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Día 10 - Parte 3

Día 10
Parte 3
30 de mayo


En este lugar funcionó la última sede de la DIP desde 1983 hasta su disolución.
De aquí se secuestraron los 40.000 legajos que contenían información
sobre la vida y obra de 40.000 ciudadanos santigueños. Estos legajos
se encuentran bajo jurisdicción de la Justicia Federal.
La última Sede de la DIP fue recuperada, y hoy funciona en su lugar
la Biblioteca de Derechos Humanos del Instituto Espacio de la Memoria
de Santiago del Estero.(Foto:Archivo IEM)


Carpetas y Ficheros vuelven caluroso el ambiente. Al revelarse la existencia de legajos con la historia de los santiagueños, los imputados alegan contaminación de pruebas produciendo airadas expresiones de enojo en los presentes.


  He estado detenida durante cinco años y mi interés es que nos acerquemos a la verdad”


María Susana Habra es la menor de 4 hijas mujeres, sus padres les inculcaron valores de honestidad, y fueron además estimuladas para que sean personas participativas “Yo fui creciendo con la idea  de que es un horror que haya otros seres humanos en semejante situación de inequidad” diría Susana.

“Nos quedaba chica la cuestión cristiana, necesitábamos hacer cosas que puedan hacer que este mundo sea un poco mas justo"



Fue estudiante del Bachillerato Humanista, a los quince años toma conciencia de la existencia de presos políticos empezando a vincularse con sus familiares “nos quedaba chica la cuestión cristiana,  necesitábamos hacer cosas que puedan hacer que este mundo sea un poco mas justo", por lo que a los dieciséis años asume su compromiso como militante y participa en una agrupación política.

Mario Giribaldi
Comienza a trabajar en el Colegio de Médicos, fue presentada al gerente por Mario Giribaldi. De ese lugar la secuestran en enero del ´75 y se la llevan a la DIP. En el patio de la DIP dice haber visto mucha gente que como ella estaba contra la pared un tiempo prolongado sin poder moverse.
En horas de la tarde la llevan a la Escuela de Policías donde es vendada, aún así puede ver por debajo de la venda a Luis Garay y Carlos López, quienes se encontraban en cuclillas y estaban siendo especialmente castigados.

El circuito entre los Centros de Detención y el Penal era continuo, los detenidos eran llevados de un lado a otro todo el tiempo, de esta forma los confundían sobre el lugar en el que se encontraban. Esto ejercía además miedo en las victimas, y como tantos otros, Susana también soportó esto.  De vuelta en la DIP es interrogada por Garbi mientras que Ramiro López la golpeaba en los oídos. Fue liberada de su primera detención por Musa Azar que, en tono amigable, le confiesa no tener cargos en su contra.



El circuito entre los Centros de Detención y el Penal era continuo, los detenidos eran llevados de un lado a otro todo el tiempo...


Mapa con la ubicación de los Centros Clandestinos
que dependían de la Policía.



La persecución era constante, en junio del ´75 van a su casa a buscar a su hermana Adriana Habra,  quien era miembro de un centro de estudiantes, ella logra escaparse con la ayuda de su padre, y parte al exilio en Brasil. No pudo regresar hasta el año 1984. Al fugarse Adriana, la casa de su familia sería vigilada continuamente.



El secuestrador era Capella quien fue el encargado de llevarla a la DIP.

Carlos Héctor Capella (Foto gentileza diario El Liberal)

Por el mes de Julio de 1975 cuando Susana se dirigía a una despensa, se da cuenta de que es perseguida por alguien, entonces entra a un negocio con la finalidad de despistar a su captor, pero este esperaba pacientemente afuera, logra salir de allí pero es interceptada al intentar volver a su hogar. Él le pregunta si ella es Adriana, y a pesar de negarlo, es llevada por la fuerza. El captor detiene un remisse y la mete en el auto, le dice al chofer asustado que era policía de manera que este arrancara. El secuestrador era Capella quien fue el encargado de llevarla a la DIP. Al entrar ve a Bustamante quien le recrimina a Capella: “¡Pelotudo ella no es Adriana, no ves que ella tiene los ojos verdes y Adriana los tiene celestes!” Este dato que parecería irrelevante revela el grado de persecución que existía, hasta qué punto las víctimas eran estudiadas, vigiladas y perseguidas. Quedando así a merced de sus captores por meras presunciones… Susana es liberada esta vez al ser reconocida.



1977. Bustamante, joven.
(Archivo del IEM)


Bustamante le recrimina a Capella: “¡Pelotudo ella no es Adriana, no ves que ella tiene los ojos verdes y Adriana los tiene celestes!”




El 16 de agosto del ´75 la llevan nuevamente a la DIP, donde en su despacho Musa le dice “Esta vez me vas a decir todo lo que sabes, yo no tengo ningún problema en que te lleven a una ruta, te maten y te dejen allí”.

Ante este nuevo secuestro, su familia reaccionó rápidamente, hablaron con un abogado amigo el Dr. Constantino Sogga quien conocía bien lo que pasaba en la DIP, pues participaba en dicha época de fraudulentas tomas de declaración indagatoria a presos políticos, se presentaba como abogado defensor de los mismos, sin ejercer realmente dicho rol.  Intercede en este caso para que trasladen a Susana al penal de mujeres. “Ahora me pregunto si pudieron hacer eso conmigo, ¿por qué no lo hicieron con todos?”.

Musa Azar, de joven. (Foto: Archivo IEM)



Musa Azar le dice:“Esta vez me vas a decir todo lo que sabes, yo no tengo ningún problema en que te lleven a una ruta, te maten y te dejen allí”







En el Penal de Mujeres se encontraba en las mismas circunstancias que las presas comunes, cuenta que  con ellas vivía el hijo de Gladys Loys pero fue hasta mediados de octubre del ´75, cuando anticipándose al golpe, los militares toman el control del Penal. Se recrudecen las medidas, se tapan las ventanas, y se  prohíbe todo tipo de contacto con el exterior, incluso se prohíbe la lectura, Susana cuenta: “Conservábamos a escondidas el libro “Cien años de soledad”.

Junto a tres compañeras se la declara “irrecuperable”. “En medio de la incomunicación fuimos quedando cada vez mas aisladas”.


La hermana Aldina ayudaba a conllevar este estado, ella parecía no tener miedo, soportó requisas vejatorias y todo tipo de impedimentos con tal de verlas. “No le importaba, decía que ese era su lugar”.


Musa Azar (Foto: Archivo IEM)




Cristina Torres vuelve al penal en un estado deplorable por las torturas recibidas, y les comunica a sus compañeras el mensaje de Musa las que seguían eran Susana y Alcira Chávez.




Recuerda que un día se la llevaron a Cristina Torres, cuando ella volvió confirmaron sus peores temores…en un estado calamitoso Cristina les contó lo que le había pasado, se estaban especializando en la tortura. Les traía además un mensaje de Musa quien decía que las próximas serían Alcira Chávez y ella. “Ese mensaje produjo que yo no durmiera más por mucho tiempo… fue una tortura solo escucharlo, viendo el estado en el que había vuelto Cristina” 



Fue llevada al Juzgado Federal, donde le dice al Juez Liendo Roca todo lo que estaba pasando. “Le dije que llevaba un mensaje de Cristina Torres, quien quería comparecer, que todavía tenía las marcas de la picana en su cuerpo. Él asintió, pero ella nunca fue convocada.”

Liendo Roca


“Le dije - al juez Liendo Roca- que llevaba un mensaje de Cristina Torres, quien quería comparecer, que todavía tenía las marcas de la picana en su cuerpo. Él asintió, pero ella nunca fue convocada.” 


Trasladadas a Devoto, Susana pensaba que peor de lo que vivían en Santiago no iban a vivir, pero ni bien llegaron al avión que las iba a trasladar, sufrieron todo tipo de torturas y tormentos que se continuarían durante todo el viaje.

Una vez en Devoto, “la cárcel vidriera” como le decían, se dieron con una realidad horrorosa, llegaban hasta ahí presas de todo el país en un estado calamitoso.  Las torturas se continuaron aquí, si no querían desnudarse eran metidas al calabozo, recuerda a una persona de apellido Galíndez que le dijo “ustedes si no salen muertas, van a salir locas”.  El instinto de supervivencia fue vital para sobrevivir, para conservar su humanidad. Creaban mesas con lo que tenían, les ponían manteles, tiraban de los hilos de las toallas de colores para poder usarlos…


“Mis padres enajenaron todo su patrimonio con tal de verme”

Año 1976. Familiares de presos esperando entrar a la Cárcel de
Devoto.



Por la distancia, las visitas de familiares eran muy espaciadas,  “Mis padres enajenaron todo su patrimonio con tal de verme”.  Llegaron a conseguirle visas de diferentes países para que pueda salir liberada al exilio.

Juez Santiago Olmedo




El Juez Federal Santiago Olmedo le dijo que como no colaboraba y no daba muestras de arrepentimiento, “como fiscal, yo que represento a la sociedad, te voy a pedir 5 años”.

“Los cargos en mi contra eran reunirme a leer revistas prohibidas”,  sin embargo el Juez Federal Santiago Olmedo le dijo que como no colaboraba y no daba muestras de arrepentimiento,  “como fiscal, yo que represento a la sociedad, te voy a pedir 5 años”. “Colaborar”... el mismo término que había escuchado en la DIP y en el Penal era usado ahora por un funcionario judicial. “Evidentemente tenían que quebrar nuestra voluntad, nuestra libertad de pensamiento”.


“Evidentemente tenían que quebrar nuestra voluntad, nuestra libertad de pensamiento”.

El 16 de Agosto de 1980 día en que recupera su libertad, sus padres estuvieron esperándola en la puerta del penal. Ese día, (era sábado) al mediodía la llevan en un celular a “Coordinación Federal”. Hasta el anuncio de la libertad las demoras producían una sensación de desazón en ella, porque había casos de compañeras a las que les habían hecho el anuncio de libertad y nunca más volvieron.




“Sigo soñando que un mundo mejor es posible, pero siempre y cuando se termine con la impunidad”


Al ser liberada vuelve a Santiago “me sentí condenada a cargar con un estigma colectivo, mi familia estaba estigmatizada”. Una empleada del juez Santiago Olmedo había increpado a su madre en una verdulería, a su cuñado lo involucraron como autor de un homicidio y lo citaron a la DIP,  la persecución se extendía a toda la familia. “Sentía que convivía con una marca… me sentía condenada a tener que vivir ponderando mi inocencia”, dice Susana. No la dejaban estudiar solo le daban certificados de buena conducta para trabajar. Sin embargo sus hermanas la siguieron acompañando como los 1827 días en que estuvo presa.

“Sigo soñando que un mundo mejor es posible, pero siempre y cuando se termine con la impunidad”


Tras el testimonio de Susana la querella pidió la incorporación de los ficheros de la SIDE
Abogados Querellantes. (Foto: IEM)


Como miembro de un organismo de Derechos Humanos, Susana participó como veedora, en aquel momento,  cuando se recuperaron las carpetas que la DIP tenía sobre la vida de santiagueños que eran vigilados. Se descubrió así la existencia de ficheros separados por calles, con la información de todos los integrantes de cada domicilio. El testimonio de Susana suscitó el pedido de incorporación de estos legajos por parte de la querella, y  una clara negativa de la defensa y los imputados quienes alegaron posible contaminación de las pruebas. Esto causó gran revuelo entre los presentes. Finalmente se incorporan solo los ficheros correspondientes a la familia Habra. Susana aclaró sobre las carpetas que “son 40 mil carpetas, 40 mil historias de 40 mil santiagueños que estaban siendo vigilados.”





Fue detenido con solo 14 años de edad

El siguiente Testigo sería Gerardo Humberto More, quien relata que el 9 de Agosto de 1976, tres personas se presentan en su domicilio y tras requisar todo, se lo llevan detenido con su madre a la SIDE. Él tenia solo 14 años.


Licencia de Conducir de Julio César Salomón.
(Archivo del IEM)
Musa y Garbi lo interrogan sobre el paradero de Julio Salomón,  “Decían que yo sabia”. Él solo lo conocía porque era amigo de la familia

Una vez en la SIDE su madre queda en una habitación de adelante, mientras él fue llevado para el fondo donde Musa y Garbi lo interrogan sobre el paradero de Julio Salomón,  “Decían que yo sabia”. Él solo lo conocía porque era amigo de la familia... del padre.


El centro clandestino de detención conocido como "La SIDE"
 fue el lugar por donde pasaron cientos de santiagueños
que permanecieron secuestrados, en total clandestinidad,
padeciendo todo tipo de torturas y tormentos,
convirtiéndose para muchos de ellos en el destino final:
la desaparición.  


More estuvo detenido desde el 9 de Agosto al 24 de diciembre de ese mismo año, esposado y vendado durante un mes, y fue confinado luego a una habitación que compartía con Galloso, Herrera y Bellido.

Supo después que su madre estuvo detenida dos meses, y no pudo verla durante ese tiempo.

Recordó de la noche del asesinato de Giribaldi y Kameneztky, estar en la pieza y sentir una balacera y una voz que les decía “¡No se vayan a querer mover!”. More relató que el día siguiente fue como otro día normal ahí adentro.

More no pudo recordar más,  finalizando así su testimonio.



Día 10 - Parte 2


Día 10 (Parte 2)

30 de mayo



Los presentes habían sentido como propias cada una de las palabras de Ana Giribaldi,  quien durante el juicio por el asesinato de Cecilio Kamenetzky, había podido reconstruir la historia de su padre…Su propia historia. Los testimonios día a día permiten escribir, con las voces de los testigos, la historia vivida por jóvenes con ansias de cambiar el mundo, buscando, como diría Ana Giribaldi, un país más justo con igualdad para todos. 



"Realmente pensé que no saldría con vida de ese lugar”

Dibujo. Testimonio de Cristina Torres (de espaldas).
Por Pablo Maldonado. 

Ahondado como pocos, sin dejar nada de lado, seguiría el siguiente testimonio completando con sus  aportes el terror vivido en la DIP,  hasta donde podían llegar con las torturas, los dos aparatos represivos, complicidad judicial y el protagonismo de los funcionarios de estado en el abuso y sometimiento tanto de presas políticas como comunes.

“Soy una ex presa política de la dictadura, soy victima y mi único interés es que se haga justicia y que se conozca la verdad”  diría Cristina Mercedes Torres detenida el 30 de enero de 1975 a los 22 años.

“Estaba embarazada, estaba casada, con muchos planes de vivir muchos años en paz”
Militaba en el PRT y adhería con el PRT, su papá militaba con López Bustos sus hermanos eran peronistas “todos trabajábamos y todos estudiábamos”.

Musa Azar,
en la Escuela de
Policías.
(Foto: Archivo
del IEM)
Musa termina encañonando a su madre logrando así sacarla por la fuerza y meterla a un auto

En  la mañana del 30 de enero notó el seguimiento que le hacía un hombre (Andrada).
En forma de asalto,  ingresaron a su domicilio con suma prepotencia y violencia, Musa, Ramiro López, Garbi, Sánchez y Marino quien le diría a su madre “Señora cuando viene la policía cuide sus cosas”. La sorpresa fue tal que la encuentran en la ducha, sus padres intervinieron para defenderla por lo que Musa termina encañonando a su madre logrando así sacarla por la fuerza y meterla a un auto  “a partir de que entré en ese vehículo comenzaron a insultarme y amenazarme” fue llevada así a la DIP.

“A partir de que entré la violencia y la tortura fue permanente” diría Cristina sobre su tormentoso paso por la DIP, los represores le hicieron lo que ellos denominaban como “el tratamiento de ablande” ahogándola en una bañera continuamente hasta que se desvanecía. Garbi, Musa y Ramiro López la tironeaban de los pezones, la quemaban con colillas de  cigarrillos. Logra ver a más gente joven custodiada por muchas personas de civil “tuve la sensación de que nada bueno me esperaba”, la radio muy fuerte no podía tapar los sonidos de gritos, gemidos, que también se sentían desde el baño, en donde sometían a “submarino” a los detenidos.

Le hicieron lo que ellos denominaban como “el tratamiento de ablande” ahogándola en una bañera continuamente hasta que se desvanecía. Garbi, Musa y Ramiro López la tironeaban de los pezones, la quemaban con colillas de cigarrillos.

"Nocturno", Escultura de Alicia Vidal


En la Escuela de Policía le hacen escuchar como torturaban a una persona mientras la interrogaban le decían “esperá, ya te va a tocar”.

Producto de las torturas recibidas “esa noche perdí mi embarazo, que era muy esperado, muy deseado por la pareja” 

De regreso a la DIP y producto de las torturas recibidas, sufre una hemorragia, pide asistencia que llega después de una hora con una simple medicación, “esa noche perdí mi embarazo, que era muy esperado, muy deseado por la pareja” 

(Dibujo del Archivo del IEM)

“En la tortura era impresionante como actuaban ellos, como jadeaban”
Llega a escuchar “Millioni se va, se va, no reacciona” a lo que Musa respondió “Llévenlo al regional y que lo ingresen como un bañista que se ahogó.” “Eso me asustó mucho, pensé que lo mismo me podía pasar a mi, realmente pensé que no saldría con vida de ese lugar”.

El juez federal Grand en la DIP la increpa diciéndole “tenéme confianza y decíme todo lo que pasa"...Y la hace firmar una declaración bajo amenaza.

Los oficiales de justicia se hacen presentes, el juez federal Grand en la DIP la increpa diciéndole “tenéme confianza y decíme todo lo que pasa”, la testigo lo volvería a ver en el Juzgado Federal en donde le tomarìa declaración en presencia de sus torturadores Musa y Garbi. La hacen firmar una declaración bajo amenaza de quedar incomunicada, y donde entre otras cosas, certificaba la presencia de su abogado defensor, quien se encontraba en realidad en el cuarto contiguo, ella pudo escuchar los gritos y las quejas de su abogado defensor Bergotini al cual no dejaban ingresar.

Era el año ´75 todavía en democracia, Carlos Juárez era el gobernador, Nina estaba en el Ministerio de Desarrollo Social, y Robín Zaieck era el Ministro de Gobierno, sus padres en su desesperación recurrieron a ellos haciéndoles llegar sus pedidos y clemencia.

Robin Zaiek

Zaieck pide verla, la desnuda y pellizca, se burlaba de los pedidos de su padre “Está abusando de mi tiempo y no merece consideración” le decía 

Es trasladada al Penal de Mujeres, y sometida a una celda de aislamiento durante veinte días, una vez que sale de la misma, Zaieck pide verla, la desnuda y pellizca, se burlaba de los pedidos de su padre “Está abusando de mi tiempo y no merece consideración” le decía Zaiek. Era frecuente que retiraran adolescentes que estaban detenidas por contravención y eran llevadas a fiestas particulares de las que volvían en un estado lamentable, eran retiradas por el mismo grupo de tareas que trasladaba a las presas políticas.

Era frecuente que retiraran adolescentes que estaban detenidas por contravención y eran llevadas a fiestas particulares de las que volvían en un estado lamentable, eran retiradas por el mismo grupo de tareas que trasladaba a las presas políticas.

Su abogado el Dr. Bergotini desiste de defenderla porque su familia había recibido amenazas, y lo sucede el Dr. Lescano,  al cual le comenta de la situación de estas adolescentes que eran retiradas para ser llevadas a fiestas particulares. El Dr. Lescano le mostró su repudio total ante semejante acto de injusticia, y decidió tomar la defensa de una de esas jóvenes, logrando su posterior liberación.

Marta Cejas era miembro de la SIDE
(Foto: Diario El Liberal)


A fines del `75 ingresa una comisión militar al penal informando que a partir de esa fecha se hacían cargo de las presas políticas. Se recrudece el régimen carcelario, incomunicación total (se clausuran las ventanas), no las dejan estudiar, les prohíben el ingreso de ropa y comida, algo normal hasta ese fecha, cambia también el trato del personal del penal, “nos mandaban al calabozo por cualquier motivo”- diría Cristina en su testimonio, quien pudo sentir el ensañamiento manifestado especialmente por Marta Cejas, Marta Castillo y Marta Villalba, la primera de ella era también miembro de la SIDE, y las otras dos se dedicaban a acosar a las menores que estaban detenidas,“Llegaban al extremo de pedir que nos bajemos la ropa interior cuando necesitábamos paños íntimos”.

A partir del `76 el rol de Marta Cejas pasó a ser..el de impedir que las presas políticas se comuniquen con las guardia cárceles que se habían mostrado “más humanas” con ellas.

A partir del `76 el rol de Marta Cejas pasó a ser por un lado, el de impedir que las presas políticas se comuniquen con las guardia cárceles que se habían mostrado “más humanas”, por esto a una de ellas, de apellido Lescano llegaron a despedirla. Y por otra parte Cejas se encargaba de impedir que las presas políticas se comuniquen con las presas comunes.

“Conversábamos con otras detenidas de desaparecidos y de campos de concentración, me parecía que estaban fabulando”.

Extracto de escritos de ex presa política
(Archivo IEM)

"...Teníamos que atarnos la ropa para que no se nos caiga, a la noche a veces no podíamos dormir del hambre”

Al llegar el golpe de Estado del `76 la situación en la cárcel era cada vez peor. Producto de la mala alimentación y las condiciones a las que era sometida, su físico cambia radicalmente “entré con 52 kilos, y un año después pesaba 43 kilos, teníamos que atarnos la ropa para que no se nos caiga, a la noche a veces no podíamos dormir del hambre”. La escasa comida que les daban era desastrosa, “una competencia que hacíamos era quien contaba más bichos en la jarra de la mazamorra.” Las necesidades de sobrevivir les hacía superar todo esto.

La hermana Aldina falleció el 23 de Abril de este
año en Italia."...Fue sostén, puente entre la vida
y el encierro, plantando el sentido
de seres humanos que nos querían
arrebatar"
palabras de ex presas políticas en
su homenaje
(Fuente: asociacion-memoriaverdadjusticia.blogspot.com.ar)

“La hermana Aldina tenía para con nosotras toda la buena disposición, nos hacía sentir más liviana la vida, de lo que realmente era”.  Para poder verlas, la hermana Aldina era sometida a requisas vejatorias y se le pedía que no trasmitiera información de las presas a los familiares, pedido que ella pasaba por alto.

Como contraparte del buen accionar de la Hermana Aldina se encontraba el accionar del cura Marozzi, quien  parecía respetar mas su rol de capellán del ejército que el de sacerdote “Vos lo que tenes que hacer es colaborar, decir que hacen acá,  que hacen tus compañeras” les solía decir. Como este accionar era reiterado en él, las detenidas terminan desistiendo de sus visitas.

“Las amenazas eran frecuentes, y venían siempre trasmitidas por alguien que estaba en un estado muy deplorable”.

En Agosto de 1976 Marta Cejas le dice que Badesich la mandaba a llamar, recordando las amenazas  desconfía de lo que esta le dice,  entonces es llevada a la fuerza por “las tres Martas” quienes la introducen en una habitación muy pequeña, desesperada empieza a gritar, pidiendo hablar con algún juez. Badesich se presenta y le comunica que iba a ser trasladada a la DIP para unas preguntas, a lo que Cristina contesta “¡No voy a ir a un lugar donde me han torturado, donde torturan hasta la muerte!”, le hacen hablar con el Juez Federal Santiago Olmedo, quien le reafirma lo dicho por Badesich. Dos personas la fuerzan al traslado. Desesperada muerde a la Directora del Penal y grita su nombre “¡Soy Cristina Torres me secuestran del penal y me llevan para matar!”. Muchos años después supo que un guardia la escuchó, y dio aviso a su familia.

(Dibujo, Archivo del IEM)

“¡No voy a ir a un lugar donde me han torturado, donde torturan hasta la muerte!...y grita su nombre “¡Soy Cristina Torres me secuestran del penal y me llevan para matar!”



La situación en la DIP era muchísimo peor, la introducen de los pelos en una oficina en la que se encontraba Musa, quien le dijo “No quieres colaborar, te has burlado… ahora vas a ver…” y la picaneaban, “ahora te vamos a mostrar lo que te va a pasar por hacerte la pícara”, en ese momento lo traen a Mario Giribaldi en un estado lamentable, “de solo verlo era pensar en esto voy a ser convertida”…

Marzo de 1977. Musa Azar
(Foto: Archivo Fotográfico
del Instituto Espacio de la
Memoria)

Musa le dice “No quieres colaborar, te has burlado… ahora vas a ver…” y la picaneaban, “ahora te vamos a mostrar lo que te va a pasar por hacerte la pícara”

La llevan al sótano, la atan de pies y manos a un camastro desnuda dejándola ahí sin agua ni comida, durante una de las noches mas frías de la historia de Santiago.

Cristina logra escuchar la voz de Musa que le dice a alguien que anote, y recibe picana en todo el cuerpo “todo al mismo tiempo con una velocidad y ferocidad”…Ella no sabia lo que querían, se desvanecía cada tanto, estuvo así durante tres días seguidos, Musa le decía  “ya vas a ver cuando lleguen los militares lo que te van a hacer” en esos momentos prefería morir. Musa daba a entender que conocía los movimientos de su familia porque le decía “Están en manos nuestras, todo sabemos y todo podemos hacer”.

“No sé si me morí y volví”


Escultura "La parilla" de Alicia Vidal.

Un interrogatorio mucho mas severo ocurriría con la presencia de una comitiva militar, las sesiones de picana eran mas intensas, podía escuchar como los militares le dictaban las preguntas a Musa, hasta que no pudo soportar más tantos tormentos y se desmayó. Cuando despierta la estaban violando “no sé si me morí y volví”.

Al día siguiente la sacaron de ese lugar porque tenían que poner a otra persona, no podía caminar… “El solo hecho de sacarme de ese sótano me dio una sensación de alivio...El penal era en ese momento una bocanada de aire fresco con respecto a la situación que vivíamos ahí”.

Mario A. Giribaldi

Le dijo Mario Giribaldi a Cristina: “Yo quiero darte un mensaje, si vuelves al penal y sobrevives, decile a mi hija que la quiero mucho que es la única luz que tengo en este infierno, y que le pido perdón por lo que va a tener que pasar”.



Grande es su sorpresa cuando reconoce una voz que le habla, era Mario Giribaldi quien la despierta una noche para darle un mensaje: “Yo quiero darte un mensaje, si vuelves al penal y sobrevives, decile a mi hija que la quiero mucho que es la única luz que tengo en este infierno, y que le pido perdón por lo que va a tener que pasar”. Son interrumpidos por un guardia que los había escuchado hablar, y los golpea.

“La tortura era ejercida en todas sus formas en la DIP,  buscaban quebrarte usando para esto todas las herramientas posibles.” Recuerda escuchar a Musa que ordena “A estos tres los preparan y se los llevan  ahora”... La atan y la suben a un camión diciendole: “Detrás del Cerro de Guasayán nadie se va a enterar nunca.”  La terminan bajando del vehículo y le dicen que como su familia había estado jodiendo por todos lados por ahora no la iban a trasladar.

La llevan ante Musa Azar, quien le dice que se había salvado porque había intervenido la iglesia y familiares, pero advirtiéndole “Ni se te ocurra decir lo que has visto sino te mato con mis propias manos y ahora arréglate esa ropa que vas a volver al penal.”

De regreso al Penal, “Mi terror era la violación no sabia si me iba a contagiar de alguna enfermedad, o si me había quedado embarazada, no podía hablar del hecho.”
Le cuenta a Badesich todo lo vivido, y éste solo se mostraba alarmado por la violación, sobre lo que promete investigar, cosa que no sucede jamás.


Por error es trasladada al Juzgado Federal, creían que ella era Fornes,  una vez allí ve al Juez Federal Santiago Olmedo, al que le cuenta de su situación, Olmedo le pide que la espere en su despacho, pero nunca sería recibida por él.

Escultura "El Vuelo" de Alicia Vidal


Ni bien sube al avión la tiran de los pelos y la arrojan sobre lo que sintió como cuerpos “pero no se movían”… 

“Cuando nos dijeron  prepárense para el traslado pero no lleven ropa, creímos que era de esos traslados de los que no se volvía”. Esto produjo pánico en todas las detenidas. Esta vez el traslado sería en avión, ni bien sube al avión la tiran de los pelos y la arrojan sobre lo que sintió como cuerpos “pero no se movían”… en el transcurso del vuelo sufren infinidad de golpes, las amenazan con tirarlas al rio, recuerda sentir en, al menos dos oportunidades, que habrían la puerta. Por dos presas chaqueñas que venían de Tucumán se entera que en el mismo vuelo venían otras mujeres que nunca llegaron.

Desde la cárcel de Devoto le escribía cartas al Juez Santiago Olmedo, en las que le reclamaba su libertad, pero nunca recibió respuesta del Juez. Hasta que aparecería mucho  después para comunicarle su sentencia, la cual ya se encontraba cumplida.

le escribía cartas al Juez Santiago Olmedo, en las que le reclamaba su libertad, pero nunca recibió respuesta del Juez.

En 1981 Cristina Torres salió de la cárcel de Devoto bajo libertad vigilada. Recién entonces pudo reencontrarse con su familia a quienes no había visto desde su detención.

1981. Dibujo de ex presa política. (Archivo del IEM)


Durante el tiempo que Cristina estuvo detenida su familia sufrió también la persecución, su madre fue despedida de su trabajo; su hermana, que era presidenta del centro de estudiantes de Ciencias Económicas de la Universidad Católica, fue detenida en dos ocasiones en la DIP, por estar en la “lista negra” no la dejan entrar a la facultad; a su hermano lo echaron de la Fábrica de Carbón Activado (FACA), de donde se sabe que quemaron cuerpos de desaparecidos. Su papá fue obligado a jubilarse, solo se pudieron mantener gracias a la ayuda de familiares y amigos.

En su caso en particular la persecución no terminó cuando recuperó su libertad,  ya que al estar bajo el régimen de libertad vigilada se veía obligada a asistir a la DIP para firmar semanalmente. Esto le hacía revivir todos los tormentos padecidos en el centro clandestino. Era seguida en la calle. Intentó volver a estudiar Sociología en dos oportunidades, pero sospechosamente sus expedientes se pierden. La primera vez fue a finales del `80, y la segunda ya en los noventa, los torturadores en ese entonces ocupaban cargos públicos, Musa era Director de Informaciones y D`amico era Secretario de Seguridad de un gobierno democrático, el de Carlos Juárez.

Luego de un duro pero valiente testimonio, Cristina le diría al Superior Tribunal:
“Este día es muy importante, poder decir personalmente lo que nos ha pasado, poder decir lo que ellos quisieron que no se sepa, y decir por el dolor de nuestros familiares… Confío en la sabiduría del Tribunal para que se haga justicia y estas situaciones no vuelvan a pasar”.








Día 10 (Parte 1)


Día 10(Parte 1)
30 de mayo

El testimonio de una hija

Bandera de H.I.J.O.S. Sgo. del Estero
en Tribunales de la provincia.
Foto gentileza de Paola Zigalini

“Yo tengo dos maneras de aproximarme a mi papá una es por los recuerdos, la otra por lo que me contaron..."


Desde temprano se nota mayor presencia en la sala, muchos familiares y organismos de derechos humanos. Se hace presente la agrupación H.I.J.O.S y estudiantes universitarios nuevamente, hay expectativa en la sala, que se acrecienta al entrar Ana Clarisa Giribaldi, hija de Mario.
 
“Yo tengo dos maneras de aproximarme a mi papá una es por los recuerdos, la otra por lo que me contaron mi familia, sus amigos, sus compañeros y lo que pude armar de su historia, que también es la mía (que tenía incompleta) por las jornadas durante el juicio por el asesinato de Cecilio Kamenetzky. Tengo dos recuerdos lindos, a pesar de mi corta edad, afortunadamente, tengo muy vívidos esos recuerdos....El primero, que era muy cariñoso conmigo, me mimaba siempre antes de dormir, en la pieza de matrimonio, en la cama de mis padres, me hacía cosquillas, cariños... mi mamá participaba mirando, luego me alzaba sobre los hombros, siempre me alzaba así, "a caballito", me llevaba a mi dormitorio y me hacía dormir cantando la canción de Víctor Jara , "Duerme negrito” (duerme negrita, cantaba él... con una sonrisa).

"Duerme, duerme negrito, que tu mamá está en el campo,
tabajando, trabajando duramente..."
Carta de ex presa política que ilustra la canción de Víctor Jara,
la misma que Mario solía cantarle a Ana Giribaldi.


El segundo recuerdo lindo es que me llevaba, del mismo modo, sobre los hombros, a nuestra casita que quedaba sobre Avenida Belgrano, frente a la plaza del mismo nombre (Belgrano), en La Banda. Mis abuelos maternos vivían a la vuelta de casa, sobre calle Soler. El me llevaba así, sobre los hombros, y un fuentón con ropa para lavar a mano en casa de mis abuelos maternos. Siempre cantando, siempre con ese espíritu alegre, que todos corroboran.  Y lavaba él, ya en el setenta... no era machista.

Mario Giribaldi
(Foto del Periódico "¡Presentes!"
Instituto Espacio de la Memoria)

"Siempre me dijeron la verdad...tu papá fue a trabajar y nunca volvió"


Siempre me dijeron la verdad. A esa edad, porque era muy chiquita, no me dijeron que había "desaparecido" pero tampoco me mintieron. Cuando preguntaba por qué no venía mi papá me decían: tu papa fue a trabajar y nunca volvió. Con el tiempo, aproximadamente a los 8 años, cuando se publicaban los edictos en el diario local para hacer la presunción de fallecimiento, ya me contaron el tema de la "desaparición". Ya podía entenderlo...La alegría era lo que lo caracterizaba, la alegría fue lo que nos sacaron al secuestrarlo.”

Ana recuerda que su abuelo materno era peronista y conocía a Musa, por lo que consigue permiso para llevarla a la SIDE a visitar a su padre. Recuerda entrar por un  pasillo con su abuelo y escuchar la voz de su padre que  gritaba “¡No Cuñado, no!”, (Mario les decía así a sus suegros, por la juventud de estos), su abuelo da media vuelta y se la lleva casi a las corridas. “No recuerdo la imagen de haber visto a mi papá, porque  ahí se me hizo una especie de bloqueo del recuerdo (los psicólogos sabrían explicar este mecanismo de defensa) y se me hizo como una cortina negra”. Pero sí  recuerdo haber dicho, al volver a casa, y lo que corroboré porque me dijeron mis familiares, mis tías, que eso había dicho yo: “Papa noni noni piso”, en lenguaje de niña de menos de 3 años: "noni-noni" es dormir (le explica a la Presidente del TOF que interrogó qué había pronunciado) al escuchar los testimonios durante el Juicio por Kameneztky, le permitió llenar muchos huecos que le habían quedado en su historia, “No entendía  por qué mi papa no había que lo vea",   lo entendió recién al escuchar esos testimonios sabiendo por esto del estado en que se encontraba su padre, por todas las torturas que había pasado … quien tirado en el piso no quiso que su hija tenga ese recuerdo de él.

Ana pudo reconstruir su historia gracias a los testimonios dados
en el juicio por el asesinato de Cecilio Kamenetzky.
(Foto de Archivo IEM)

También recuerda el allanamiento en la casa de su abuela (materna), al ver la casa llena de militares había manifestado: “Qué lindos los soldaditos”… “a mi nadie me había dicho que ellos eran malos, ni nada acerca de ellos, yo era muy chiquita y después, con el tiempo, me sentí tonta por haber sentido eso y haberlo dicho, con el daño que nos causaron”. 

Había una ambulancia (porque al lado de la entrada de su casa había un garage que hacía a las veces de una sala de espera durante los horarios de atención médica, de el consultorio de su abuelo, que era médico clínico) donde se escuchaban gritos de una mujer que decía: "Me muero" (por esto hasta el día de hoy, le afecta escuchar el ruido de la sirena de las ambulancias, porque creía que a alguno de sus afectos le pasaba algo). En ese momento rodearon la calle, la casa, el patio, la plaza, estaba todo lleno de "soldaditos" de verde, con armas largas. Su abuela materna salió a recibirlos, preguntando qué pasaba y se presentó "a cargo del operativo un militar de alto rango, con tonada del sur", según le contara su abuela materna quien enfermó y lamentablemente falleció dos meses antes que su otra abuela (paterna), pero que le manifestó estar contenta con el inicio de ese primer juicio por lesa humanidad en nuestra provincia, el de Cecilio. También recuerda que en ese entonces la mandaron con una niñera a la plaza, y ella, asustada, la puso dentro de unos arbustos. “En la plaza en esa época había un rectángulo grande con ligustros. Ahí me escondió ella, ella también conmigo.”

Llegando a los tres años “cada vez que me bañaban pensaba que mi papá me vendría a visitar. Y entonces preguntaba, muy seguido, "y mi papá, y mi papá?" Mi abuela, se ve que se ponía nerviosa porque no sabía qué decirme, lo quería mucho también a él, -es más, fue el único yerno al que quiso. Yo quedaba con esa sensación de vacío, de la fantasía de verlo a mi papá, a la realidad: Que no sabía por qué, no estaba.”

Emma Giménez de Giribaldi era su abuela paterna, murió con la desesperación de no saber qué pasó con sus hijos. Murió con depresión, después de haber luchado y hecho tanto por los derechos humanos... “Murió piel y hueso, quizás como mi papá. Había mañanas, sin embargo que se levantaba sin poder caminar, y  decía, sin embargo: tengo que salir a buscar a mis hijos. Partía el alma escucharla, verla así...”

Emma Giménez de Giribaldi era su abuela paterna, murió con la desesperación de no saber qué pasó con sus hijos. Murió con depresión, después de haber luchado y hecho tanto por los derechos humanos...

Mario junto a sus padres, Emma Gimenez y Humberto Giribaldi.
(Foto Periódico "¡Presentes!")


Osvaldo Giribaldi fue secuestrado en Tucumán y llevado a Trelew con su esposa.  Presenciando así, sin formar parte, la fuga de Trelew. Producto de la detención de su hermano Mario Giribaldi comenzaría su militancia política, participando en actividades a favor de la liberación de los presos de Trelew.  

Dibujo. Tomás Garbi estuvo a cargo del operativo
en el que secuestran a Mario Giribaldi.
(Dibujo de Archivo del IEM)
Por su abuela sabe que quien lideraba el operativo integrado por las fuerzas policial y militar era Tomás Garbi. “¿Qué peligrosidad puede tener una persona de veintidós años, para que lo torturen y desaparezcan?”


El 7 de abril cuando cumplía 22 años lo secuestran por primera vez, “lo llevamos para que no se olviden en su reputisima vida”  dirían los militares al secuestrarlo. Por su abuela sabe que quien lideraba el operativo integrado por las fuerzas policial y militar era Tomás Garbi. “¿Qué peligrosidad puede tener una persona de veintidós años, para que lo torturen y desaparezcan?” Su papá comenzó a militar en el PRT, en una oportunidad en un evento de rock en el que participaba el grupo SER, con Julio Carreras, subió al escenario a pedir por la libertad de los presos de Trelew y Rawson, su hermano, Osvaldo, era uno de ellos.

Su mamá le contó que algunos profesores pedían presenciar sus exámenes porque eran "brillantes"...tenía sensibilidad social, conciencia de clase.

Mario junto a un compañero del Bachillerato
Humanista. (Foto: Periódico "¡Presentes!")
  
Estudiaba abogacía, su mamá le contó que algunos profesores pedían presenciar sus exámenes porque eran "brillantes". A pesar de pertenecer a una clase social acomodada, tenía sensibilidad social, conciencia de clase. Luchaba y militaba en barrios pobres, alfabetizando, en La Católica, por ejemplo, improvisaba bancos y pupitres con troncos de árboles, les llevaba cuadernos, libros y enseñaba a leer, a escribir, cuáles eran sus derechos... En otra oportunidad, durante las inundaciones del 74 llevó toda la gente que pudo de los barrios mencionados a su casa paterna (sus padres estaban de viaje y le habían dejado provisiones de comestibles) ocasión que aprovechó para ayudar dándoles colchones, frazadas, alimento, remedios... Ana recuerda las cosas que le contaron sobre su papá, como que a él su abuela le compraba zapatos de buena marca y en su trabajo militante en cuanto se cruzaba con alguien que no tenía recursos, se los regalaba.

“Lo único que querían era un país con más justicia para todos”


Una vez que es llevado a la SIDE,y puesto en el sótano, “lugar inmundo con ratas, como se lo expresó a mi abuela Emma, en ocasión que mi abuela pudo visitarlo” fue torturado por Musa, Ramiro López, Garbi y Bustamante.  Y amenazado por Musa al liberarlo “si te vuelvo a encontrar te mato”.

Fue torturado por Musa, Ramiro López, Garbi y Bustamante.  Y amenazado por Musa al liberarlo “si te vuelvo a encontrar te mato”.

Otra vez son nombrados los mismos cuatro personajes:
Musa, Garbi, López Veloso y Bustamante como responsables
de torturas, secuestros, etc.

A partir de la detención de Mario, una especie de estigma cae sobre la familia, la gente se cruzaba de vereda al ver a sus abuelos por ser los padres del guerrillero. La casa donde vivía con sus padres era vigilada,  su abuelo se daba cuenta y salía a regar la vereda, para estar atento, cuidarlos para que no les pasara nada.

El 9 de mayo de 1976 Mario Giribaldi es secuestrado por segunda vez. Presentándose Garbi y el ejército en la casa familiar. Se llevan todo, hasta la ropa...

Sin embargo el 9 de mayo de 1976 Mario Giribaldi es secuestrado por segunda vez. Presentándose Garbi y el ejército en la casa familiar. Se llevan todo, hasta la ropa, una cámara de fotos robada en ese momento sería recuperada por su abuela quien se la regalaría al cumplir los 15 años, junto con otras pertenencias que pudo recuperar Emma. Le gustaba Silvio Rodríguez, Víctor Jara, también Leo Dan, a quien en una oportunidad, a los 14 años aproximadamente, siendo alumno del Bachillerato Humanista, pudo entrevistar.

Mario Giribaldi continúa desaparecido.


Al secuestro de Mario se le sumó el de su tío Osvaldo quien también fue secuestrado, un 28 de mayo.

Su abuela ha pisado todos lo lugares que ha podido pidiendo por la libertad de sus dos hijos. Correa Aldana le llegó a decir, que a Mario se lo llevaron para investigarlo y  hacerle preguntas.

“Mi abuela es la que tendría que estar aquí pero no está porque se tardó 36 años en hacer este juicio“.  


“Le pido perdón a mi mamá, pero tengo la necesidad de decir esto: soy hija de un desaparecido y también de una ex presa política”, su mamá es una ex presa política, pero no lo quiere reconocer. El 24 de marzo al enterarse del golpe “ella tenía miedo por su marido que militaba en el PRT, tenía miedo por su hija, de menos de 3 años, y por ella misma, que quedó cesante entonces de su trabajo en el Registro civil de La Banda”.

Garbi y Ramiro López fueron a buscarla a la escuela donde cursaba pero la directora no quiso entregársela a esta gente. Entonces regresaron (Garbi y López al domicilio de su mamá, en calle Soler 46 y su abuela envió a una empleada a retirarla). Así la llevaron al SIDE, donde fue torturada psicológicamente.  En la DIP “Musa la tenía como protegida en su despacho, sabiendo que su marido  estaba allí, preguntándole continuamente si lo quería ver, y ella por miedo decía que no, no lo quiero ver a ese hombre”  escuchó sin embargo como torturaban a Giribaldi y a otras personas. “Ella sabía que la puerta abierta era una especie de trampa, si ella quería o intentaba escapar le tocaría la tortura que escuchaba…  Su modo de sobrevivir, de protegerse era decir que no quería saber nada con ese hombre, refiriéndose a mi papá.”

“Yo no pude tener a mi papá, porque fue desaparecido y tampoco a mi mamá, que estaba ausente, porque no podía, ni pudo hasta ahora, superar los traumas que le produjeron..."


“Yo no pude tener a mi papá, porque fue desaparecido y tampoco a mi mamá, que estaba ausente, porque no podía, ni pudo hasta ahora, superar los traumas que le produjeron. También en otra oportunidad, o la misma ocasión, no lo sé con precisión porque ella no quiere o no puede hablar, la llevaron al Penal, no sé cuánto tiempo estuvo, sólo sé que volvió muy sucia. Mi mamá aún ahora está como si permaneciera presa en el despacho de Musa con su arma sobre el escritorio, intimidándola".

Sabe por testimonios que su padre estuvo en Arsenales (Tucumán) y que pudo ver allí a Osvaldo Giribaldi,  quien “estaba muy torturado” y su esposa  que estaba embarazada de siete u ocho meses,  atada con alambres de púas la tiran en Salí, y se salva solo porque la encuentra una persona del lugar.

Mario y Kelly junto al hijo de Osvaldo Giribaldi.
(Foto: Periódico "¡Presentes!")


Cuando a su papá lo traen al penal, lo llevan a ver al juez Federal Liendo Roca, estaba contento porque lo habían blanqueado, deduciendo por esto que se salvaba, ya que había llegado a  pensar que no saldría de Arsenales.

Fosa común encontrada con restos de desaparecidos
en el ex Arsenal de Miguel de Azcuénaga del ejército
de Tucumán, aquí funcionó el mayor centro clandestino
de detención y exterminio de esa provincia.
. (Foto: Centro de Información Judicial)


Antes de ser detenido sus padres le habían ofrecido irse a Italia pero él se negó “no se imaginaba que esta gente iba a hacer lo que ha hecho” en Tucumán le dijo al chaqueño “tendría que haberme ido”.

Por Julio Gallardo y Rubén Villa sabe que “no había día en que no me nombrara”

“Yo quisiera que estos señores digan que han hecho con el cuerpo de mi papá”

El 12 de noviembre de 1976 ellos decían que iba a haber una fiesta esa noche.  Luego de esta, se rumorea que habían fusilado a Cecilio y que su papá se había fugado, se suponía que su papá también estaba muerto. “Yo quisiera que estos señores digan que han hecho con el cuerpo de mi papá” sabe que Ramiro López y Corbalán estaban de guardia cuando matan a Giribaldi.



“Después de la desaparición de mi papá mi casa que era alegre, se ha vuelto triste”, su abuela materna no permitía que pongan música  porque le recordaba a mi papá.   En el patio de la casa materna aun hoy se ven las baldosas rotas como marca de los allanamientos recibidos.

Afirma  que a su papá lo trasladaron muerto en un auto robado que aparece en Tucumán. El dueño al lograr recuperarlo lo encuentra muy sucio por lo que lo lleva a un lavadero, de donde lo llamarían alarmados por encontrar el baúl lleno de sangre. Su abuela decía que lo tiraron en un campo cercano.

Mario Giribaldi, como tantos otros al momento de su asesinato en dependencia de la DIP estaba a disposición del juez federal Liendo Roca.


El ex Juez Federal Liendo Roca
(Foto perteneciente al Archivo
Fotográfico del Instituto Espacio de
la Memoria)


“Nosotros pensábamos que nunca se iba a juzgar a esta gente en Santiago del Estero. Me gustaría que rompan de una vez por todas el pacto de silencio y digan dónde están los desaparecidos, pero no soy ingenua... Hasta su líder, Videla, está reconociendo la figura del desaparecido, hablando de los mismos... Quiero que me digan dónde lo tiraron a mi papá, y a los demás desaparecidos santiagueños. Qué han hecho con sus huesos... El ser humano necesita del ritual del funeral para cerrar una etapa y elaborar el duelo. Pero como dije antes, no soy ingenua. También quiero decir que no guardo rencor, no quiero venganza, nunca agredimos a la gente que nos causó tanto sufrimiento, tanto daño... Desde H.I.J.O.S decimos: no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos, no por un propósito caprichoso o de revancha; sino porque en toda sociedad debe haber límites: No se puede secuestrar, torturar, violar, matar, desaparecer personas por el simple hecho de tener una ideología política diferente. Necesitamos justicia, por los de ayer y los de hoy. Que se termine la impunidad. En nombre de los familiares, amigos, madres, hijos, compañeros de los secuestrados sobrevivientes y de los desaparecidos... Justicia!!!”

"Necesitamos justicia, por los de ayer y los de hoy. Que se termine la impunidad..."
Los juzga un tribunal, los condenamos TODOS
(Foto archivo IEM)