desnuda dejándola ahí sin agua ni comida, durante una de las noches mas frías de la historia de Santiago.

Cristina logra escuchar la voz de Musa que le dice a alguien que anote, y recibe picana en todo el cuerpo “todo al mismo tiempo con una velocidad y ferocidad”…Ella no sabia lo que querían, se desvanecía cada tanto, estuvo así durante tres días seguidos, Musa le decía  “ya vas a ver cuando lleguen los militares lo que te van a hacer” en esos momentos prefería morir. Musa daba a entender que conocía los movimientos de su familia porque le decía “Están en manos nuestras, todo sabemos y todo podemos hacer”.

“No sé si me morí y volví”


Escultura "La parilla" de Alicia Vidal.

Un interrogatorio mucho mas severo ocurriría con la presencia de una comitiva militar, las sesiones de picana eran mas intensas, podía escuchar como los militares le dictaban las preguntas a Musa, hasta que no pudo soportar más tantos tormentos y se desmayó. Cuando despierta la estaban violando “no sé si me morí y volví”.

Al día siguiente la sacaron de ese lugar porque tenían que poner a otra persona, no podía caminar… “El solo hecho de sacarme de ese sótano me dio una sensación de alivio...El penal era en ese momento una bocanada de aire fresco con respecto a la situación que vivíamos ahí”.

Mario A. Giribaldi

Le dijo Mario Giribaldi a Cristina: “Yo quiero darte un mensaje, si vuelves al penal y sobrevives, decile a mi hija que la quiero mucho que es la única luz que tengo en este infierno, y que le pido perdón por lo que va a tener que pasar”.



Grande es su sorpresa cuando reconoce una voz que le habla, era Mario Giribaldi quien la despierta una noche para darle un mensaje: “Yo quiero darte un mensaje, si vuelves al penal y sobrevives, decile a mi hija que la quiero mucho que es la única luz que tengo en este infierno, y que le pido perdón por lo que va a tener que pasar”. Son interrumpidos por un guardia que los había escuchado hablar, y los golpea.

“La tortura era ejercida en todas sus formas en la DIP,  buscaban quebrarte usando para esto todas las herramientas posibles.” Recuerda escuchar a Musa que ordena “A estos tres los preparan y se los llevan  ahora”... La atan y la suben a un camión diciendole: “Detrás del Cerro de Guasayán nadie se va a enterar nunca.”  La terminan bajando del vehículo y le dicen que como su familia había estado jodiendo por todos lados por ahora no la iban a trasladar.

La llevan ante Musa Azar, quien le dice que se había salvado porque había intervenido la iglesia y familiares, pero advirtiéndole “Ni se te ocurra decir lo que has visto sino te mato con mis propias manos y ahora arréglate esa ropa que vas a volver al penal.”

De regreso al Penal, “Mi terror era la violación no sabia si me iba a contagiar de alguna enfermedad, o si me había quedado embarazada, no podía hablar del hecho.”
Le cuenta a Badesich todo lo vivido, y éste solo se mostraba alarmado por la violación, sobre lo que promete investigar, cosa que no sucede jamás.


Por error es trasladada al Juzgado Federal, creían que ella era Fornes,  una vez allí ve al Juez Federal Santiago Olmedo, al que le cuenta de su situación, Olmedo le pide que la espere en su despacho, pero nunca sería recibida por él.

Escultura "El Vuelo" de Alicia Vidal


Ni bien sube al avión la tiran de los pelos y la arrojan sobre lo que sintió como cuerpos “pero no se movían”… 

“Cuando nos dijeron  prepárense para el traslado pero no lleven ropa, creímos que era de esos traslados de los que no se volvía”. Esto produjo pánico en todas las detenidas. Esta vez el traslado sería en avión, ni bien sube al avión la tiran de los pelos y la arrojan sobre lo que sintió como cuerpos “pero no se movían”… en el transcurso del vuelo sufren infinidad de golpes, las amenazan con tirarlas al rio, recuerda sentir en, al menos dos oportunidades, que habrían la puerta. Por dos presas chaqueñas que venían de Tucumán se entera que en el mismo vuelo venían otras mujeres que nunca llegaron.

Desde la cárcel de Devoto le escribía cartas al Juez Santiago Olmedo, en las que le reclamaba su libertad, pero nunca recibió respuesta del Juez. Hasta que aparecería mucho  después para comunicarle su sentencia, la cual ya se encontraba cumplida.

le escribía cartas al Juez Santiago Olmedo, en las que le reclamaba su libertad, pero nunca recibió respuesta del Juez.

En 1981 Cristina Torres salió de la cárcel de Devoto bajo libertad vigilada. Recién entonces pudo reencontrarse con su familia a quienes no había visto desde su detención.

1981. Dibujo de ex presa política. (Archivo del IEM)


Durante el tiempo que Cristina estuvo detenida su familia sufrió también la persecución, su madre fue despedida de su trabajo; su hermana, que era presidenta del centro de estudiantes de Ciencias Económicas de la Universidad Católica, fue detenida en dos ocasiones en la DIP, por estar en la “lista negra” no la dejan entrar a la facultad; a su hermano lo echaron de la Fábrica de Carbón Activado (FACA), de donde se sabe que quemaron cuerpos de desaparecidos. Su papá fue obligado a jubilarse, solo se pudieron mantener gracias a la ayuda de familiares y amigos.

En su caso en particular la persecución no terminó cuando recuperó su libertad,  ya que al estar bajo el régimen de libertad vigilada se veía obligada a asistir a la DIP para firmar semanalmente. Esto le hacía revivir todos los tormentos padecidos en el centro clandestino. Era seguida en la calle. Intentó volver a estudiar Sociología en dos oportunidades, pero sospechosamente sus expedientes se pierden. La primera vez fue a finales del `80, y la segunda ya en los noventa, los torturadores en ese entonces ocupaban cargos públicos, Musa era Director de Informaciones y D`amico era Secretario de Seguridad de un gobierno democrático, el de Carlos Juárez.

Luego de un duro pero valiente testimonio, Cristina le diría al Superior Tribunal:
“Este día es muy importante, poder decir personalmente lo que nos ha pasado, poder decir lo que ellos quisieron que no se sepa, y decir por el dolor de nuestros familiares… Confío en la sabiduría del Tribunal para que se haga justicia y estas situaciones no vuelvan a pasar”.








Día 8 - Ultima Parte


Día 8 (Parte 3)

23 de mayo

Centro Clandestino de Detención: Batallón de Ingenieros de Combate 141.

“Fueron buscando un Cochela Ibarra… yo soy Fernando”


El 29 de noviembre de 1975, un grupo de personas armadas se presentan en la casa Fernando Nely Ibarra, en la búsqueda de información, y le destrozan la casa. “Hacían preguntas sobre cosas que no sabia” aduciendo la necesidad de aclarar algunas dellas. Se lo llevaban detenido, supuestamente a la seccional de Clodomira.  Sin embargo, cuando estaban llegando a la comisaría el auto acelera, Ibarra es atado y vendado, y lo llevan fuera del pueblo. Por el ruido  de ferrocarril,  sabia que pasaba La Banda y entraba a Santiago, hasta que escucha  “Buenos días  mi Capitán”  y se da cuenta que estaba en el Batallón 141.

“Cuando mi respuesta era negativa me molían a golpes"

"El submarino", una de las formas de tortura
utilizadas por los represores, consistía en hundir
la cabeza de la victima en un fuentón, bañera,
o tanque con agua, tantas veces como ellos
lo consideraran necesario.
Al quinto día de estar detenido junto a dos jóvenes de Clodomira que habían sido detenidos anteriormente, lo llevan por la madrugada a  un lugar que no puede identificar. Allí lo torturan interrogándolo sobre la vida y obra del Chongo Abdala “Cuando mi respuesta era negativa me molían a golpes", fue torturado durante varias horas y ahogado en reiteradas oportunidades, “La pasamos mal, muy mal”.

En el Batallón afirma haber escuchado al Chongo Abdala decir: “¿porque me detuvieron?, ¿porque estoy aquí?”, esa seria la última vez que lo escuchara hablar, lo conocía  porque era Concejal y miembro de una cooperativa.


Afirma haber escuchado al Chongo Abdala decir: “¿Por qué me detuvieron?, ¿por qué estoy aquí?”

Emilio "Chongo" Abdala (atrás) junto a unos amigos en un bar de Clodomira.

“Una noche se me aflojó la venda, pensé si se dan cuenta me liquidan” por lo que al acercarsele un soldado le diría  “creo que se me aflojó la venda”, y está convencido aún de que actuar de esta forma le salvó la vida.

Ya en el penal de varones fue alojado en una celda minúscula, de allí es trasladado de noche a la Side, donde sería sometido a presiones psicológicas. Musa lo interroga sobre su militancia política, y como éste era radical, le pregunta Azar “¿Del zurdo o del Viejo?” (lo decía por Alfonsín o Balbín) “¿Por que no te vienen a buscar?”.

Al ser llevado al Juzgado Federal, el juez no estaría presente, le toma su declaración el secretario de Liendo Roca. Ibarra dejó asentado que las declaraciones firmadas eran falsas ya que habían sido realizadas bajo tormentos, siendo obligado a declarar mentiras. Recuperó su libertad el 23 de Diciembre del `76. “Fueron buscando un Cochela Ibarra… yo soy Fernando”


“Soy un ex preso político interesado en decir la verdad  y en que se haga justicia”

Ramiro López junto a su abogado en el juicio por el
asesinato de Cecilio Kamenetzky


“Soy un ex preso político interesado en decir la verdad  y en que se haga justicia”  serían las primeras palabras de Juan Carlos Asato quien fue secuestrado de su trabajo por Ramiro López el 23 de marzo del `76. 


Recalando en una dependencia policial  donde “no había nadie mas que un viejo”,  pensó en escaparse, “Si me hubiera escapado,  hoy estaría muerto”.

Ya en La SIDE,  es  torturado durante todo un día por Enrique Corbalán y Ramiro López quien lo interrogaría mostrándole una foto de Salomón, al que a los pocos minutos escucharía gritar en una habitación contigua “Por favor… no doy más, por favor… no soporto más!” eran gritos que dolían escuchar.

El testigo escucha a Julio Cesar Salomón gritar “Por favor… no doy más, por favor… no soporto más!”...eran gritos que dolía escuchar

Julio "Lito" Cesar Salomón y su hermana, de chicos en el campo.


Es liberado de lo que sería su primera detención justo el día que caían todas las libertades… el 24 de marzo de 1976, lo tiran en el Parque Aguirre, luego de pasar por su casa,  al llegar a su trabajo se entera de que se había producido el golpe militar.

Un poco después, entre el 23 y el 24 de Julio, se lo llevan nuevamente detenido de la calle Urquiza a la SIDE. Donde escucha gritos que venían del sótano o de una de las oficinas de adelante,  se escuchaban diariamente, el patio era cuidado por perros Doberman, lo que desanimaba cualquier intento de fuga.
“Nos volvemos a encontrar… era la voz de ramiro López, parecía un grito de victoria”

Es brutalmente torturado, “habría grande la boca tratando de rescatar una bocanada de aire”  picana, golpes en los testículos se sucedían,  cuando escucha “nos volvemos a encontrar… era la voz de Ramiro López, parecía un grito de victoria”.

“Torturarnos y hacernos descansar”
"Atados I - Taco Perdido"
de Luis Garay
“Para quebrar el acero, se lo calienta y enfría varias veces, hasta que este se quiebra” explica que en la tortura se daba algo similar, torturando, y dejando descansar, torturando y dejando descansar,  con todo lo que implicaban estos momentos, donde la mente seguía reproduciendo la tortura y los miedos… hasta que el prisionero se quebrara y hablara… Eso es lo que buscaban.

“El olor a adrenalina, el olor a sangre y el olor  a miedo inundaban la habitación, y les quiero decir que el miedo tiene olor"  

“En ese momento de tanta adversidad  un mate era la mejor cena”
Al comer lo dejaban solo, así vio a Ávila, Graciela Rizzo Patrón, Serrano,  Inés Fornes quien casi no hablaba.

En la DIP Silvetti le tomaría declaración, sobre la cual Liendo Roca le preguntaría después si la firma que en ella figuraba era de él. 

Del penal de varones recuerda que a Ávila, Rizzo Patrón, Kameneztky, y Giribaldi, se los llevaron a la SIDE, los dos últimos jamás volverían. Allí fueron visitados por dos miembros del clero el padre Pierre y el cura Marozzi , sobre este último comentó “él iba hablaba un rato y se mandaba a mudar… nos decía mis hermanos terroristas, mis hermanos criminales”


"El cura Marozzi iba hablaba un rato y se mandaba a mudar… Nos decía mis hermanos terroristas, mis hermanos criminales”

Lo suben a un avión a los gritos: “Acá cagaste che hijo de puta… que miras che hijo de puta” , es esposado a un asiento y golpeado durante todo el trayecto, siendo Mores uno de los mas golpeados. 





“Al mirarnos casi no nos reconocíamos estábamos desfigurados”


"Recreo" Serie Taco Perdido
de Luis Garay

Otra paliza les esperaba como bienvenida, esta vez a manos de los guardia cárceles del Penal de La Plata. “Al mirarnos casi no nos reconocíamos estábamos desfigurados”. A La Plata llegaban presos políticos de todo el país, ahí se dio cuenta que “ la tortura no era propiedad de una provincia, estaba en todo el país… alguien había ideado un plan de tortura nacional”, siendo parte de esto también la unidad de La Plata. Sabía que la tortura iba a comenzar porque le daban vuelta el candado de la celda dejándolo para arriba, eso significaba que estaba por ser torturado. Llegaron a hacerle tajos en el pene a un prisionero, a otro lo torturaban delante de su bebe que no paraba de llorar. “Había un plan de exterminio, pero no solo es culpable quien lo planea, sino también quien lo ejecuta, tenían iniciativa” un ejemplo de esto es lo acontecido con Figueroa Nieva, a quien le aplicaban la picana eléctrica en la cabeza.



A La Plata llegaban presos políticos de todo el país, ahí se dio cuenta que “ la tortura no era propiedad de una provincia, estaba en todo el país… alguien había ideado un plan de tortura nacional”

Mapa de la República Argentina que muestra la ubicación y cantidad
de Centros Clandestinos de Detención (CCD) en nuestro país, hacia un
costado se encuentran ampliadas las provincias con mas centros.
(Los puntos rojos hacen referencia a cada uno de los CCD)

Es liberado en Agosto de 1980,  pero la persecución continúa, lo seguían, recibía visitas,  le interceptaban la comunicación, “tuve mucho odio, mucha bronca”  en ese momento el testigo mira a los imputados y les pide perdón por eso, ya que piensa que el odio es como un ácido que corroe el recipiente que lo contiene, “y yo no quiero ser ese recipiente” les pide perdón por haberlo sentido, “pero no es por ustedes es por mi” les aclaró.


“Andaban con pelucas pero yo los reconocí a todos…me han arruinado la vida estos asesinos”


Juan placido Vásquez trabajaba en la fábrica de Álvarez, y como al dueño de la fábrica, el 18 de marzo del `76 alrededor de las 2 de la mañana rompen la puerta e ingresan a su casa armados Garbi, Musa, Bustamante y López,  lo golpean y amenazan de muerte, le preguntan por Bustos quien era su primo y compañero de trabajo,  y vivía con su familia al fondo de su casa. Al rato traen a Bustos todo ensangrentado,  golpeándolo y pateándolo delante de él,  mientras es vendado y tirado dentro de un falcón, escucha gritar a Bustos por última vez, y siente como lo tiran a su lado y no se mueve más durante todo el trayecto, “para mi ya estaba fallecido”.

Carmen Santiago Bustos, desaparecido

Al rato traen a Bustos todo ensangrentado,  golpeándolo y pateándolo delante de él,  mientras es vendado y tirado dentro de un falcón, escucha gritar a Bustos por última vez, y siente como lo tiran a su lado y no se mueve más durante todo el trayecto, “para mi ya estaba fallecido”.



Son llevados a la DIP donde jamás volvería a ver a su primo “ellos deben saber donde lo han llevado”. Allí es torturado durante todas las noches de su cautiverio  “me preguntaban por Álvarez”.  

Rafael Belindo Alvarez,
desaparecido



Es torturado durante todas las noches de su cautiverio  “me preguntaban por Álvarez”





Escucha a Salomón gritar “pregúntale a mi mama” siendo claramente torturado, durante seis días, cada vez gritaba con menos fuerza hasta que un día quedó en silencio total. Por esa fecha es trasladado, atado y vendado, con una persona que no se movía, sospecha que puede llegar haber sido Salomón. Escucha como cavaban, luego tiros.


Lito Salomón, desaparecido
Escucha gritar a Salomón gritar “pregúntale a mi mama” siendo claramente torturado, durante seis días, cada vez gritaba con menos fuerza hasta que un día quedó en silencio total.

Su cautiverio continuaría en la Escuela de Policías donde ve a Bustamante y Noly García, terminando en el Penal de Varones donde al preguntar por Bustos le dirían “Se ha escapado”.

Coincidiendo con anteriores testimonios afirma “Andaban con pelucas pero yo los reconocí a todos…me han arruinado la vida estos asesinos”  concluiría.




Bustamante amplía su declaración

Dibujo. Bustamante - Por Pablo Maldonado

“Viene cualquier persona y dice, homicidio, desapariciones” exclama Bustamante iniciando una nueva ampliación de su  declaración.

En el año `86, distintos ciudadanos hicieron expedientes en la comisión de DDHH de la cámara de diputados,  diciendo que Vásquez no hizo ninguna declaración allí, si lo hizo la esposa de Bustos que, según él, es diferente a la del testigo, a quien acusa de hacer esta declaración por venganza,  por haberle sacado unas ambulancias por hacer mal su trabajo al “Chino” (hijo de Vásquez) quien lo amenaza por esto “ya vas a cagar, me lo voy a cobrar”.  

Bustamante contradice su primera declaración donde no nombraba nunca al hijo de Vasquez y lo acusaba directamente a Vásquez de la amenaza.